Sociedad De esta manera, una vez que se aclare el acuerdo, es decir, “que se cierre o que se firme definitivamente”, tendrá que ser Laboratorios Ovejero “quien traiga una solución definitiva cuanto antes” con cualquier compañía que “quiera mantener el empleo”, aunque se puede iniciar un periodo de “largas negociaciones que ponen en riesgo su futuro”.“Patada en la boca al pueblo leonés”El vicesecretario general de la Unión General de Trabajadores de Castilla y León, Evelio Angulo, también presente en la reunión que tuvo lugar en la delegación territorial del Gobierno autonómico en León quiso dejar claro que “no es el momento de la negociación, sino que es el de la firma”, ya que “hay un acuerdo alcanzado el día 7 de mayo con el cien por cien de las partes implicadas”, mientras que “se ha abierto un melón por parte de un insensato que ha puesto en peligro en León precisamente una actividad productiva que ocupa a 80 familias directamente y a 120 indirectamente”.Para Angulo, se trata de “un ejercicio de irresponsabilidad y una patada en la boca al pueblo leonés”, a falta de saber “qué tiene que decir el Grupo Zendal en la reunión que se celebrará esta tarde”, después de que el Grupo Labiana haya depositado “300.000 euros para la compra de materia prima”.Finalmente, el secretario general de Comisiones Obreras Industria en León, Ángel Santos, recordó que la totalidad de la plantilla se encuentra en huelga indefinida desde este lunes y puso de relieve que la concentración que se produjo a las puertas de la delegación territorial acudió “de una forma ilusionarte y a la expectativa de que de una vez por todas se materialice la venta de Laboratorios Ovejero”, para la que trasladó su compromiso de negociar con otro posible inversor para que “se mantenga la actividad productiva y los puestos de trabajo y para que se abonen las diez mensualidades que se adeudan”.Una concentración que se rompió en aplausos y vítores ante la llegada del director general y accionista mayoritario del Grupo Labiana, Manuel Ramos, y que solo tuvo malas palabras y abucheos para el consejero delegado de Laboratorios Ovejero, Juan Pablo Ovejero.

Laboratorios Ovejero “está abocado al concurso de acreedores” si no se llega a una solución sobre un nuevo inversor

20 mayo, 2021 14:31

Miriam Badiola / ICAL

El viceconsejero de Economía y Competitividad de la Junta de Castilla y León, Carlos Martín Tobalina, advirtió hoy que si la situación que vive Laboratorios Ovejero tras la ruptura del preacuerdo con el Grupo Labiana “se sigue alargando”, cada día que pase “será un día en el que más nos alejamos de un acuerdo industrial y nos acercamos más a un concurso de acreedores”. Así, aseguró que “si no fuera por el periodo de gracia abierto por el Gobierno de España”, estaría ya “en una fase plenamente concursal y no lejos de la liquidación”, ya que “la situación financiera de Ovejeros es gravísima”.

De esta forma lo manifestó el viceconsejero de Economía y Competitividad de la Junta de Castilla y León minutos antes de iniciarse la reunión de la Fundación Anclaje con Laboratorios Ovejero y el Grupo Labiana, a la que acudió con la expectativa de “entender cuál es la posición del propietario de Laboratorios Ovejero después de que hace trece días trasladó estar en la fase definitiva de un acuerdo, casi a falta de la firma”.

“La nueva postura nos ha generado mucha sorpresa y nos ha puesto en alerta”, aseguró Martín Tobalina, ya que a corto plazo pone en peligro la solución industrial que estaba sobre la mesa para una empresa que tiene un gravísimo problema financiero y que está abocada a un concurso de acreedores si no se llega a una solución sobre un nuevo inversor industrial que existe, como ya existía a día 7 de mayo, y con el que se había llegado a acuerdos de todos los niveles.

Por este motivo, el viceconsejero espera que en la cita de este jueves con los agentes sociales, económicos y el propio inversor con el que “se ha trabajado de forma honesta y clara durante los últimos meses” se pueda “entender los argumentos que han evolucionando en los últimos días” para “a partir de ahí ver cómo se pueden ir tomando decisiones”.

En cuanto a la posibilidad de la existencia de un nuevo acuerdo con el Grupo Zendal, Carlos Martín Tobalina expuso que “hasta hoy el Grupo Labiana ha sido honesto en su planteamiento”, por lo que sigue confiando él, ya que “nada hace pensar que si valía hasta el día 7 después de cinco meses de negociación, dos días después ya no sirva”.

Un acuerdo que existe con la Junta y que “está cerrado con otras cinco partes, a falta de la firma” para la compra del Grupo Labiana, por lo que “si alguna de las partes lo ha roto unilateralmente será responsable de traer una nueva solución que sirva para todos”. De esta manera, una vez que se aclare el acuerdo, es decir, “que se cierre o que se firme definitivamente”, tendrá que ser Laboratorios Ovejero “quien traiga una solución definitiva cuanto antes” con cualquier compañía que “quiera mantener el empleo”, aunque se puede iniciar un periodo de “largas negociaciones que ponen en riesgo su futuro”.

“Patada en la boca al pueblo leonés”

El vicesecretario general de la Unión General de Trabajadores de Castilla y León, Evelio Angulo, también presente en la reunión que tuvo lugar en la delegación territorial del Gobierno autonómico en León quiso dejar claro que “no es el momento de la negociación, sino que es el de la firma”, ya que “hay un acuerdo alcanzado el día 7 de mayo con el cien por cien de las partes implicadas”, mientras que “se ha abierto un melón por parte de un insensato que ha puesto en peligro en León precisamente una actividad productiva que ocupa a 80 familias directamente y a 120 indirectamente”.

Para Angulo, se trata de “un ejercicio de irresponsabilidad y una patada en la boca al pueblo leonés”, a falta de saber “qué tiene que decir el Grupo Zendal en la reunión que se celebrará esta tarde”, después de que el Grupo Labiana haya depositado “300.000 euros para la compra de materia prima”.

Finalmente, el secretario general de Comisiones Obreras Industria en León, Ángel Santos, recordó que la totalidad de la plantilla se encuentra en huelga indefinida desde este lunes y puso de relieve que la concentración que se produjo a las puertas de la delegación territorial acudió “de una forma ilusionarte y a la expectativa de que de una vez por todas se materialice la venta de Laboratorios Ovejero”, para la que trasladó su compromiso de negociar con otro posible inversor para que “se mantenga la actividad productiva y los puestos de trabajo y para que se abonen las diez mensualidades que se adeudan”.

Una concentración que se rompió en aplausos y vítores ante la llegada del director general y accionista mayoritario del Grupo Labiana, Manuel Ramos, y que solo tuvo malas palabras y abucheos para el consejero delegado de Laboratorios Ovejero, Juan Pablo Ovejero.