Sociedad Aunque la pandemia ha supuesto un cambio radical en la vida de la inmensa mayoría de las personas, por no hablar de los miles de víctimas mortales y la destrucción de empleo que está provocando, en algunos casos como el del joven vallisoletano Miguel Ángel Reinoso, el COVID se ha convertido en una oportunidad.

Miguel Ángel Reinoso, el joven árbitro vallisoletano que tiene 80.000 seguidores en Twitter gracias a su selección de datos sobre el COVID

15 mayo, 2021 15:40

Aunque la pandemia ha supuesto un cambio radical en la vida de la inmensa mayoría de las personas, por no hablar de los miles de víctimas mortales y la destrucción de empleo que está provocando, en algunos casos como el del joven vallisoletano Miguel Ángel Reinoso, el COVID se ha convertido en una oportunidad. Nunca ha llegado a ejercer como maestro, pero sus estudios de Magisterio de Primaria le han servido este árbitro de fútbol, con once temporadas pitando, para convertirse en una estrella de Twitter gracias al interés que su información estadística, realizada siempre a partir de fuentes oficiales, ha despertado en la red y que le ha valido para tener ya casi 80.000 seguidores, entre los que se encuentran algunos políticos como Edmundo Bal, Mónica García, Gaspar Llamazares o Pablo Echenique, periodistas como Carlos Franganillo y Javier Ruiz Pérez, el presentador y humorista Dani Martínez o ‘influencers’ como La Vecina Rubia.

¿Cómo empezó su interés por la estadística del COVID?

Cuando comenzó el confinamiento empecé a realizar una fórmula matemática con los datos que venían de China y de Italia y que consistía en dividir los casos nuevos entre la suma de muertos y curados. Esto me permitía saber la evolución de la pandemia, ya que si el cociente era menor de uno los casos activos se iban reduciendo y viceversa. Mi idea era que España, tarde o temprano, tenía que replicar la evolución de estos dos países, por lo que comencé a informatizar los datos y los subí a Twitter como respuesta a la información del Ministerio de Sanidad y, sobre todo, para que la gente pudiera interpretar la información tan simple que entonces ofrecía el Gobierno.

¿En este momento comenzaron a tener repercusión en Twitter sus datos?

Sí. Llevaríamos dos semanas de confinamiento cuando empecé a informatizar los datos. Recuerdo que un día pasé de los 200 seguidores que tenía en Twitter a casi un millar. Entonces dedicaba una hora todas las mañana a subir los datos, pero en ningún momento pensé que podría alcanzar los 77.900 seguidores y no tener tiempo material en el día para atender todas las interacciones. Me han llegado a preguntar unos novios por cómo sería la situación de la pandemia en la fecha de su boda, algo a lo que lógicamente no puedo responder.

El presidente del Gobierno acaba de pronosticar que a mediados de agosto al menos el 70 por ciento de la población habrá recibido una dosis y se habrá alcanzado la inmunidad de grupo ¿Comparte esta previsión?

Lo primero que hay que decir es que no hace falta alcanzar el 70 por ciento de la población vacunada para al alcanzar la inmunidad de rebaño, dado que parece que no estamos teniendo en cuenta a la gente que ya ha pasado la enfermedad. Lo que es una realidad es que los efectos de la vacunación ya llevan semanas notándose en la cifra de fallecidos y en las residencias de ancianos. Nadie mejor que el Gobierno para hacer este tipo de previsiones, aunque según mis cálculos y teniendo en cuenta la previsión de vacunas que llegarán a la Unión Europea, yo soy más optimista y considero que esta cifra la podemos alcanzar a finales de julio. No hay que olvidar que abril se recibieron ocho millones de dosis en la UE y en junio serán más del doble, y que en las próximas semanas se podría dar luz verde al uso de nuevas vacunas. De todas formas, en este asunto no estamos ante promesas de Pedro Sánchez ni de nadie, estamos ante previsiones de la Unión Europea, de la que España también forma parte.

En tu cuenta de Twitter solo hay datos estadísticos. ¿Hay alguna razón por la que no haces ningún comentario?

No suelo dar difusión a casi ninguna noticia. Prefiero solo dar datos y considero que el no tener ningún sesgo político es una de las cosas que más están valorando mis seguidores. Al principio de esta catástrofe todos los partidos remaban en la misma dirección, pero a medida que pasó el tiempo comenzaron los enfrentamientos políticos por las medidas que se adoptaban o se dejaban de adoptar. Me han llegado a tildar de alarmista por decir que los casos subían e incluso me han acusado de izquierdista por informar de la buena marcha del proceso de vacunación. La política partidista puede llegar a ser terrible.

¿Esta imparcialidad ha sido la clave de tu éxito?

Sin duda. Creo que una de las razones de mi éxito ha sido ofrecer datos estadísticos sin ningún manipulación y sin pensar en los intereses de ningún partido. Un uso torticero de la estadística puede ser peligroso y puede servir para hacer creer a la gente lo que no es. Además, otras de las claves es que yo he estudiado magisterio de primaria y, claro, lo doy prácticamente como si fuera para niños pequeños, para que todos me entiendan. Me dedico a dar datos oficiales de forma muy sencilla y, en algún caso, aplico matemáticas simples.

Nunca he realizado previsiones sin base. Me dedico a ver lo que dicen los indicadores y, como es lógico, antes de que comenzará la tercera ola, estaba claro que venía algo gordo, ya que incluso entre Nochebuena y Nochevieja los casos ya se estaban duplicando y la positividad en algunas comunidades subió hasta el 30 por ciento.

¿Qué es lo más te ha llamado la atención desde que comenzó la pandemia?

Los que ha logrado la ciencia en poco más de un año con la aparición de varias vacunas. Es increíble. A a pesar de muchos son los que critican la lentitud del proceso y se olvidan que muchos países pobres de África todavía no se ha administrado ni una sola dosis. Israel, Estados Unidos y Reino Unido son los más adelantados, y después estamos la Unión Europea.

¿Además de un reconocimiento social, su éxito en Twitter le está reportando algún beneficio económico?

Sí, no me quejo. Ahora vivo gracias a las aportaciones económicas que recibo. Todo empezó a principios de mayo cuando un seguidor me llamó para decirme que me iba hacer un ‘bizum’ como forma de agradecimiento por el trabajo que venía realizando. Después, su iniciativa la compartió en la red y a raíz de esto fueron muchos los comentarios que recibí queriendo apoyar mi trabajo. Por este motivo, me recomendaron abrirme una cuenta en PayPal y sí que recibo a veces ayuda de la gente. La verdad es que se agradece, aunque también tengo que decir que independientemente de esta ayuda, yo doy a todos mis seguidores las misma información. En la actual situación no me parecería ético que cobrara por los datos. Yo lo subo todo gratis y si alguien quiere ayudar, bienvenido sea.

¿Ha pensado en qué hará cuando termine la pandemia y la información del COVID deje de interesar tanto a la población?

La cuenta de Twitter la llevo yo solo y lo primero que haré cuando acabe toda esta pesadilla es tomarme un mes de descanso. Algunos me dicen que continúe informado con datos estadísticos sobre otros asuntos, e incluso ya he tenido alguna oferta de trabajo de algún medio de comunicación para trabajar en sus redes sociales, pero de momento prefiero seguir como hasta ahora. Soy libre y eso me encanta. Creo que una de las razones de mi éxito ha sido ofrecer datos estadísticos sin ningún manipulación y sin pensar en los intereses de ningún partido. Un uso torticero de la estadística puede ser peligroso y puede servir para hacer creer a la gente lo que no es.

¿Retomará el arbitraje?

Sí. Hasta que comenzó la pandemia era mi única fuente de ingresos y este año me lo he tomado de excedencia. De cara la próxima temporada y, confiando en que desaparezca la pandemia, espero volver a los campos de fútbol.