Sociedad

Un estudio de la Universidad de Burgos confirmó la presencia de coronavirus en Brasil un mes antes de los primeros casos en Wuhan

9 marzo, 2021 10:52

Un estudio coordinado por el profesor del Área de Microbiología de la Universidad de Burgos (UBU), David Rodríguez Lázaro, confirmó la presencia de la COVID-19 en aguas residuales de Brasil en noviembre de 2019, según ha confirmado este martes la Institución académica a través de un comunicado recogido por Europa Press.

Este estudio, del que se hace eco la revista internacional 'Science of the Total Environment', se realizó en colaboración con la Universidad Federal de Santa Catarina y se focalizó en el análisis de las aguas residuales de la localidad brasileña de Florianópolis.

Los resultados obtenidos tras la muestra, realizada el 27 de noviembre de 2019, confirmaron la presencia del virus SARS-CoV-2, lo que supone que el coronavirus circulaba ya por América casi dos meses antes del primer caso notificado en el continente americano, el 21 de enero de 2020, y un mes antes de la notificación de los primeros casos clínicos en la ciudad de Wuhan (China) a finales de diciembre de 2019.

En este estudio se han analizado aguas residuales humanas de Florianópolis recogidas directamente del sistema de alcantarillado para la detección del virus SARS-CoV-2 desde octubre de 2019 hasta marzo de 2020.

El virus se detectó mediante diferentes sistemas de RT-qPCR recomendados por el Centro de control de Enfermedades (CDC) americano y las autoridades europeas, y los resultados de todas las muestras positivas se confirmaron además mediante un sistema RT-qPCR diferente en un laboratorio independiente.

VERACIDAD DE RESULTADOS

Asimismo, para corroborar la veracidad de los resultados, se secuenciaron los productos de RT-qPCR para confirmar la identidad con SARS-CoV-2, así como se realizó un estudio de secuenciación directo y completo de las muestras de aguas residuales positivas a la presencia del virus.

El ARN del virus SARS-CoV-2 se detectó el 27 de noviembre de 2019 y la detección fue confirmada en un laboratorio independiente y mediante el análisis de secuenciación de la muestra de agua residual.

Las muestras en los tres muestreos posteriores, diciembre de 2019, febrero de 2020 y marzo de 2020, fueron positivas en todos los ensayos de RT-qPCR observándose un fuerte incremento en las muestras tomadas a principios de marzo.