Sociedad

Salamanca entra en nivel tres de alarma con un aumento del aforo en la hostelería

14 diciembre, 2020 10:09

La favorable evolución de la pandemia de COVID en la provincia de Salamanca, que ha llevado hasta a las alabanzas del vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, ha motivado que la Junta de Castilla y León haya acordado que descienda a nivel 3 de alarma este lunes, con la relajación de medidas que ello conlleva.

Así lo anunció el pasado jueves el vicepresidente, Francisco Igea, en la habitual rueda de prensa del Consejo de Gobierno, en la que también ha avanzado que Castilla y León mantendrá el confinamiento perimetral hasta el 10 de enero. "Nuestro planteamiento inicial es permitir la movilidad de familiares y allegados del 23 al 26 de diciembre, del 30 al 2 de enero y del 5 al 6 de enero", ha señalado el portavoz del gobierno regional, "y mantener el toque de queda, salvo los días 24 y 31, y también el día 5 de enero salvo para SSMM Los Reyes Magos y los pajes reales".

Así, quedarían en nivel 4 de alarma todas las provincias de Castilla y León excepto Segovia, que ya había descendido a nivel 3, y ahora lo han hecho Ávila y Salamanca. Asimismo, se ha acordado la eliminación de todas las restricciones extraordinarias de nivel 4 en todas las provincias, salvo en Burgos capital, donde sólo se permite la apertura de terrazas. En el resto, retoman desde mañana su actividad la hostelería, con aforos, los centros comerciales y deportivos.

La vigencia de esta nueva calificación se mantendrá mientras subsistan las condiciones de riesgo sanitario por infección de COVID-19 que justifican esta calificación como Nivel 3, en el que es importante recordar que sigue existiendo un riesgo alto, con transmisión comunitaria no controlada y sostenida, que excede las capacidades de respuesta del sistema sanitario.