La Diócesis de Zamora crea una base documental para registrar y rastrear piezas de patrimonio robadas.
La Diócesis de Zamora lanza un rastreador con inteligencia artificial para localizar 355 obras de arte robadas
La base documental de la Diócesis y la Fundación ZamorArte ya registra más de 350 casos de robo y utiliza algoritmos de reconocimiento visual para buscar las piezas en catálogos y subastas de todo el mundo.
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La Diócesis de Zamora ha decidido plantar cara al expolio que durante décadas ha despojado a sus pueblos de parte de su historia.
En una iniciativa sin precedentes y de la mano de la Fundación ZamorArte, la Iglesia zamorana ha lanzado una base documental abierta que registra los robos de patrimonio sufridos en los últimos 50 años.
Se trata de un archivo digital que ya cuenta con 355 casos documentados y que busca, con la ayuda de la tecnología y los vecinos, seguir el rastro de las obras desaparecidas.
Este nuevo repositorio web es mucho más que una lista de objetos perdidos; es una herramienta de rastreo accesible para cualquiera.
En ella se pueden consultar fichas detalladas de cada pieza: desde la descripción del bien y el lugar de donde fue sustraído, hasta la fecha del robo y, lo más importante, fotografías de referencia en los casos en los que existe registro visual.
El objetivo es que esa información, que hasta ahora estaba guardada en cajones o dispersa en archivos parroquiales, esté a un solo clic de distancia para investigadores, anticuarios o cualquier ciudadano con buen ojo.
Inteligencia artificial contra el expolio
Lo que hace que este proyecto destaque es su apuesta por la tecnología del siglo XXI para recuperar tesoros del pasado.
El equipo responsable está implementando sistemas de inteligencia artificial especializados en reconocimiento visual.
Estos programas actúan como un rastreador incansable, comparando las fotos de las piezas robadas con miles de imágenes que circulan por Internet, portales de subastas, catálogos de arte y colecciones privadas de todo el mundo.
Si una talla o un cáliz zamorano aparece en una web al otro lado del planeta, la IA podría ser la primera en dar la voz de alarma.
Un proyecto vivo que pide ayuda a los vecinos
Desde la Diócesis y ZamorArte insisten en que esta plataforma no es un catálogo estático, sino una herramienta viva que necesita la colaboración de todos.
Se hace una llamada especial a los vecinos de la provincia, a coleccionistas y a expertos en patrimonio para que buceen en el archivo y aporten cualquier dato que pueda ayudar a localizar una pieza.
Al final, se trata de una lucha compartida por defender la identidad de los pueblos de Zamora y lograr que, poco a poco, aquellos bienes que un día salieron de sus ermitas por la fuerza puedan encontrar el camino de vuelta a casa.