Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro.

Zamora

Toro se vuelca con su cuarta gran feria del libro: "Sacamos la biblioteca a la calle para releer nuestra historia"

El concejal de Cultura y Educación toresano, Javier López Calero y la directora de la Casa de Cultura, Cristina Tamames García impulsan una cita que convierte la Plaza Mayor en el epicentro castellano y leonés de la lectura, a través de la literatura, el patrimonio y el vino de Toro.

Más información: Toro hace magia en Disneyland: la banda de la escuela Jesús López Cobos exporta el talento toresano al mundo

Publicada
Actualizada

En Toro, el silencio de los palacios de piedra suele hablar de un pasado glorioso, pero este fin de semana el murmullo será otro. La ciudad zamorana celebrará la IV edición de su Feria del Libro los próximos 9 y 10 de mayo, bajo un lema que es toda una declaración de intenciones: "Formas de leer el vacío, releer la historia".

No se trata solo de instalar una docena de casetas en la Plaza Mayor y esperar a que el segundero avance; es la culminación de un proyecto vital que busca inyectar cultura en las arterias de esa España que a menudo se siente olvidada.

Javier López Calero, concejal de Cultura, y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura, son los arquitectos de esta iniciativa que este año gira sobre un eje fundamental: el 550 aniversario de la Batalla de Toro.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro.

López Calero explica que la feria no es un evento aislado, sino la pieza final de un puzle que comenzó en enero: "La Feria del Libro es la culminación de un proyecto titulado Formas de leer el vacío, releer la historia. Este título viene a colación de su relación con el 550 aniversario de la Batalla de Toro y por ahí va encaminada".

El concejal subraya que el objetivo va más allá de la transacción de ejemplares.

"Lo que buscamos es que la gente se involucre. Involucrar desde los pequeños que están haciendo un taller de figuras medievales o de títeres sobre la batalla de Toro. Que conozcan un poco su pueblo a través de la lectura. Es como sacar la biblioteca a la calle", afirma López Calero.

Incidiendo en que la ubicación en la Plaza Mayor es una de las claves para el éxito de la feria: "Si sales a tomar un vino y a la vez compras un libro o puedes escuchar a un poeta recitando, esto también te acerca a la lectura".

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro  en la librería de la Casa de la Cultura de Toro.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro en la librería de la Casa de la Cultura de Toro.

La novela histórica será la reina de las jornadas, aprovechando la efeméride bélica que definió el destino de los Reyes Católicos. Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura, detalla el giro que ha dado la programación este año.

"Hemos querido que la feria vaya más allá de una feria de las casetas, enfocándola hacia la novela histórica. Se quería dar un poco este año un giro a ese género que se lee muchísimo", explica Tamames.

Entre los platos fuertes, destaca la presencia de Félix G. Modroño o José López Salmerón, pero también una apuesta por el pensamiento crítico: "Se cierra la tarde con una conferencia sobre bulos históricos de Edu Cabrero, un poco para jugar con el tema de la lectura, de releer la historia y de ser críticos con todo este mundo de la desinformación actual".

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro repasando el programa de la IV Feria del libro de Toro.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro repasando el programa de la IV Feria del libro de Toro.

Toro no es una isla y su historia se escribe con guiones que conectan con Portugal y de manera muy especial con Guernica. La vinculación con el País Vasco es profunda, fruto de una inmigración histórica que llevó a cientos de familias toresanas a establecerse allí. Esa conexión se materializará el domingo en un duelo poético singular.

Según relata el concejal, contarán con Virgilio Gitrama 'el Vichy', que hará de maestro de ceremonias con sus coplas y versos: "va a hacer una especie de batalla con un bertsolari que viene invitado de Guernica. Un recitador de versos en euskera con muchísima fama".

La vitalidad cultural de Toro no es casualidad, sino el fruto de un trabajo de fondo que convierte a la Casa de Cultura en un "generador social". Tamames destaca que el éxito del centro reside en su capacidad para sacar a la gente de casa.

"Vienen al cine a las cinco y media. Igual en los inviernos estos fríos les hace salir de casa al cine y a las siete cuando salen se toman el vino. Eso ya ha generado sociabilidad. El venir al cine les supone ya luego continuar por ahí. Eso yo creo que es el éxito de una biblioteca: la parte cultural, pero que genere una sociabilidad en los usuarios", comenta la directora de la Casa de Cultura.

Para que todo este engranaje de la feria del libro funcione, la logística es fundamental. Cristina Tamames no oculta que los días previos son intensos. "Contamos con una coordinadora, Yolanda Manso, que llega más allá de donde podemos llegar nosotros. Todo va muy bien hasta 15 días antes que empiezan a aparecer los mostradores o la luz. La figura de Yoli para nosotros es clave", confiesa.

Un esfuerzo que cuenta con el respaldo del Ministerio de Cultura y que este año suma una alianza estratégica con la Ruta del Vino de Toro, que ofrecerá un lunch para los profesionales y sorteará experiencias entre los visitantes, vinculando así los dos grandes patrimonios de la zona: las letras y el Duero.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro  en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura de Toro.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro y Cristina Tamames, directora de la Casa de Cultura de Toro en la sala de exposiciones de la Casa de la Cultura de Toro.

Y por supuesto la siempre estimable colaboración artística de la Escuela Municipal de Música 'Jesús López Cobos'.

El lema de este año sobre llenar el vacío no es una metáfora baladí. Javier López Calero insiste en que Toro lucha contra la etiqueta de la España vaciada con una programación que no descansa, precisamente para llenar esos huecos vacíos: "Tratamos de llenar ese vacío con cultura, con actividades, con acercar a la gente tanto la historia como el patrimonio.

Nuestro proyecto va un poco más allá; traspasa la feria y traspasa lo económico para ser un poco esto de llenar el vacío".

Con la vista puesta en la próxima Noche Blanca del Patrimonio y un verano cargado de festivales, Toro demuestra que su historia no es un ancla, sino el motor que la impulsa hacia el futuro.

El sueño de Disney: de la Plaza Mayor a los Campos Elíseos

Uno de los hitos que más ha resonado en la crónica social de Toro recientemente ha sido el viaje de la Escuela de Música 'Jesús López Cobos' a Disneyland París, una gesta que Javier López Calero vivió con una sensibilidad especial. Una acción que no hubiera podido llevarse a cabo sin el director de la escuela, Luís Ángel Vaquero.

"Él se ha currado todo el viaje", comenta el concejal.

"La iniciativa parte de que yo soy miembro de la banda de música La Lira y hace unos 15 años ya estuvimos allí; por eso, cuando el director de la Escuela, Luis Ángel Vaquero, planteó el proyecto, el apoyo fue total", confiesa el concejal.

Para López Calero, su papel ha sido el de facilitar el camino para que 60 músicos de todas las edades —desde niños hasta abuelos— cruzaran la frontera francesa tras una paliza de 16 horas de autobús.

Aunque el edil insiste en otorgar el mérito artístico a la dirección de la escuela, su gestión ha sido determinante para que el Ayuntamiento y la Diputación aportaran el pulmón económico y la infraestructura necesaria.

"Para ir a tocar a Disney hay que presentar un proyecto y ser seleccionado entre miles; ver la bandera de Toro en Eurodisney es un orgullo que trasciende lo político", añade.

Esta experiencia subraya la visión del concejal de entender la cultura no como un compartimento estanco, sino como un puente generacional que lleva el nombre de Toro a los escenarios más icónicos del mundo.

Continuidad institucional: el Ayuntamiento tras el cambio de mando

En el plano político, Toro vive un momento de transición tranquila tras la llegada del nuevo alcalde, un cambio que, según Javier López Calero, se ha gestionado buscando la máxima estabilidad para la ciudad.

"Realmente, aunque ha cambiado la cabeza y la firma, el equipo y las concejalías siguen siendo exactamente las mismas", explica el delegado de Cultura.

La premisa del equipo de gobierno ha sido siempre que la maquinaria municipal no se detuviera ni un segundo: "La idea era que el cambio no se notase y que la ciudad siguiera por el mismo camino que iniciamos; nos estamos dejando la piel para que el funcionamiento sea idéntico".

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro.

Javier López, concejal de Cultura y Educación de Toro.

De este modo, la inauguración de la Feria del Libro será una de las primeras grandes puestas en escena de esta nueva etapa que apuesta por la continuidad y el respeto a los proyectos ya consolidados.

La nómina de participantes y colaboradores de esta cuarta edición de la feria incluye a las librerías toresanas Book, Copistería Nuria y Robespierre , junto a una variada selección de sellos como Ediciones del Oriente y del Mediterráneo de Guadarrama (Madrid), Editorial Páramo de Valladolid con la Distribuidora La sombra de Caín, Ediciones Salto al Vacío y Editorial Sabaria desde Zamora, Ediciones Lastarria & de la Mora de Boecillo, Editorial Difácil de Valladolid y la salmantina Editorial El quinto sello.

Completan la lista la Asociación ProCulto, la Asociación El Martillo de Toro, la tienda de juegos de mesa y rol El Orco Rojo de Valladolid y la ludoteca con Los juegos de Nacho.