El profesor vallisoletano, Daniel Rodríguez Valles.
Daniel (43), profesor: “Cobro 1.800 euros netos. Llega la vuelta al colegio y no estamos bien remunerados”
El vallisoletano asegura que el profesorado “tiene un horario escolar y otro oculto del que nadie habla”.
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El curso escolar 2026-2027 está ya a la vuelta de la esquina y son muchas las familias que trabajan sin descanso para comprar el material, los libros y todo lo que sus hijos necesitan para afrontar el nuevo escenario.
También se preparan los profesores, como asegura Daniel Rodríguez Valles, que espera destino para arrancar como maestro de Educación Física en Educación Primaria el próximo 9 de septiembre.
El vallisoletano suma más de 10 años de experiencia en diversos centros escolares de toda Castilla y León. Sabe de lo que habla cuando apunta que los docentes “tienen un horario escolar y otro oculto”, al que nadie hace mención.
“Cobro 1.800 euros netos. Llega la vuelta al colegio y no estamos bien remunerados. Dependiendo de complementos, esta cantidad podría variar. Digo que no estamos bien remunerados si lo comparo con otros países que tienen a la docencia por bandera”, señala en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Conocemos cómo prepara él este nuevo curso.
Una persona a la que le encanta aprender
“Considero que, si alguien te tiene que definir, es tu entorno. Creo que soy una persona a la que le encanta aprender y enseñar, apasionado del deporte, muy familiar, emocional, educado y organizado”, asegura Daniel Rodríguez Valles, a este periódico.
Nuestro entrevistado nació en Valladolid. Su madre es de Ciguñuela y su padre de Bercero y también tiene una hermana vallisoletana. Vive en el barrio de Las Delicias, en la actualidad, con su mujer e hija.
“Tengo muy buenos recuerdos de mi infancia, tanto con mis padres como con mis abuelos que se desvivieron para que así fuera. Los primeros con cariño, cercanía, reglas y confianza. Los segundos, con los que pasé mucho tiempo, con la enseñanza de aspectos complementarios”, afirma nuestro protagonista.
Daniel estudió en el colegio Pablo Picasso del citado barrio de la capital del Pisuerga hasta la ESO, después en el IES Delicias donde tuvo profesores que le “marcaron mucho” y pusieron su granito de arena para acabar siendo maestro.
“De pequeño pasas por diferentes fases. Recuerdo que me agradaba ser veterinario. Después, como muchos otros pequeños, soñé con ser futbolista y más tarde profesor. El fútbol me ha dado muchas cosas y me invitó a decantarme por la docencia”, añade.
Ahora, no se arrepiente de ser profesor.
Una vida ligada a la docencia
“En las oposiciones he tenido dos grandes alegrías aprobando con nota dos de ellas, pero también tristeza al no llegar a la plaza por 0,2 en una ocasión y por apenas 20 personas en la otra. Me quedé con 9.8 en la primera parte en una de ellas y con 9,5 en la segunda parte de la segunda. Es una espinita que tengo clavada y que ojalá, algún día, pueda sacarme”, señala.
Daniel es diplomado en Educación Física, graduado en Educación Primaria, y cuenta con una mención en Pedagogía Terapéutica. También es licenciado en Historia del Arte.
“Actualmente soy profesor tutor especialista en Educación Física en Educación Primaria. Sumo unos diez años en el mundo educativo y algo más en el federativo, dentro de la Real Federación de Castilla y León de Fútbol, ligado a la rama táctica”, explica.
Nuestro entrevistado comenzó dando clase de Educación Física en Educación Primaria en el CRA Siglo XXI en Sotillo de la Ribera, en la provincia de Burgos, en el curso 2016-17. Después pasó por el CEIP Virgen de la Quinta Angustia en Cacabelos, en la provincia de León, un curso más tarde. Ha estado también en Segovia, León, Palencia o Zamora hasta que comenzó a dar clase en la provincia de Valladolid.
Primero lo hizo en el CEIP Pedro I de Tordesillas en el curso 2023-2024, después en el CEIP Isabel La Católica en Valladolid en el 2024-2025 y el año pasado en el CEIP Nuestra Señora de la Asunción en Rueda.
“Este año estoy pendiente del destino que me toque. En septiembre saldrá mi plaza en Valladolid. Voy a estar en algún centro y me preparo para ello”, afirma Daniel.
Todo mirando a ese 9 de septiembre, que será cuando comiencen las clases de Educación Primaria, aunque el curso para los docentes comenzará el 1 de ese mismo mes.
Preparación del curso
“Preparo el curso con responsabilidad, entusiasmo y con muchas ganas de aprender y enseñar. También de hacer felices a los niños y las niñas desde el sostén de los valores e intentar, de forma holística, nutrirles en lo personal y académico”, nos cuenta el vallisoletano.
Para él, el verano está para desconectar, cargar pilas y dar tiempo y espacio a parcelas que durante el año están más desatendidas, aunque siempre teniendo en mente la compra de material para el próximo curso o completando cursos formativos desde la relajación y el disfrute estival.
“Vivimos, por desgracia, un momento de la crítica sin construcción, de las envidias, el hablar por hablar y el polarizar. En fin, no es el camino. No voy a hablar de los que opinan de los tres meses de vacaciones para el profesorado. Tenemos un horario escolar y otro oculto del que nadie habla”, afirma.
Añade que “la responsabilidad de tener menores a cargo es muy grande” y pone en valor el “esfuerzo que realizan todos los docentes” ya no solo en Castilla y León, sino en el resto del país.
Para él, lo más duro de ser profesor es “el tiempo alejado del entorno cuando trabajas lejos de tu hogar” además de “el no poder ayudar de forma más personal al alumnado por los ratios genéricos” y el “descenso de los valores humanos y el respeto al gremio”.
Cuando le preguntamos sobre si le da miedo afrontar el inicio de un nuevo curso escolar no duda en apuntar que “para nada” añadiendo que “no hay amenaza en la escuela” sino “ilusión, alegría y felicidad” y derrocha optimismo ante un nuevo comienzo.
Remuneración y futuro
“La educación en Castilla y León la veo, en la actualidad, con mucho margen de mejora. Necesitamos una comunidad educativa más compacta y que todos vayamos hacia el mismo lado. Más apoyo y reconocimiento. La educación ha de ser uno de los cimientos y no lo percibo en la actualidad”, apunta nuestro protagonista.
Daniel Rodríguez Valles cree que, en Educación Primaria, dentro del aula, “sí que se respeta a los docentes” y apunta que “donde hay un déficit de respeto es fuera”.
“Cobro 1.800 euros netos. Llega la vuelta al colegio y no estamos bien remunerados. Dependiendo de complementos, esta cantidad podría variar. Digo que no estamos bien remunerados si lo comparo con otros países que tienen a la docencia por bandera o profesiones que no son tan importantes para una sociedad como pueden ser la Medicina o la Educación”, añade.
Nuestro protagonista, tras estas palabras reivindicativas, espera un futuro en Valladolid, cerca de casa, para “facilitar la conciliación familiar” y apunta que “está cerca de conseguirlo”.
“Como objetivo, quiero seguir aprendiendo. Continuar con el afán de superación, progresar como maestro y dar mi mejor versión. Como deseo, me gustaría una Educación valorada, respetada y reconocida”, finaliza.