Carnero y Zarandona junto a los creadores del proyecto.
Valladolid pone fecha a la completa transformación de la plaza de Santa Brígida: costará más de 940.000 euros
La actuación está prevista que concluya el próximo mes de diciembre.
Más información: Así será la nueva plaza de Santa Brígida: más espacio para peatones, naturaleza y el sueño de un hotel
La Plaza de Santa Brígida de Valladolid comenzará a transformarse la próxima semana.
Los trabajos previos ya están en marcha y el Ayuntamiento ha firmado el acta de replanteo que da paso al inicio de una intervención llamada a cambiar por completo uno de los espacios históricos del centro de la ciudad.
La actuación supondrá una inversión de 947.217 euros y está previsto que concluya el próximo mes de diciembre.
El proyecto afectará a unos 4.192 metros cuadrados y tiene como principal objetivo convertir la actual plaza en un espacio fundamentalmente peatonal, más verde y accesible.
La intervención contempla la eliminación de los aparcamientos en superficie, la renovación de la urbanización y del alumbrado público y la incorporación de nueva vegetación y zonas de sombra.
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha visitado este martes el espacio y ha situado la actuación como el primer gran paso de la estrategia municipal para recuperar las plazas históricas de la ciudad.
"Queremos que las plazas vuelvan a ser verdaderas plazas, espacios para encontrarse, pasear, descansar, convivir y disfrutar de la ciudad", ha señalado Carnero.
"Santa Brígida es el primer gran ejemplo de esta forma de entender la recuperación del espacio público".
Una plaza concebida como un claustro
La transformación se realizará siguiendo el proyecto ‘Claustro Vivo’, elegido por el Ayuntamiento entre 17 propuestas presentadas al concurso de anteproyectos convocado para definir el futuro de la plaza.
La idea parte de un elemento muy ligado a la historia urbana de Valladolid: sus patios y claustros.
El diseño recuperará la antigua alineación perimetral del arbolado para crear una especie de claustro vegetal, con un paseo alrededor de un jardín interior.
El resultado será una plaza con más árboles y vegetación autóctona, más sombra y nuevos espacios para pasear, sentarse o desarrollar actividades culturales y ciudadanas.
También se renovará el alumbrado y se sustituirán dos tramos del colector de saneamiento.
La eliminación de los coches será uno de los cambios más visibles para los vecinos y usuarios de la plaza.
El objetivo es que el espacio deje de funcionar como una zona dominada por el estacionamiento y recupere su condición de lugar de estancia y convivencia.
Un concurso con 17 propuestas
El proyecto de Santa Brígida es el resultado de un proceso iniciado con ‘Repensar las Plazas’, una mesa de trabajo en la que participaron arquitectos, urbanistas, historiadores, cronistas y gestores culturales para analizar el futuro de los espacios históricos de Valladolid.
A partir de esas conclusiones, el Ayuntamiento convocó un concurso de anteproyectos abierto a profesionales de la arquitectura y el urbanismo.
Se presentaron 17 propuestas, que fueron examinadas por un jurado formado por técnicos y profesionales vinculados a la arquitectura, la universidad, el Colegio de Arquitectos y la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción.
Carnero ha defendido el procedimiento seguido para elegir el proyecto.
Según el alcalde, permitió abordar la transformación de un espacio de especial relevancia histórica "con calidad, transparencia y objetividad", buscando "la mejor solución desde el punto de vista arquitectónico, urbano y patrimonial".
Una petición de los vecinos
La futura peatonalización de Santa Brígida también tiene su origen en la participación ciudadana.
La actuación fue una de las iniciativas seleccionadas dentro de los Presupuestos Participativos ‘Experiencias Participadas 2022-2024’, que incluyeron talleres con vecinos.
Santa Brígida se convierte así en el primer gran escaparate de una estrategia municipal que pretende extender la recuperación a otras plazas históricas de Valladolid.
"Queremos recuperar nuestras plazas para las personas, poner en valor nuestra historia y nuestro patrimonio y, al mismo tiempo, construir espacios públicos de mayor calidad, más verdes, accesibles y preparados para el Valladolid del futuro", ha concluido Carnero.