Violetta a la izquierda y Belén a la derecha en la Pastelería La Francesa de Valladolid.

Violetta a la izquierda y Belén a la derecha en la Pastelería La Francesa de Valladolid. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Violetta (38) y Belén (31), pasteleras que hacen un dulce único: “Hemos vendido más de 1.000 a un precio de 2,5 €”

Las dos mujeres, al frente de la Pastelería La Francesa, consiguieron un gran triunfo en el Concurso Dulcería de este año.

Más información: Violetta, de Armenia a Valladolid para triunfar con sus sabrosos dulces: "La ilusión de emprender pudo al miedo"

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La Pastelería La Francesa se proclamaba, el pasado mes de mayo, ganadora del certamen ‘Dulcería 2026-Mejor Dulce Alimentos de Valladolid’, gracias a una propuesta única y cargada de sabor que lleva el nombre de Pequeña Avellana.

Un dulce que pasa por ser un delicado cake de viaje individual inspirado en el clásico financier francés que acabó conquistando al jurado por su técnica, equilibrio y personalidad.

La creación, que está elaborada con avellana y almendra y mantequilla noisette, destacó en el certamen por reinterpretar la tradición repostera de Valladolid desde una mirada contemporánea y que apostaba por los productos de proximidad.

La Francesa, una pastelería liderada por Violetta y Belén, se alzaba con un premio de 1.000 euros y se convertía también en el referente provincial de la pastelería artesanal de esta edición.

“Lo hemos puesto a la venta en La Francesa y está teniendo mucho éxito. Hemos vendido más de 1.000 a un precio de 2,50 euros”, nos cuentan las pasteleras que hablan con EL ESPAÑOL de Castilla y León de su historia y del triunfo en el citado concurso.

Sus vidas

Violetta Hakobyan tiene 38 años y nació en Armenia. Cuenta con una carrera en Filología Alemana, un FP Superior en Administración y Finanzas y un FP Superior en Pastelería Profesional. Es una pastelera que se define como “repostera” con seis años de experiencia.

“Soy una apasionada de la pastelería. Disfruto creando postres y busco que no solo tengan un buen sabor, sino que transmitan, además, dedicación y creatividad. Me encanta aprender, constantemente, nuevas técnicas y recetas para mejorar mis habilidades y ofrecer siempre un trabajo de calidad”, asegura en declaraciones a este periódico.

Ana Belén Vidal del Cura nació en Valladolid y tiene 31 años. Cuenta con la certificación profesional de Pastelería y Confitería en la Escuela Internacional de Cocina de Valladolid y suma dos años como profesional. Cuando completó el Bachillerato trabajó como comercial y jefa de equipo en el sector asegurador, antes de dar el salto al mundo pastelero.

“Soy una persona trabajadora, creativa y apasionada por lo que hago. La pastelería es mi forma de expresarme y de hacer felices a los demás. Me gusta innovar sin perder el respeto por la tradición y estar siempre en constante aprendizaje. Esto me hace sentir que las posibilidades son infinitas en mi profesión”, apunta.

Violetta a la izquierda y Belén a la derecha en su negocio.

Violetta a la izquierda y Belén a la derecha en su negocio. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Las dos forman un equipo perfecto que está al frente de la Pastelería La Francesa en Valladolid.

Su pastelería

“El obrador y la tienda de la Pastelería La Francesa comenzaron a funcionar en verano de 2023, por mi iniciativa propia. A finales de 2025 nos asociamos y comenzamos nuestra andadura juntas”, asegura Violetta.

Se trata de un negocio que se ubica en la carretera de Rueda número 180 y en la que ambas mujeres son socias y desarrollan su trabajo juntas en un local que cuenta con unos 87 metros cuadrados.

“Ambas nos dedicamos a la elaboración, en el día a día, de los productos que se pueden encontrar en nuestra pastelería. También atendemos a los clientes que vienen a comprar nuestras elaboraciones”, añade Belén.

También abordan, de forma conjunta y coordinada, otras labores internas como puede ser la compra a proveedores y la gestión que se van repartiendo en función a las necesidades de la empresa, pero, como ambas cuentan, hacen “prácticamente todo en equipo”.

Dulcería y Pequeña Avellana

“La idea de participar en el Concurso de Dulcería nos llegó a través de Alimentos de Valladolid y de la Asociación de Confiteros. Decidimos hacerlo porque creemos que estas iniciativas te hacen pensar, innovar y salir de lo que practicamos en el día a día. Son buenas para mantener vivo el sector y favorecer la competencia sana entre compañeros”, explica Violetta.

Pequeña Avellana, la elaboración de La Francesa que ha triunfado en Dulcería.

Pequeña Avellana, la elaboración de La Francesa que ha triunfado en Dulcería. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Pequeña Avellana surgió de “uno de los requisitos que en todo momento marcaban las bases del concurso” que era “la de que fuera un formato de viaje” lo que “dejaba prácticamente fuera todo lo que se elabora en La Francesa que hace pastelería de vitrina”, señala Belén. Pero, a grandes males, grandes remedios.

“Teníamos claro que queríamos hacer un guiño a la pastelería francesa para mantener nuestra esencia, pero siempre usando productos locales. Inspirándonos en la forma del canelé, un dulce típico de otra ciudad de vino como lo es Valladolid, Burdeos, desarrollamos nuestra Pequeña Avellana”, apunta Belén.

Un financier de avellanas con la mantequilla avellanada tan emblemática de la pastelería francesa con productos de Valladolid como la miel, la harina de almendra y el azúcar que va coronado con un caramelo cremoso de chocolate con mantequilla avellanada y una avellana tostada y caramelizada para aportar más textura y complejidad al dulce.

El triunfo y la venta

“Fue muy emocionante ganar el Concurso Dulcería y nos sentimos muy orgullosas de ello. En Valladolid hay un nivel muy alto y muchos de los compañeros que participaron son referentes para nosotros y los admiramos profundamente”, señala Violetta.

Belén añade que conseguir ese premio “nos impulsa a continuar en un sector donde no es fácil hacerse un hueco” y “menos sin tener tradición familiar o histórica”. Ellas están comenzando, literalmente, su andadura.

“Lo hemos puesto a la venta en La Francesa y está teniendo mucho éxito. Hemos vendido más de 1.000 a un precio de 2,50 euros”, nos confiesa Violetta.

Tras su éxito, nuestras entrevistadas ven el futuro como “retador y emocionante” ya que los comienzos no son fáciles y mantenerse tampoco por lo que quieren seguir trabajando para progresar, más aún.

“Nuestro objetivo pasa por continuar creciendo mientras asentamos los cimientos del negocio. Nos encantaría posicionarnos con nuestras propuestas dulces en eventos, y quizá tener algún punto de venta más en Valladolid”, finalizan nuestras protagonistas.