Paco Morgado, en camino con su rebaño de ovejas.
Un rebaño de 1.350 ovejas abandona Valladolid en camión tras ser envenenadas más de 20 durante la trashumancia
El pastor Paco Morgado ha estado cuatro días retenido y se ha visto obligado a abandonar su trayecto tras un incidente supuestamente con productos fitosanitarios.
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El pastor Paco Morgado nunca pensó que un viaje de trashumancia acabaría en odisea.
Tuvo que trasladar en camiones a su rebaño de 1.350 ovejas después de que varios animales murieran presuntamente por ingerir productos fitosanitarios durante su paso por la provincia.
Todo comenzó con la muerte de varias ovejas durante el paso de un rebaño trashumante por la provincia de Valladolid.
El triste episodio, que ha afectado al pastor y a su equipo, ha terminado además con la interrupción de la ruta y el traslado de los animales en camiones ante la imposibilidad de continuar el recorrido en condiciones de seguridad.
Los hechos se produjeron durante el tránsito de un rebaño de 1.350 ovejas por distintos tramos de la provincia vallisoletana.
Según se ha denunciado, varios animales fallecieron tras ingerir presuntamente productos fitosanitarios presentes en terrenos próximos a la vía pecuaria por la que circulaban.
La situación se complicó aún más después del incidente, ya que el rebaño permaneció retenido durante cuatro días debido a la aplicación de los protocolos sanitarios correspondientes.
Finalmente, Paco Morgado se vio obligado a abandonar la provincia y completar el desplazamiento de los animales en camiones, poniendo fin de forma anticipada a una trashumancia que debía realizarse íntegramente a pie.
Este suceso pone de manifiesto las dificultades que encuentran los ganaderos trashumantes para utilizar las cañadas reales.
Una red de caminos ganaderos que forma parte del patrimonio público y que históricamente ha servido para el desplazamiento estacional de los rebaños.
Tras conocerse lo ocurrido, Izquierda Unida Valladolid ha reclamado actuaciones urgentes para garantizar la conservación de las vías pecuarias. La formación recuerda que la Junta de Castilla y León es la administración competente en la protección, mantenimiento y recuperación de estos corredores ganaderos.
Según denuncian, las cañadas reales cuentan legalmente con una anchura de 75 metros, una dimensión concebida para garantizar tanto el tránsito seguro del ganado como la existencia de zonas de pasto durante el recorrido.
Sin embargo, en numerosos puntos de la provincia y de la comunidad estos espacios se han visto reducidos con el paso de los años hasta quedar convertidos en estrechos caminos, como consecuencia de ocupaciones e invasiones de terrenos por parte de explotaciones agrícolas colindantes.
Esta pérdida progresiva de espacio obliga en muchos casos a que los animales transiten junto a parcelas agrícolas tratadas con herbicidas y pesticidas, aumentando los riesgos para el ganado y dificultando el desarrollo normal de la trashumancia.
El coordinador provincial de IU Valladolid, Juan Francisco Rodríguez, ha trasladado la solidaridad de la organización con Paco Morgado y su equipo, que, a su juicio, han sufrido “un auténtico calvario durante su paso por la provincia”. Asimismo, ha lamentado lo sucedido y ha pedido medidas que eviten la repetición de episodios similares.
Entre las actuaciones que reclama la formación se encuentran la recuperación efectiva de las cañadas reales ocupadas, la correcta señalización de sus trazados mediante mojones y cartelería y una vigilancia permanente de su estado de conservación.
Desde IU consideran que el caso vivido durante esta trashumancia evidencia el deterioro de unas infraestructuras públicas que resultan esenciales para la ganadería extensiva, la biodiversidad y la conservación de una práctica tradicional con siglos de historia en Castilla y León.