La rotonda de San Agustín en Valladolid
Paso clave para acabar con el atasco crónico de la rotonda de San Agustín: acuerdo entre Ayuntamiento y Ministerio
El proceso de licitación tendrá una duración aproximada de un año, cuyo coste de la obra ascendería a unos 22 millones
Más información: Puente acepta la petición de Carnero y le asegura financiación para soterrar la glorieta de San Agustín
El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, ha mantenido este martes una importante reunión en Madrid, en el Ministerio de Fomento, con el director general de Carreteras, Juan Pedro Fernández Palomino, para abordar una de las principales prioridades en materia de movilidad de la ciudad: la solución definitiva al paso de San Agustín.
El encuentro se ha saldado con una valoración positiva por parte del Ayuntamiento, ya que ha permitido avanzar en un proyecto considerado clave para aliviar los problemas de tráfico en este punto.
Durante la reunión se han sentado las bases para la firma de un convenio entre administraciones, al tiempo que se impulsará la licitación de la redacción del proyecto, que será asumida por el Consistorio.
La solución planteada apunta a una intervención similar a la ya ejecutada en la Avenida de Salamanca, en el cruce con la Avenida Sánchez Arjona, donde se logró mejorar significativamente la fluidez del tráfico mediante una actuación en distintos niveles con la construcción de un paso subterráneo.
La actuación, en la que participará también el Gobierno de España debido a la titularidad de la vía, contará con una financiación compartida al 50 %, siguiendo el modelo habitual en este tipo de intervenciones.
A partir de ahora se abre una nueva fase administrativa con la licitación del proyecto, cuya redacción se estima en aproximadamente un año.
Una vez completado ese proceso, se concretarán tanto los plazos de ejecución —previstos entre dos años y medio y tres— como el coste definitivo de la obra, que podría situarse entre los 20 y los 22 millones de euros.
Desde el Ayuntamiento se ha destacado la colaboración institucional mantenida hasta ahora y se subraya la importancia de este avance para dar respuesta a una demanda histórica de la ciudadanía vallisoletana.
Un punto negro
A diferencia de otros proyectos en los que el Ayuntamiento de Valladolid y el Ministerio de Transportes de Óscar Puente han mostrado discrepancias, en este caso ambas administraciones parecen haber alineado posturas desde el inicio.
La reunión celebrada supone, de hecho, el primer paso firme hacia una solución largamente esperada.
La rotonda de San Agustín es uno de los puntos más conflictivos de la red viaria de Valladolid, con un tráfico diario que alcanza los 75.000 vehículos, lo que provoca frecuentes situaciones de colapso circulatorio.