Lucía y Fabián junto a su nuevo negocio en Nava del Rey.

Lucía y Fabián junto a su nuevo negocio en Nava del Rey. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Una joven pareja abre un novedoso negocio en un pueblo de Valladolid: “Tienes tu antojo a cualquier hora del día”

Fabián (27) y Lucía (22) han abierto una nueva tienda que cuenta con cuatro máquinas para que habitantes y turistas puedan comprar lo que quieran durante las 24 horas del día.

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Nava del Rey es un municipio de la provincia de Valladolid que se ubica en la vertiente meridional, a unos 50 kilómetros de su capital y que forma parte de la comarca de Tierra del Vino.

En la actualidad, y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) cuenta con una población de 1.924 habitantes.

Allí viven Fabián Vázquez Castreño, de 27 años, y Lucía Moro González, de 22. Son pareja y se han decidido por emprender en el lugar con una tienda que cuenta con un total de cuatro máquinas expendedoras.

“Es el primer negocio de este tipo que tiene la localidad. Tienes tu antojo a cualquier hora del día”, explican en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Conocemos todos los detalles de esta preciosa historia basada en el emprendimiento.

La vida de la joven pareja

“Nos definimos como chicos jóvenes que tenemos ganas de emprender y darle más vida al pueblo y el mejor servicio a nuestros vecinos. Todo para que el mundo rural siga latiendo y contando con todo lo necesario para seguir con vida”, asegura la pareja.

Fabián Vázquez Castreño tiene 27 años. Es autónomo desde hace cuatro años y lleva una tienda de piensos para animales en Medina del Campo que lleva el nombre de La Panera 2.

Por su parte, Lucía Moro González tiene 22 años y estudió un Grado Superior en Educación Infantil. Ahora ejerce de ello desde hace dos años.

Ambos nacieron en Nava del Rey. Viven allí. Se conocen desde niños. Lo que les unió, como reconocen en esta entrevista, fue su “pasión por los galgos”. Son pareja desde hace nueve años.

Ahora se lanzan a la aventura de emprender con un curioso negocio en el que han puesto todas sus ganas.

El nuevo negocio

Este jueves, 23 de abril, hemos abierto una tienda 24 horas en la encontramos un total de cuatro máquinas expendedoras. Una tiene café. Otra comida caliente y otras dos van a contar con variedad de productos como snacks o bebidas”, explica Fabián Vázquez Castreño en declaraciones a este medio.

Imagen del nuevo negocio.

Imagen del nuevo negocio. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Una tienda que va a estar ubicada en la Plaza Liciniana número 3 de la localidad vallisoletana. Ellos estarán al mando de un nuevo negocio que va “dirigido a todas las edades”, añade Lucía Moro González.

“Detrás de este negocio hay muchas horas de darle vueltas. De aprender sobre la marcha y de decidir cuál era el momento de hacerlo realidad. Nace de lo que nos gusta, que es emprender, pero también de hacer algo propio paso a paso”, explica la pareja.

En la máquina de comida caliente nos vamos a encontrar con hamburguesas, perritos calientes, bocadillos, kebabs, e incluso gofres. En la de cafés con hasta diez tipos diferentes y en las dos máquinas con variedad de productos habrá refrescos, bebidas energéticas e isotónicas, zumos, batidos, agua y snacks, tanto dulces como salados.

“Es el primer negocio de este tipo que hay en Nava del Rey. Creemos que es algo necesario y novedoso. Lo más importante es que tienes tu antojo a cualquier hora del día. Es un servicio adicional para los vecinos de Nava del Rey. Siempre, respetando las raíces de la hostelería en nuestro municipio”, explica Fabián.

Imagen de Fabián y Lucía junto a su nuevo negocio en Nava del Rey.

Imagen de Fabián y Lucía junto a su nuevo negocio en Nava del Rey. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Una “ayuda más”

Lucía señala que “irán creciendo, ajustando y mejorando” y que “no vienen a prometer algo perfecto” con su negocio. Sino “algo hecho con criterio, constancia y muchas ganas de que funcione”.

“Este nuevo negocio pasa por ser una ayuda más para nuestra economía. Cada uno tenemos nuestro trabajo. Cuando pensamos en la idea de montar este negocio nos surgían dudas, pero ahora lo tenemos claro. Nos lanzamos a la piscina sin miedo”, añade Fabián.

La pareja nos confiesa que emprender en el mundo rural “tiene sus cosas positivas y también negativas”. Emprender “no es fácil en ningún lugar” pero “a base de esfuerzo y trabajo, todo se puede conseguir”, señalan.

Queremos estar a la altura de nuestros vecinos. El objetivo es que cada vez haya más gente que conozca el local para su uso y disfrute”, finalizan.