Carlos Prieto y Rosa López, propietarios de La Barra del Indiano.

Carlos Prieto y Rosa López, propietarios de La Barra del Indiano. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

De Perú a Valladolid y un restaurante con dos menús a 65 y 75 €: “Ahora podemos vivir de nuestro negocio”

Han recogido el premio Horeca Awards 2026 al “mejor concepto de restaurante independiente” por su buen hacer en los siete años que acumulan de actividad.

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Carlos Prieto Pérez nació en Lima (Perú) pero llegó a Valladolid cuando tenía solo 20 años. Es un hombre valiente, de esos a los que les gusta aceptar los retos e ir con ellos hasta el final.

Fue el 2 de mayo de 2019 cuando, en la ciudad del Pisuerga, abrió su restaurante. Lleva el nombre de La Barra del Indiano, se ubica en la Avenida Ramón Pradera y allí trabaja, mano a mano, con Rosa López Sedano, que se unió al proyecto apenas un mes después.

Los dos dueños del local triunfan con platos españoles pero que cuentan con ingredientes peruanos que acaban por enamorar al cliente que los prueba en forma de dos menús degustación que quitan el sentido.

Como asegura nuestro entrevistado, están “en el mejor momento de su actividad profesional” tras siete años de duro trabajo.

Los Horeca Awards 2026, organizados por Alimentaria + Hostelco ha reconocido su labor con un premio que nuestros protagonistas recibieron en una gala que se celebró en el Hotel Palace de Barcelona.

Recibieron el galardón en la categoría de Restauración Independiente por ser “un perfecto exponente de que es posible crear un proyecto diferente partiendo de la ilusión y el trabajo con el apoyo de distribuidores locales y de confianza”.

Un empujón más para un establecimiento hostelero que destaca en la ciudad del Pisuerga.

Imagen del Restaurante La Barra del Indiano.

Imagen del Restaurante La Barra del Indiano. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

De Perú a Valladolid

Soy padre y cocinero a tiempo completo. Una persona competitiva, exigente, me gustan los retos y tengo mucha hambre por aprender y seguir haciendo cosas. Un hombre justo, recto y fiel a mis principios y valores”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Carlos Prieto Pérez.

Nuestro protagonista nació en Lima (Perú) pero llegó cuando tenía 20 años a Valladolid, allá por el año 2008. Ahora suma 38 y lleva 20 en el mundo de la hostelería. Es amante del surf, de la música y del arte y es cocinero y socio fundador de La Barra del Indiano.

“Siempre tuve claro que quería ser cocinero. Mi abuelo solía cocinar los domingos para toda la familia que es numerosa. Yo hacía de ayudante. Desde pequeño me gustó cocinar y tuve claro que era a lo que quería dedicarme de mayor”, añade.

Recuerda su infancia como “la mejor” con una “familia estructurada, con una fuerte unión” y que disfrutaba “los domingos de las comidas familiares en casa de los abuelos”.

A pesar de todo cruzó el charco hace 18 años para llegar a España y lleva 16 en Valladolid. En la ciudad del Pisuerga abrió un establecimiento hostelero que ha sido premiado por su buen hacer.

La historia de La Barra del Indiano

La idea de abrir La Barra del Indiano nace tras un viaje fallido a Perú. Pasé frente al local donde estamos ubicados en la actualidad y me lancé a la piscina. Me encargo de abrirlo y al mes se unió al proyecto Rosa López Sedano, socia y la otra mitad del alma del restaurante”, explica nuestro entrevistado.

Un establecimiento hostelero que comenzó a funcionar el 2 de mayo de 2019 en la Avenida Ramón Pradera número 7 y en el que trabajan los dos socios en un local que cuenta con 70 metros cuadrados de espacio.

“Ofrecemos un menú degustación mensual que está en constante evolución y en el que fusionamos tradición y creatividad. Convergen las raíces españolas y la creatividad peruana”, explica Carlos Prieto.

Esa es su especialidad, el menú degustación que va cambiando y se adapta a esos productos de temporada y cercanía que reinan en Castilla y León en general y en Valladolid en particular.

La carta de La Barra del Indiano.

La carta de La Barra del Indiano. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Nos centramos en el producto de temporada y de cercanía con guiños a la cocina peruana, técnica y con mucha creatividad. No tenemos platos peruanos protagonistas en la carta, pero sí ingredientes como diferentes tipos de ajíes, hierbas, andinas y alguna especia”, apunta nuestro protagonista.

Así consiguen sorprender a una clientela que sale del lugar encantada y con el estómago lleno.

Alegría con el premio

Hemos conseguido ganar el premio Horeca Awards 2026 al mejor concepto de restaurante independiente por el modelo de negocio que tenemos centrado en el producto de proximidad, creatividad y en la evolución constante”, asegura Carlos Prieto.

Destaca que “lo más importante” es que “no tenemos grandes marcas ni grupos inversores potentes detrás” y que “son dos socios que trabajan día a día” para “ofrecer lo que mejor saben hacer” y, sobre todo, “disfrutando y haciendo disfrutar a sus clientes”.

Los Horeca Awards 2026 están organizados por Alimentaria + Hostelco y han reconocido interesantes modelos de negocio, productos, equipos e iniciativas que muestran el dinamismo, su apuesta por la innovación y su evolución hacia modelos que son más eficientes, inclusivos y creativos.

“Tras recoger el premio nos sentimos como en una nube. Muy orgullosos de lo que hemos conseguido a lo largo de todos estos años. También con los pies en la tierra. Miramos adelante porque vienen nuevos retos”, afirma Carlos.

Vivir de su negocio

“Tenemos dos menús degustación. El completo, a 75 euros, con bebidas aparte y uno corto de 65, también con las bebidas no incluidas. Ahora que llevamos ya siete años y después de superar la pandemia, podemos vivir de nuestro negocio”, asegura nuestro entrevistado.

Carlos añade que también “notan la subida en el precio de las materias primas” y “en el de la energía” y apunta que “se le va en gastos más del 30% de los ingresos”. A pesar de todo, nuestro protagonista es optimista y ve el futuro como “esperanzador y con nuevos retos y proyectos”.

“Lo más importante para nosotros pasa por seguir disfrutando de lo que hacemos y seguir haciendo disfrutar a nuestros clientes. Todo lo que venga, será bueno”, añade el hostelero.

Son, también, muy optimistas en lo que a los premios se refieren y no dudan en asegurar que “vendrán más”.

Estamos en un punto muy bueno de nuestra historia. Hay que aprovechar el momento. No nos quita el sueño, pero siempre es un aliciente saber que, de alguna manera, tu trabajo y esfuerzo son reconocidos. Todo suma”, finaliza.