Asunción en su quiosco de Plaza Tenerías.
Asunción (66) se jubila y pone a la venta su famoso quiosco de Valladolid: “Son muchas horas para ganar poco”
Tras 25 años al frente del negocio se da de plazo hasta el próximo 30 de abril de 2026. Si no, la ciudad del Pisuerga se quedará sin otro negocio mítico.
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Los quioscos de Valladolid pasan por ser negocios que, durante estos últimos años, han dado una gran felicidad, tanto a mayores como a pequeños, pero lo hacen, cada vez más debilitados debido a los nuevos gustos y tendencias.
Era un placer el de acudir al quiosco de confianza a conocer al dueño. Comprar un periódico, hablar con él. Echar la lotería del día. Eso no lo da la venta online. Los quioscos forman parte del ecosistema del comercio de proximidad que hace ciudad.
Asunción Sanz Cano es una vallisoletana de 66 años que lleva 25 al frente del quiosco de la Plaza Tenerías. Lo hace junto a su hermana Rosa.
“El día 30 de abril cerraré por jubilación. Tengo loterías que es lo que he puesto en venta por si alguien quiere hacerse cargo, pero mi hermana Rosa y yo nos jubilamos ese día y diremos adiós a años de mucha historia en el lugar”, asegura nuestra entrevistada.
La vida de Asunción
“Soy una persona tranquila a la que le gusta su trabajo. He disfrutado con él, pero ahora toca hacerlo de una nieta a la que no conozco. De ver a mis hijas más a menudo y poder ir cuando quiera”, nos explica Asunción Sanz Cano.
Tiene 66 años y lleva toda la vida, prácticamente, al frente del quiosco que se ubica en la Plaza de Tenerías de Valladolid. Es una amante del cine y de la lectura.
“Nací en Langayo, un municipio de la provincia de Valladolid, pero pronto nos vinimos a la capital. Mi infancia fue como la de los niños de los 60. Primero vivimos en la calle Panaderos. Recuerdo que, con siete años, iba al Campo Grande sola”, explica nuestra protagonista.
Añade que después se fueron a vivir al barrio de La Pilarica y que le gustaba comprar gominolas en los quioscos.
Hablando de quioscos, uno ha marcado su vida.
El quiosco
“El quiosco lo compraron mis padres en el año 1981 al señor Pedro. Es un quiosco que lleva mucho tiempo en la plaza como me han comentado los vecinos que viven cerca de aquí”, apunta Asunción.
Un quiosco que tuvo que cambiar su estructura tras un accidente de tráfico. Nuestra entrevistada añade que lleva 25 años al frente junto a sus hermanas Rosa y Ana y lleva el nombre de la plaza, Quiosco Tenerías.
Asunción en su querido quiosco.
“En la actualidad lo llevamos Rosa y yo. Vendo de todo, prensa, chucherías, loterías, cargamos el móvil, paquetería, y recargamos el bonobús”, asegura Asunción.
Sin embargo, ahora toca jubilarse y ha puesto a la venta el quiosco con fecha límite para concretarse el 30 de abril, si no cerrará sus puertas.
Jubilación
“Me jubilo con pena porque han sido muchos años aquí. Lo considero mi barrio. He pasado muchas horas aquí y voy a echar de menos a mis clientes. He puesto a la venta la concesión de loterías del estado, lo demás se que no lo voy a vender. Nadie lo quiere. Son muchas horas para ganar poco. Ahora mismo no se puede vivir de un quiosco sin dejarte la vida en él”, apunta.
Nuestra protagonista asegura que hace años “sí que podía vivir bien del negocio”. Eran otros tiempos. La gente “compraba y leía prensa y revistas” pero “ahora internet se lo lleva todo” y para comprar chucherías “la gente se va al supermercado”, afirma la de Langayo.
Además, apunta que “antes había menos gastos” y que “los impuestos eran menores” y argumenta que “ahora hay que hacer un master en quioscos para trabajar en ellos”.
“Mi futuro lo veo viajando y yendo a visitar a mis hijas que viven fuera de España. También quiero hacer actividades como gimnasia y aprender informática en condiciones”, asegura.
Finaliza apuntando que “cuando cierre el quiosco, una luz se va a apagar en la Plaza Tenerías”.
Si no ocurre ninguna sorpresa de última hora ese cierre se concretará el próximo 30 de abril con la jubilación de Asunción.