Teatro Carrión durante una actuación con la gente disfrutando de pie

Teatro Carrión durante una actuación con la gente disfrutando de pie Cedida

Valladolid

El Teatro Carrión, un emblema reinventado en experiencia inmersiva: “Hemos sacado a una generación de casa”

El espacio multifuncional de Cultura en Valladolid cumple un año y se reconvierte en un templo para todas las edades. Este sábado, el mejor ejemplo con el evento Boomer Club, un show generacional que conecta varias épocas con los djs Pipo y Preco.

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Entrar por la puerta del Teatro Carrión es hacerlo por la historia de Valladolid. En la céntrica Montero Calvo es uno de los espacios escénicos más emblemáticos de la ciudad.

Los ojos se te escapan a unos adornos clásicos, a unas columnas mágicas y a unos detalles que no son de este siglo.

Un lugar con más de ocho décadas de historia que hoy vive una segunda juventud gracias a un ambicioso proceso de reinvención cultural que ha logrado unir tradición, música en directo y nuevas formas de ocio.

Antes de comenzar, hagamos historia para conocerlo más. El edificio fue diseñado en 1942 por el arquitecto Ramón Pérez Lonaza. Abrió sus puertas el 25 de marzo de 1943 con la proyección de la película La Octava Mujer de Barba Azul.

Sus primeros propietarios, los hermanos Carrión, apostaron por un teatro que pronto se convertiría en referencia cultural en la ciudad.

El recinto sufrió una importante reforma en 1958 tras el devastador Incendio de Valladolid de 1956 que afectó gravemente a la zona.

Durante décadas fue escenario de teatro, zarzuela, conciertos y cine. Sin embargo, en los últimos años el espacio necesitaba una nueva etapa que lo conectara con el público actual. Y esto es lo más curioso y de lo que últimamente hablan todos en Valladolid.

Ese nuevo impulso llegó hace ocho años cuando el gestor cultural Alain Cornejo asumió la dirección del recinto. Dos años después se sumó al proyecto Álvaro Vidal, con el objetivo de convertir el teatro en un espacio cultural dinámico y adaptado a las nuevas demandas de ocio.

El resultado es un modelo híbrido que combina programación escénica tradicional con conciertos, eventos musicales y formatos de público de pie. Y este marzo ha cumplido un año desde que el Teatro Carrión ha vivido su particular reinvención.

Interior del Teatro Carrión

Interior del Teatro Carrión Cedida

La valoración de este año es muy positiva. Nuestras expectativas eran altas, pero al final es el público el que te posiciona, y el público nos ha colocado a un nivel muy alto”, explica Álvaro Vidal a EL ESPAÑOL Castilla y León.

El gestor cultural defiende que la transformación responde a una necesidad real de la ciudad. “El Teatro Carrión es un espacio histórico y lo que estamos haciendo es generar contenido cultural. Nosotros somos gestores culturales y damos lo que demanda el público”.

Un proyecto que nació tras la pandemia

La idea llevaba tiempo rondando en la cabeza de sus impulsores, pero no fue hasta después de la pandemia cuando decidieron materializarla.

“Alain y yo nos conocemos desde hace más de quince años. Siempre habíamos tenido esta idea en la cabeza, pero hay momentos en los que todo hace clic. Después de la pandemia nos reencontramos y vimos que era el momento de hacerlo”, recuerda Vidal.

La iniciativa no ha estado exenta de dificultades. “Nos ha costado mucho porque es una iniciativa privada y un proyecto complejo, pero al final lo importante era recuperar un espacio histórico y volver a llenarlo de vida, interpretamos lo que demanda el público y lo transformamos en experiencias culturales”.

Uno de los elementos más singulares del nuevo modelo del Carrión es su capacidad de adaptación para poder meter a casi 900 personas por sesión.

El teatro mantiene su programación escénica tradicional, pero también puede transformarse en un gran espacio para conciertos, eventos musicales, sobre todo con actos que se hacen durante el ya famoso tardeo, e incluso con congresos que siempre llenan.

Eso que ahora gusta tanto a los vallisoletanos y que ha demostrado que tiene un gran público fiel.

Seguimos programando zarzuela y teatro, pero también había una necesidad de tener un espacio con conciertos, música en directo y un buen escenario en el centro de la ciudad”, explica Vidal.

Para ello, el equipo ha desarrollado un sistema que permite retirar las butacas y convertir la platea en un espacio diáfano.

Hemos creado toda una base operativa para quitar y poner las butacas cada vez más rápido. Es un trabajo enorme, pero nos permite convivir con los dos formatos”.

Un lugar que sorprende al público

La reacción del público suele ser inmediata al cruzar la puerta del teatro. “Cuando se abren las puertas del Carrión, la primera reacción de la gente es sacar el móvil y hacer una foto o un vídeo. Se quedan mirando alrededor porque no están acostumbrados a ver un concierto o un evento en un espacio así”, cuenta.

Ese contraste entre arquitectura clásica y eventos contemporáneos se ha convertido en una de las señas de identidad del espacio. “Aquí se respira historia y tenemos que seguir haciendo historia”.

Un espacio que conecta generaciones

El nuevo Carrión también ha logrado reunir a públicos muy distintos. Desde espectadores de teatro o cine hasta asistentes a conciertos o sesiones de música electrónica.

“Hay varias generaciones que hablan de cuando venían aquí de jóvenes. Es muy bonito que los espacios culturales sigan vivos y no se pierdan”, afirma Vidal.

Además, los eventos musicales han conseguido recuperar a un público que había dejado de salir. “Hemos hecho que mucha gente vuelva a reencontrarse con sus amigos. Hay quien me dice que hacía veinte años que no veía a alguien y se lo ha encontrado aquí, hemos vuelto a sacar a la gente de casa".

Este sábado llega 'Boomer Club'

El mejor ejemplo de esa nueva etapa llega este sábado 20 de marzo con el evento Boomer Club, un show generacional que conecta varias épocas y que recupera los grandes himnos de la música electrónica y del pop de los años 90 y principios de los 2000.

El cartel lo encabezan los DJs Pipo y Preco, junto al madrileño Mcfly, habitual de clubes de Madrid.

“Boomer Club es un show pensado para toda la gente a la que los chavales llaman boomers. Vamos a hacer un viaje en el tiempo con la música que marcó una época”, explican los DJs.

Las puertas se abrirán a las seis de la tarde y la música sonará hasta las once y media de la noche. “Tendremos a los tres DJs y alguna sorpresa que no podemos desvelar todavía”.

Edu 'Preco', Alvaro Vidal y Jorge 'Pipo' posan en el Club del Teatro Carrión.

Edu 'Preco', Alvaro Vidal y Jorge 'Pipo' posan en el Club del Teatro Carrión. J.I.F.

El acceso será gratuito mediante lista de invitados es la denominada NEC (Nuevo Espacio Carrión). “Te registras en un formulario y ya tienes automáticamente tu acceso al evento”.

Esto es para demostrar que esta generación no está reñida con las nuevas tecnologías. "Somos esa generación walkman", afirma Pipo.

Los porteros comprobarán que esas personas están en el listado y posteriormente se les pondrá un sello. Eso sí, solo se ve con los rayos ultravioleta. No hace falta llevarla toda la noche como en la época del Cuadro.

Para los DJs, actuar en el Carrión supone una experiencia muy distinta a pinchar en un bar o una discoteca convencional. “Todo cambia: la amplitud, la acústica y la historia que tiene el propio sitio”, explica Preco.

El espacio mantiene la estética del teatro, pero la platea se transforma completamente para los eventos. “Tiene una altura de techo, un sonido y una amplitud que ya casi no existen en las salas actuales”. Para muchos asistentes la experiencia resulta sorprendente.

“Hay gente que venía aquí con sus padres a ver zarzuela o teatro y ahora se encuentra bailando en el mismo sitio. Y cuando lo viven, todavía siguen sin creérselo”, apunta Pipo.

Más allá del espectáculo, el objetivo del nuevo Carrión es convertirse en un lugar de encuentro para la ciudad. “

“El objetivo es transformar el Teatro Carrión en una experiencia inmersiva donde el público no solo viene a ver, sino a vivir la música”, resume Álvaro Vidal.

No serán los únicos actos ‘remember’, irán llegando fiestas PetaZeta y mucho más. Por supuesto, los conciertos y en ferias, ya será el momento del teatro, para hacer que el majestuoso Carrión no pierda su esencia de siempre.