Chuchi en La Churrería de Rita con sus churros.

Chuchi en La Churrería de Rita con sus churros. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Jesús (43) y la churrería de Valladolid que gana premios con su pincho: “La facturación sube, pero el beneficio baja”

El dueño del negocio apunta que van a ofrecer el pincho ganador, un delicioso buñuelo, a un precio de 3,80. Para que todo el mundo lo pruebe.

Más información: El buñuelo que triunfa en la churrería de un barrio de Valladolid: de cecina y relleno de puré de patata y queso

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La Churrería de Rita está de enhorabuena. El local ubicado en la calle Monasterio de Santa María de la Vid número 20, en Villa del Prado, se ha impuesto en la primera fase del Concurso de Tapas por Barrios Ciudad de Valladolid ‘Valladolid Tapas Walk 2026’.

Todo gracias a su pincho que lleva el nombre de ‘El buñuelo que quería ser patata’. Un buñuelo de cecina relleno de puré de patata y queso de La Cruz del Pobre que está acompañado de crema fresca y teriyaki de verdejo y miel. Delicioso.

Un lugar que se diferencia por su sabroso chocolate con churros pero que, ahora, también triunfa con sus joyas en miniatura. La suya ha enamorado al jurado después de varios intentos y participaciones.

EL ESPAÑOL de Castilla y León charla con Jesús Muñoz Blanco, más conocido como Chuchi, al frente del establecimiento desde hace nueve años.

Una vida asociada a los churros

Me defino como una persona inquieta, imaginativa. Que aplica esto a su trabajo con el fin de hacer cosas nuevas cada día. Los que me rodean dicen que también soy cariñoso y que tengo un punto de gruñón”, asegura Jesús Muñoz.

Nació en Valladolid hace 43 años y lleva toda la vida en la capital del Pisuerga. Es un amante de los viajes y le encanta cocinar. Hace nueve años abrió su local. Ha vivido en Madrid y Barcelona.

“En Valladolid he vivido mi infancia y tengo grandes recuerdos de un niño que ha jugado mucho y ha sido feliz en la empresa que abrieron sus abuelos. José Luis Blanco que se dedica a la fabricación de maquinaria para churrerías”, explica Chuchi.

Siempre ha estado ligado a dicha empresa y ha formado parte de ella. Cuando era pequeño también cocinaba pegado a su madre. De ahí que surgiera una churrería que está de moda, más ahora que ha conseguido un prestigioso galardón.

Churrería de Rita

“La Churrería de Rita abrió hace nueve años como parte del proyecto familiar”, nos cuenta nuestro protagonista. Un local de unos 70 metros, una churrería de seis mesas que se ubica en la calle Monasterio de Santa María de la Vid, 20.

Imagen del interior de la Churrería de Rita.

Imagen del interior de la Churrería de Rita. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Cuenta con un total de cuatro trabajadores y ofrece, como no puede ser de otra forma, el sabroso chocolate con churros y también café, tarta de queso y cuando llega el buen tiempo granizados, horchata y demás.

“Lo que más pide la gente es el chocolate con churros, sin lugar a dudas. En noviembre, diciembre y enero es cuando más vendemos, por el tiempo. El doble que el resto del año. Donde hay churros hay alegría”, añade nuestro entrevistado.

El precio del chocolate con cinco churros es de 3,50 euros. Son muchos los que se pasan por el lugar y disfrutan de esta auténtica exquisitez.

Se ha convertido en un auténtico referente de Valladolid, y no puede ser para menos por su gran trabajo.

El pincho ganador

“En estos concursos siempre buscamos jugar entre lo dulce y lo salado. En este caso variamos la idea inicial. ‘El buñuelo que quería ser patata’ es un buñuelo de cecina relleno de puré de patata y queso de la Cruz del Pobre que está acompañado de una crema fresca y teriyaki de verdejo y miel”, explica.

Es “una ilusión muy grande” haber ganado el concurso y añade que “no lo esperaban” pero que es “una manera de reconocer el trabajo” del local.

“El formato del concurso hace asequible que una churrería como la nuestra pueda presentarse. Llega a un público más amplio y ensalza el gusto por la cocina. Crear y desarrollar la receta es lo más gratificante”, apunta el dueño del negocio.

Mesas de la Churrería de Rita en Valladolid.

Mesas de la Churrería de Rita en Valladolid. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Los que por allí han pasado han podido disfrutar de la tapa durante el concurso y, tras el premio, van a volver a ofrecerlo para que todo el que quiera pueda degustarlo y disfrutar de su sabor.

“Vamos a ofrecerlo con una pequeña adaptación a un precio de 3,80 euros”, afirma nuestro entrevistado hablando de la tapa.

Mayor facturación, pero menor beneficio

Chuchi apunta que la Churrería de Rita “parte de un proyecto mayor” como es el anteriormente citado de la Empresa José Luis Blanco y que puede “vivir bien” a costa de su churrería.

Chuchi en la Churrería de Rita.

Chuchi en la Churrería de Rita. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Sin embargo, no duda en apuntar que los gastos, en suministros son “cada vez son mayores” por lo que “se van comiendo el beneficio” en algo que es negativo para cualquier negocio.

“Una de las tónicas que veo, hablando del negocio, es que, en el último año, la facturación sube, pero el beneficio baja. El incremento de precios se está comiendo el margen de beneficios, poco a poco”, añade.

Sin embargo, quiere ver “el futuro con optimismo” tras el premio logrado y conseguir que su buñuelo “lo pruebe el máximo número de personas posibles”.