Viktoriia Zharkykh, una ucraniana en Valladolid.

Viktoriia Zharkykh, una ucraniana en Valladolid. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Viktoriia (28), una joven ucraniana que huye de la guerra para aterrizar en Valladolid: “Putin actúa como un tirano”

La de Odesa repasa los cuatro años de guerra en su país. “Recuerdo las explosiones del primer día”, afirma, echando la vista atrás a aquel 24 de febrero de 2022.

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Soy una mujer ucraniana que, en la actualidad, vive en España bajo el programa de protección temporal. Una persona tranquila que prefiere un estilo de vida estable y ordenado, que no toma decisiones impulsivas y que reflexiona mucho antes de actuar”, asegura Viktoriia Zharkykh, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Una joven a la que de pequeña le encantaba pasar tiempo en la biblioteca y que, como nos cuenta, soñaba con ser bibliotecaria, aunque, finalmente, se graduó en la Universidad Nacional de Economía de Odesa, en la especialidad de Economía de Empresa. Trabajó como especialista en contabilidad operativa en el departamento de Planificación y Control de Producción.

La de Odesa llegó a Valladolid el pasado agosto de 2025, huyendo de la guerra. Con ella repasamos esos cuatro años de conflicto bélico que se cumplieron el pasado 24 de febrero de 2026.

Un testimonio auténtico y de horror en un conflicto armado que deja ya miles de muertos y un país destrozado. “Mientras mi familia esté viva mantengo la calma”, apunta la ucraniana en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León.

P.- ¿En qué parte de Ucrania nace?

R.- Nací en Odesa y crecí en la región de Odesa, en una pequeña ciudad portuaria. Es un lugar tranquilo, cerca del mar, donde pasé toda mi vida antes de venir a España.

P.- ¿Cómo fue su infancia?

R.- Tuve una infancia tranquila y bastante normal. Estudiaba, tenía amigos y pasaba mucho tiempo con mi familia. Mi vida parecía seguir un camino tradicional: guardería, escuela, universidad, trabajo y, en el futuro, una familia.

P.- ¿Cómo era su vida en Ucrania?

R.- La vida en Ucrania siempre ha sido económicamente difícil para muchas personas de clase media y trabajadora. Antes de la guerra, a pesar de las limitaciones económicas, la gente vivía en paz, salía con amigos, descansaba y hacía planes para el futuro: crear una familia, abrir un negocio o desarrollar una carrera profesional.

P.- ¿Y con el comienzo de la guerra?

R.- Con el inicio de la guerra a gran escala, la sociedad no se rindió. Muchas personas continuaron trabajando y, al mismo tiempo, ayudaban al ejército dentro de sus posibilidades. Yo también seguí trabajando en mi especialidad y, en mi tiempo libre, colaboraba como voluntaria preparando comida, organizando suministros y apoyando económicamente cuando podía.

P.- Pero son ya cuatro años de guerra.

R.- Con el paso del tiempo, la situación económica se volvió cada vez más difícil. Muchas personas tuvieron que centrarse en mantener a sus familias, mientras otros se fueron del país o fueron movilizados. La vida se volvió más inestable y llena de incertidumbre.

P.- ¿Cuándo decide irse de Ucrania?

R.- La decisión de irme la tomé a finales de julio de 2025, después de una tercera reducción salarial en mi trabajo. Entendí que económicamente ya no podía mantenerme con estabilidad. Mi salida de Ucrania fue una decisión difícil, motivada principalmente por razones económicas.

P.- ¿Cuándo llega a España?

R.- Llegué a España en agosto de 2025.

P.- ¿Y a Valladolid?

R.- Al llegar a España me trasladé directamente a Valladolid dentro del programa de acogida.

P.- ¿Cómo ha sido su vida desde entonces?

R.- Llevo solo seis meses en España, por lo que mi vida aún está en proceso de cambio. No puedo decir que todo haya cambiado radicalmente; simplemente los problemas relacionados con la guerra fueron sustituidos por los retos de la integración en una nueva sociedad.

P.- ¿Cómo recuerda el inicio del conflicto el 24 de febrero de 2022?

R.- El 24 de febrero de 2022 estaba en el trabajo. Recuerdo las explosiones del primer día. También la tensión, pero la producción en la fábrica no podía detenerse de inmediato. Mientras trabajábamos, muchas personas hacían compras de emergencia y retiraban dinero por precaución. Yo seguía las noticias sin poder creer lo que estaba ocurriendo en mi país.

P.- ¿Y después del trabajo?

R.- Después fui a casa de mis padres para asegurarme de que estaban bien. A pesar de la situación, me mantuve relativamente tranquila. Quizás era el cansancio o una reacción al estrés. Mientras mi familia esté viva mantengo la calma.

P.- ¿Ha perdido a algún amigo o familiar?

R.- Afortunadamente no he perdido a familiares cercanos. Mi círculo es pequeño y, por suerte, mis seres queridos siguen con vida.

P.- ¿Qué siente?

R.- Siento una profunda sensación de injusticia y tristeza por el sufrimiento de mi país y de su gente. Me duele ver tantas pérdidas humanas y tanta destrucción.

P.- ¿Su familia está en Valladolid con usted?

R.- Estoy completamente sola en Valladolid; toda mi familia permanece en Ucrania.

P.- ¿Cómo calificaría estos cuatro años de guerra en Ucrania?

R.- Cuatro años en Ucrania durante la guerra son difíciles de describir. Es algo que hay que vivir para comprenderlo plenamente. Solo puedo expresar mi admiración por la fortaleza de los soldados y de muchas personas que, a pesar de todo, siguen ayudándose mutuamente y manteniendo la esperanza.

P.- ¿Cómo ve el papel de Putin?

R.- Para mí, Putin actúa como un tirano, no como un líder democrático. Lo considero responsable político y militar de la invasión de Ucrania y de las graves atrocidades cometidas en mi país. Desde mi punto de vista, lo que está ocurriendo en el centro de Europa es una tragedia que muchos juristas y organismos internacionales han calificado como posibles actos de genocidio y crímenes de guerra.

P.- ¿Qué es lo que más le preocupa?

R.- También me preocupa profundamente el discurso oficial ruso y las amenazas públicas dirigidas a Europa. Creo que Putin y quienes lo apoyan son responsables de todo lo que ha sucedido en territorio ucraniano.

P.- ¿Cree que el conflicto está cerca de terminar?

R.- Lamentablemente, creo que el conflicto puede prolongarse. Ojalá me equivoque y llegue una solución antes de lo que imaginamos.

P.- ¿Debería mediar Estados Unidos y Trump para acabar con la guerra?

R.- No me corresponde decidir qué países deben intervenir. Como ciudadana, solo deseo que la comunidad internacional apoye cualquier iniciativa que conduzca a una paz real y duradera.

P.- ¿Cuál es el objetivo y deseo que se marca mirando a ese futuro y a la guerra?

R.- Con mucho dolor lo digo, pero no creo que tenga sentido regresar a Ucrania en mi generación. La guerra puede durar muchos años y la reconstrucción del país requerirá al menos varias décadas. Es una realidad difícil de aceptar.