Sergio Matilla Fradejas a las puertas del bar El Bar.
Sergio (34), cocinero de un bar de Valladolid con un nuevo Sol Repsol: “Pepe, de MasterChef, me introdujo en los fogones”
El jefe de cocina del bar ‘El Bar’ en la ciudad del Pisuerga nos cuenta su experiencia vital y cómo recibió un brillante premio que valora el trabajo bien hecho en el lugar.
Más información: Nauzet (32) y un restaurante premiado en tiempo récord a 20 metros bajo tierra: “De pequeño veía a Karlos Arguiñano”
Castilla y León brilla más desde este lunes, 16 de febrero, en lo que tiene que ver con su calidad gastronómica. Todo gracias a que la Guía Repsol ha otorgado un total de cuatro nuevos soles a otros tantos establecimientos hosteleros de la Comunidad.
Los galardonados han sido el ‘Pascua’, en Salamanca, el ‘Reina XIV’ en la localidad segoviana de La Granja de San Ildefonso (Segovia) y dos más en la provincia de Valladolid. Uno en Rueda, para ‘Arrope’, y otro en la capital para el céntrico bar ‘El Bar’.
Con estas incorporaciones, nuestra región suma un total de 54 establecimientos hosteleros galardonados. 39 de ellos con un Sol y 15 con dos.
EL ESPAÑOL de Castilla y León se cita con el jefe de cocina del bar ‘El Bar’, Sergio Matilla Fradejas. Vallisoletano de nacimiento y apegado a la localidad de Villalbarba, que es su pueblo. Suma, ni más ni menos, que 12 años de experiencia en el mundo hostelero, de ellos cuatro en el local que ha conseguido un Sol Repsol.
“Pepe, de MasterChef, me introdujo en los fogones”, confiesa nuestro entrevistado que está sumamente feliz de estar donde está trabajando en la actualidad y también por el galardón recibido, fruto del trabajo bien hecho.
Exterior del bar El Bar.
La vida de Sergio
“Me defino como una persona honesta y trabajadora a la que le encanta la cocina. Es mi trabajo, pero también mi hobby. Eso facilita mucho las cosas”, asegura en declaraciones a este periódico, haciendo también mención al amor que tiene a sus dos perros.
Amante de los galgos, de la caza y de la liebre, recuerda su infancia en el pueblo vallisoletano con su abuelo, entre vacas, gallinas y cerdos. Viviendo la tradicional matanza y compartiendo momentos con los suyos.
“Pasé mi infancia con mi madre y mis abuelos. Mi abuelo es como mi padre ya que falleció cuando tenía cinco años. Es mi auténtico referente”, afirma Sergio abriendo su corazón y echando la vista atrás.
Asegura que “no recuerda” lo que quería ser de mayor, pero apunta que la cocina no era una opción hasta que un momento cambió su vida.
Pepe, de MasterChef
Nuestro entrevistado estudió en el Colegio San Agustín. Después adquirió conocimientos forestales y cuando estaba a punto de terminar para ejercer dentro de las Emergencias Sanitarias acudió a una charla de la Universidad Europea Miguel de Cervantes impartida por Pepe Rodríguez, de MasterChef.
“Le pregunté a Pepe qué se hacía para entrar en cocina sin nota por lo público o sin dinero para hacerlo por la privada. Me dijo que me fuera de prácticas al Bohío de Toledo con él y estuve nueve meses allí. Tenía 22 años. Pepe, de MasterChef, me introdujo en los fogones”, asegura Sergio.
Nueve meses en los que aprendió mucho. Después pasó por varios establecimientos hosteleros de la ciudad del Pisuerga y fue camarero en el Hotel Mozart, justo el edificio de enfrente de donde trabaja en la actualidad.
Sergio en cocina.
“Veía la elegancia con la que trabajaban y quise entrar en el bar El Bar. Lo conseguí hace cuatro años. Era uno de mis lugares favoritos. Ahora, estoy muy feliz aquí, un lugar con 14 años de historia y con Roberto, Pedro y Stephano al frente. Me tratan como de la familia. Es indescriptible”, señala.
Un merecido premio
“Recibimos el Sol de la Guía Repsol con mucha felicidad. A Roberto y a mí se nos caían las lágrimas. Nos lo comunicaron hace un mes y medio, pero lo recogimos el pasado lunes. Es un premio al trabajo bien hecho y un empujón para seguir llenando la sala y también para pagar las nóminas, que es lo más importante”, explica el jefe de cocina.
Un bar con seis trabajadores y que apuesta por el producto de temporada y, también por los platos clásicos como pueden ser la oreja a la plancha, los platos de casa, las lentejas o las alubias.
Uno de los sabrosos guisos del bar El Bar.
“Se puede comer por 50 o 60 euros. Los arroces son de los platos que más funcionan. Soy muy feliz en la cocina. Lo más gratificante es que el cliente salga contento y hasta que te acaben pidiendo la receta”, añade nuestro entrevistado.
Sergio afirma, convencido, que la cocina “no es de nadie sino de todos” y mira al futuro con el objetivo de seguir “trabajando duro” para “continuar triunfando”.