Jaime y Laura posan con una hamburguesa, una de las especialidades de la casa Cedida
Laura (44), la chica de la tele que ahora reina en la hostelería de Miranda: “Mi filosofía fue sobrevivir, ahora mantenerme”
Durante seis años y medio fue una de las caras conocidas de TeleMiranda, ahora es la dueña de Acero Gastrobar, un restaurante que ya ha sido ganador de la Semana del Pincho y subcampeones en Castilla y León de la Golden Ibérica Burger: “Hay que renunciar a muchas cosas y a veces te planteas si merece la pena”.
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La vallisoletana Laura Domínguez (44), es, para muchos, ‘Lauryta’. Es nervio en estado puro, pero al mismo tiempo todo generosidad. Ella no siempre soñó con gestionar un restaurante, pero como arranca ‘El Camino’ de su paisano Miguel Delibes: “las cosas podían haber sucedido de cualquier otra manera y, sin embargo sucedieron así”.
Durante seis años y medio fue una de las caras conocidas de TeleMiranda. “Hay gente mayor que todavía me recuerda como la chica de la tele; algunos amigos me siguen llamando ‘la mediática’”, cuenta entre risas. Los más jóvenes, en cambio, apenas saben qué fue aquella televisión local que marcó una etapa en la ciudad.
Ahora es 'la del Acero Gastrobar', en el número 2 de la calle Ciudad de Haro, en pleno corazón de Miranda de Ebro (Burgos). Un local que sabe a esfuerzo, reinvención y mucho amor. Detrás de su barra está la historia de una periodista que cambió los focos de la televisión por el calor de los fogones y de ciudad.
Tras más de una década ejerciendo el periodismo en varios puntos del país, Laura terminó desencantada. “Por varios motivos”, resume. Así, decidió regresar a Valladolid y empezar de cero. Allí tomó una determinación que cambiaría su vida, quería aprender el oficio de la hostelería.
Pese a las dudas, intentó buscar algo de similitud con el mundo del periodismo, “también hay mucho contacto con la gente”, explica a EL ESPAÑOL Noticias de Castilla y León. El sacrificio personal era grande, pero en aquel momento estaba dispuesta a asumirlo. En Pucela conoció el oficio, para bien y para mal, pero ante todo maduró.
Interior de Acero Gastrobar
Cuatro años y medio después, volvió a Miranda de Ebro. El hilo rojo les unía. Trabajó en varios establecimientos hasta que, en uno de ellos, su jefe y amigo le habló de un negocio en traspaso. ¿Por qué no intentarlo? Tras muchas gestiones, trámites y meses de incertidumbre, Laura y su marido, Jaime, se lanzaron a la aventura de crear Acero Gastrobar.
En el duro camino, recuerda "a los amigos que se dejaron la piel en la reforma, a la familia, a los proveedores y a los conocidos que empujaron el proyecto cuando todavía era solo una idea". Y es que no fue fácil. Nada.
Abrir y resistir
Acero abrió sus puertas un 7 de julio de 2019. La ilusión chocó en marzo con la maldita pandemia que paralizó el mundo. “Fue muy duro”, admite. Como tantos otros hosteleros, encontraron en el respaldo bancario el único salvavidas posible. Volver a salir a flote fue un proceso lento, “muuuy poco a poco”, recalca. Pero salieron.
Aquella etapa marcó la filosofía del negocio durante mucho tiempo, que es el de “sobrevivir”. Hoy, por suerte, el objetivo es distinto, aunque igual de exigente, “mantenerse y seguir creciendo” en un mercado cada vez más competitivo. “Con todo lo que hay, es necesario reinventarse casi a diario”, afirma.
Acero Gastrobar ofrece una amplia carta de comidas y tapas para disfrutar tanto en la barra como en el comedor interior o en la terraza. Pero esta vallisoletana insiste en que el proyecto va más allá de lo gastronómico: “Ofrecemos la posibilidad de participar en un montón de iniciativas dentro de un local de gastronomía”.
Hamburguesa Black, subcampeona del concurso Enfoque Creativo Studio
La participación en eventos y concursos forma parte de esa estrategia. A nivel local, procuran estar presentes en todas las iniciativas, convencidos de que son positivas tanto para el negocio como para la ciudad. Y por supuesto, sin olvidarse del Mirandés, ya que es centro neurálgico de aficionados cuando el equipo de fútbol de la capital juega.
Y los resultados han acompañado: ganadores de la Semana del Pincho y subcampeones en Castilla y León de la Golden Ibérica Burger, un certamen con 54 finalistas en el que su propuesta se alzó con un inesperado segundo puesto regional. “No nos lo podíamos ni imaginar”, confiesa.
La hamburguesa perfecta
¿El secreto? Para Laura, la mejor hamburguesa empieza por una buena base. “Apostamos por nuestra carne y no la cambiamos por nada del mundo. Puede tener muchos condimentos, pero para mí es indispensable que sepa a carne. Buena, por supuesto”.
“Nos reinventamos, sí”, dice con convicción y con la idea de agradar a quienes considera la base del negocio, los clientes. “Sin ellos nada de lo que hacemos sería posible”. Se declara afortunada y profundamente agradecida por el respaldo que siente de Miranda, aun sabiendo que “nunca llueve a gusto de todos”.
Jaime y Laura con el título de segunda mejor hamburgesa de CyL Cedida
La hostelería, sin embargo, tiene un reverso exigente. Para Laura, lo más duro llegó cuando la familia creció con Daniela y Leo, sus dos soles. “Hay que renunciar a muchas cosas y a veces te planteas si merece la pena”. De momento, la respuesta es sí. Por eso siguen al pie del cañón, pese a la montaña rusa que es su vida y con el gran apoyo que supone Jaime para ella.
¿Se ve toda la vida en este sector? No lo sabe. Y lo dice sin dramatismo. “De momento, sí. ¿Hasta cuándo? No lo sé”.
Lo que sí parece claro es que su historia ya forma parte del tejido empresarial de Miranda de Ebro. De la redacción a la cocina, de los micrófonos a las comandas.