Una de las pasadas ediciones de las Ferias Agrovid y SIEB, especializadas en el cultivo del viñedo y equipamiento para bodegas

Una de las pasadas ediciones de las Ferias Agrovid y SIEB, especializadas en el cultivo del viñedo y equipamiento para bodegas R.Valtero ICAL

Valladolid

Agrovid y SIEB convierten Valladolid en foro de debate sobre el nuevo rumbo del vino

Más de una docena de mesas redondas y presentaciones reúnen del 27 al 29 de enero a bodegueros, técnicos e investigadores para analizar los desafíos del sector vitivinícola.

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Durante tres días, la Feria de Valladolid se transforma en punto de encuentro para un sector que vive en permanente adaptación. Agrovid y el Salón Ibérico de Equipamiento para Bodega (SIEB) llegan del 27 al 29 de enero con un programa técnico que va más allá de la exhibición comercial y sitúa el debate en el centro: cómo producir, elaborar y vender vino en un contexto marcado por el cambio climático, la presión normativa europea y la necesidad de innovar sin perder identidad

Más de doce mesas redondas y presentaciones dibujan un recorrido por los principales retos de la vitivinicultura actual.

Desde el impacto del denominado ‘paquete europeo del vino’ hasta la implantación de variedades resistentes, el manejo del suelo, la vendimia mecánica o el uso del frío en bodega, el programa propone una mirada amplia y técnica, con voces procedentes de bodegas, consejos reguladores, cooperativas, centros de investigación y empresas tecnológicas.

El arranque, el martes 27, no es casual. La primera mesa redonda, ‘El nuevo orden del vino en Europa’, pone sobre la mesa cómo afectarán al sector los cambios normativos y estratégicos impulsados desde Bruselas.

Directivos de la Federación Española del Vino, Cooperativas Agroalimentarias de España, el Consejo Regulador Ribera del Duero y la Junta de Castilla y León confrontan visiones sobre un escenario que condicionará inversiones, producción y mercado en los próximos años.

A partir de ahí, el programa baja al terreno. El corcho como elemento estratégico, las experiencias de viñedos que desafían al clima y al territorio en zonas como Galicia, Gredos o León, o la gestión sostenible de las podas de viñedo centran una primera jornada que combina reflexión y casos prácticos.

La viticultura se muestra así como un equilibrio constante entre tradición, innovación y adaptación al entorno.

El miércoles concentra buena parte del pulso técnico. La prevención frente al mildiu abre la mañana con la participación de investigadores, técnicos y viticultores, en un contexto en el que las enfermedades del viñedo vuelven a ganar protagonismo.

Le siguen debates sobre los vinos del futuro, el papel del suelo y las cubiertas vegetales o la tecnología del frío, un factor clave en determinados estilos de elaboración y especialmente relevante para denominaciones como Cigales.

La innovación varietal ocupa también un espacio destacado. Las variedades resistentes, ya una realidad en Castilla y León, y la implantación de variedades minoritarias se analizan desde la experiencia del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) y de bodegas que ya trabajan con estos materiales vegetales. El mensaje es claro: el viñedo del futuro se está decidiendo ahora.

La tarde del miércoles introduce una dimensión más estratégica con la presentación de proyectos de I+D+i impulsados por la Plataforma Tecnológica del Vino.

Competitividad, digitalización, sostenibilidad, mitigación del cambio climático o reducción de la graduación alcohólica marcan unas iniciativas que buscan trasladar la innovación del laboratorio a la viña y la bodega, especialmente en pequeñas y medianas explotaciones.

El cierre, el jueves 29, vuelve a unir técnica y oficio. El diálogo entre enólogos, toneleros y expertos en corcho pone el foco en dos aliados clásicos del vino, mientras que la última mesa redonda se pregunta hasta qué punto la vendimia mecánica puede generalizarse en todo tipo de viñedos.

Una cuestión que resume bien el espíritu de Agrovid y SIEB: debatir sin dogmas, con datos, experiencia y mirada larga.

Más que un calendario de ponencias, el programa técnico de estas ferias dibuja una fotografía precisa del momento que atraviesa el sector vitivinícola. Un sector que busca respuestas colectivas a desafíos complejos y que encuentra en Valladolid, durante tres días, un espacio para pensar en voz alta su futuro.