Rocío en el Bar La Cruz de Cervillego de la Cruz y la barra con pinchos

Rocío en el Bar La Cruz de Cervillego de la Cruz y la barra con pinchos Fotografías cedidas a EL ESPAÑOL de Castilla y León

Valladolid

El bar en un pequeño pueblo vallisoletano que ofrece sabrosos pinchos gratis con la consumición: "Todo es casero"

Rocío, una joven futbolista de 24 años, cogió a finales de 2024 las riendas del establecimiento hostelero junto a sus padres, Vanessa y David.

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Cervillego de la Cruz es un municipio vallisoletano que destaca por su vida agrícola, por sus casas de adobe y por su iglesia románica mudéjar del siglo XV que está dedicada a San Juan Bautista.

En el interior del templo se esconde un extraordinario ábside y también decoración en yeserías en la nave central. Aunque en la antigüedad custodiaba su puerta una cruz de piedra del siglo XVIII, a día de hoy ha sido sustituida por otro crucero de granito.

En la actualidad, y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la localidad vallisoletana cuenta con una población de 91 habitantes.

Allí trabaja Rocío Pisador Amigo, de 24 años, que está al frente del Bar La Cruz en el lugar, junto a sus padres, Vanessa y David. Amante del fútbol y del kickboxing, cuenta la historia del establecimiento hostelero en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La barra del Bar La Cruz en Cervillego de la Cruz

La barra del Bar La Cruz en Cervillego de la Cruz Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

Futbolista y su apuesta por el bar de Cervillego

Soy una joven deportista de 24 años que, desde muy pequeña practicaba kickboxing y ganó varias medallas de oro en campeonatos de España. Además, soy futbolista y, en la actualidad, juego en el Simancas femenino, en 3ª RFEF”, asegura, en declaraciones a este periódico, Rocío.

Ella no nació en Cervillego de la Cruz. Lo hizo en Medina del Campo. Llegó a la que ahora es su casa en diciembre de 2024, para coger las riendas del establecimiento hostelero, en el municipio, junto a sus padres.

Recuerdo mi infancia de forma feliz, pero también bastante ajetreada con todo lo que tiene que ver con el mundo del deporte. De pequeña quería ser futbolista y también me planteé lo de entrar en la Policía”, asegura.

Sin embargo, hace apenas un año la madre de nuestra entrevistada “vio una buena oportunidad de negocio” en el bar ya que “había trabajado en el lugar durante alguna fiesta y sabía cómo funcionaba”.

Ahí partió una idea, a finales del 2024, que se hizo realidad. Rocío, Vanessa, que es “la jefa” según las palabras de nuestra entrevistada, y David, dan el mejor servicio posible en el lugar desde entonces.

El bar

La Cruz, que es como se llama, es el bar municipal. Está yendo mucho mejor de lo que esperábamos. Llevamos apenas un año y estoy muy contenta con el trato de los vecinos y con cómo están yendo las cosas”, asegura.

El local se ubica en la calle Toribio Fraile número 1 y allí, además de Rocío, trabajan un total de tres personas que se esmeran, cada día, en dar el mejor trato al cliente y también los mejores productos.

Ofrecemos una gran variedad de pinchos. Todo es casero. Con cada consumición ofrecemos al cliente una tapa de manera gratuita y los fines de semana una tapa de guiso como pueden ser alubias o garbanzos”, apunta la joven.

Imagen de la sabrosa tortilla del Bar La Cruz en Cervillego de la Cruz

Imagen de la sabrosa tortilla del Bar La Cruz en Cervillego de la Cruz Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

Rocío añade que, tras las vacaciones y el verano, han empezado también a ofrecer cenas con perritos calientes, platos combinados, raciones o sándwiches como protagonistas. Además, cuentan con reparto a domicilio a los pueblos cercanos con un pedido mínimo de 15 euros.

“Nuestra especialidad es la tortilla de patatas que está muy sabrosa. Somos el único bar de Cervillego de la Cruz. Un bar da vida al municipio. Es foco de ocio y diversión para los vecinos. Sin uno no haces nada”, añade la vallisoletana.

Y qué razón lleva.

Una hamburguesa del Bar La Cruz en Cervillego de la Cruz

Una hamburguesa del Bar La Cruz en Cervillego de la Cruz Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

El futuro

Si ya es complicado sacar adelante un negocio hostelero en la ciudad, hacerlo en un pueblo, mucho más y si el municipio es de menos de 100 habitantes, ni hablamos.

“Es complicado sacar adelante un bar en cualquier lugar, pero también depende mucho de la manera en la que lo enfoques y la atención que le pongas. Mirando al futuro, soy muy optimista porque hacemos cosas y vemos que funcionan”, añade la también futbolista.

Esos pinchos gratis con la consumición, esas tapas y muchas cosas más, que en el pueblo nunca se habían visto, están dando más vida aún a Cervillego de la Cruz.

“El objetivo es claro, siempre queremos aspirar a más. Aunque ya creas que lo tienes todo, hay que mirar adelante para tener más clientes, novedades y eventos, que ya hemos hecho alguno para dar, aún, más vida a la localidad”, finaliza.

Rocío, una joven ambiciosa que quiere seguir triunfando con su bar.