Javier en la piscina del bar de Traspinedo

Javier en la piscina del bar de Traspinedo

Valladolid

El joven de 22 años que ha dado vida al bar de la piscina de Traspinedo

Javier Merino García asegura que busca “dar un servicio indispensable” a los vecinos del pueblo

16 julio, 2022 07:00

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La semana pasada, EL ESPAÑOL de Castilla y León hablaba con el alcalde de Traspinedo, Javier Fernández, que buscaba persona para explotar el bar de la piscina de la localidad vallisoletana en un periodo tan marcado como el verano. Con el calor, las sombrillas y una buena cervecita como principales reclamos en días en los que las temperaturas se disparan en Valladolid.

“Es la segunda convocatoria que sacamos para explotar el bar de la piscina. La primera quedó desierta y a ver si esta vez conseguimos que alguna persona u hostelero se quiera hacer cargo de dicho bar. Sería muy interesante para dar servicio a los usuarios”, afirmaba el primer edil.

Pocas horas después de la publicación de este periódico, el teléfono del Ayuntamiento comenzó a sonar. Una de las llamadas era de Javier Merino García, vallisoletano de 22 años de edad que finalmente es el que pondrá ese refresco fresquito a los que hasta la piscina se acerquen, con la inestimable ayuda de su novia Clara.

Con ganas y con la gran ayuda de su novia

“Nos enteramos de que el bar estaba libre por la publicación que vimos el viernes en este periódico. Me puse en contacto con el alcalde y todo fue rapidísimo. Nos hemos puesto en funcionamiento este martes. La gente es muy simpática y esto está lleno por la tarde porque hace mucho calor y la gente quiere piscina”, nos cuenta Javier.

Con la ilusión de niño se ha embarcado en esta aventura de gestionar este bar con la inestimable ayuda de su novia Clara, de 26 años, que acumula nueve años de experiencia en el mundo de la hostelería y que ha sido, como nos cuenta, la que “le ha inspirado a tomar las riendas del negocio” hasta que las piscinas de Traspinedo cierren, a mediados de septiembre.

“Clara me fue marcando el camino para cumplir con todos los trámites que teníamos que hacer para poner el bar en funcionamiento. Yo estoy muy ilusionado. Espero que todo salga bien. Ganas no me van a faltar para que todo el mundo esté contento con nuestra atención”, añade Javier.

Un servicio para el pueblo

El alcalde del municipio vallisoletano, que tiene unos 1.100 habitantes y que aumenta su población en estos meses de verano en los que muchos aprovechan para desplazarse hasta su segunda residencia, comentaba la semana pasada que “tener abierto el bar de la piscina era importante para dar servicio a los ciudadanos”.

“Lo importante es dar ese servicio al pueblo, es lo que quiero hacer, y los vecinos me han acogido muy bien. Estoy muy agradecido por el trato que me han dado desde que he llegado”, confiesa Javier, que asegura que ofrecen “refrescos, helados, gominolas y patatas fritas” y que “ofrecerán bocadillos y raciones” para que el que disfrute de un buen chapuzón tenga también el estómago lleno.

Un bar sencillo, con dos salas, que tiene también cocina, barra y terraza, con una zona asfaltada, que se encuentra dentro de esas piscinas municipales del lugar.

Coger soltura y dedicarse al mundo de la hostelería

Es el primer trabajo de Javier, como él mismo confiesa. Su deseo pasa por “coger soltura” dentro del mundo de la hostelería para “poder dedicarse a ello en el futuro”. Incluso piensa en poco tiempo en “abrir su propio bar” dentro de un mundo complicado que exige dedicación, trabajo y, sobre todo, muchas horas de sacrificio.

Mis amigos, igual que mi novia, me han animado para que haya decidido coger el bar. Me han dicho que tirara para adelante y yo he cogido las riendas y lo he hecho”, añade, en un día en el que el mercurio llega hasta los 40º en Traspinedo, pero en el que él no deja de servir y trabajar para dar ese mejor servicio a vecinos y forasteros del pueblo.

Traspinedo ha conseguido tener una persona que explote el bar en verano, algo sumamente importante, mientras que Javier es el claro ejemplo de que hay jóvenes que aún apuestan por la hostelería en unos tiempos sumamente difíciles para el sector.