Valladolid

La provincia de Valladolid y sus atractivos, de punta a punta sobre dos ruedas a través de diez rutas

Los recorridos, pensados por y para motoristas, permiten llegar hasta los diversos paisajes, monumentos y principales recursos turísticos

1 agosto, 2021 12:16

Diez propuestas de rutas por carreteras de la provincia de Valladolid recorren de "punta a punta" todo su territorio y permiten ver sus atractivos turísticos y naturales, con cambios de paisajes y vistas para los motoristas que se acerquen a tierras vallisoletanas.

Los paisajes del campo de Castilla, pinares, viñedos y los entornos fluviales como el del Duero y sus afluentes son algunos de los atractivos que permiten al motorista disfrutar de estos recorridos, con sus cambios de temperaturas, olores y color que se aprecian a medida que se avanza en el camino.

Todas estas rutas se han elaborado por los propios motoristas en colaboración con la Diputación de Valladolid, ya que han sido los miembros de la Asociación de Motoclubes de la provincia los que han recorrido y revisado estas rutas que se recogen en un librillo editado por la institución provincial y se pueden consultar en la dirección http://www.provinciadevalladolid.com/es/rutas/10-rutas-moto.

Los itinerarios tienen entre 100 y 220 kilómetros y van de punta a punta de la provincia y no sólo sirven a los motoristas, sino también a cualquier turista que pueda recorrer la provincia en coche, ha señalado en declaraciones a Europa Press el presidente de la Asociación de Motoclubes de Valladolid, Ángel Somoza, quien ha incidido en que en ellas se señalan dónde están los museos provinciales, centros de interés o restaurantes.

Además de estas rutas "para divertirse", Somoza ha destacado que el trabajo realizado sirviera para mejorar las carreteras por las que discurren. Los motoclubes, mientras realizaban los recorridos, fueron recogiendo las deficiencias que había en estas vías de comunicación y se lo hicieron llega a la Diputación, que se puso "manos a la obra" y a trabajar para solventar estas cuestiones.

BÚSQUEDA DE LAS CURVAS

Por su parte, el presidente del Motoclub La Leyenda Continua y miembro de la Junta Directiva de la Asociación, Mariano Parellada, ha apuntado que aunque a los motoristas les gusta hacer curvas y por eso muchas veces buscan la montaña, en la provincia también las hay. "Curvas hay las que queramos", ha apuntado Parellada, quien ha añadido que subir y bajar los diferentes cerros y las distintas zonas de Valladolid siempre conlleva "curvitas".

Además, ha destacado los diferentes entornos por los que se puede pasar como las campiñas, los pinares, la zona de Tierra de Campos, "atractivos diferentes" a los de otras provincias.

Junto a eso ha señalado el "elevado" patrimonio vallisoletano, sus museos, castillos o lugares como la Villa del Libro y su muralla, a lo que se suma la gastronomía, "muy apreciada" fuera de la provincia y también de Castilla y León, algo que cree que hay que dar a conocer y acompañar con los "caldos" de una provincia que, ha recordado, cuenta con cinco denominaciones de origen.

En este sentido, ha aclarado que siempre se recomienda no beber alcohol cuando se circula en moto, pero hay "otros momentos del día" en el que se puede disfrutar de un buen vino si no se va a circular.

LA VIVENCIA DEL MOTORISTA

Precisamente conducir una motocicleta es una experiencia, que permite "sentir" el vehículo, para lo que hay que "tener una afición", ha apuntado Mariano Parellada para tratar de explicar qué sensaciones se viven.

"Lo primero es la sensación de libertad, la sensación de controlar tú el vehículo, no ir sentado dentro de un habitáculo, sino que con tu cuerpo. Vas manejando la moto prácticamente más que con el acelerador y los frenos", ha indicado.

Pero además, como ocurre al recorre estas rutas, hay una "conjugación" con la naturaleza, sensaciones "a flor de piel", tanto de frío como de calor, se sienten la lluvia, la niebla y las condiciones atmosféricas y las sensaciones de los sitios por los que se pasa.

Como ejemplos de ello ha puesto un campo si han regado, unos pinares, una zona de flores, otra húmeda o más seca. "Todo eso te afecta sobremanera", ha explicado el motorista, quien también cree que la moto hace más "partícipe" al conductor en lo que se refiere a la "visión" y "estar metido dentro del paisaje, de la naturaleza", algo que no ocurre igual en un coche o en un autobús.

En este contexto, también ha apuntado que, al contrario de lo que mucha gente piensa, en verano no se va mejor en moto que en coche con aire acondicionado porque hay que vestir prendas de protección como el casco, la cazadora, guantes y botas y resulta "incomodísimo".

Por el contrario, cuando es invierno, el frío, la lluvia o la niebla son condiciones que afectan "sobremanera", pero que los motoristas que viven las dos ruedas toman como parte de su afición que, según ha destacado Parellada, es creciente en Valladolid, sobre todo debido a los eventos que se organizan, especialmente las concentraciones invernales que se desarrollan en enero en pocos kilómetros alrededor.

PROPUESTA DE LA PROVINCIA

Ya sea en invierno o en verano, estas diez rutas permiten recorrer la provincia vallisoletana y conocer su patrimonio histórico, cultural y natural, además de su gastronomía.

Para ello, los recorridos, junto a los cuales se recogen los principales eventos moteros que organizan los motoclubes, cuentan con un título cada uno en el que se puede intuir lo que el motorista va a encontrar.

La primera de ellas se titula 'Entre castillos y viñedos'; la segunda 'En busca de los cortados'; la número 3 'Tras la pista de la uva verdejo'; la cuarta 'Desde el páramo hacia el río Duero'; la número 5 'Reviviendo la historia'; la siguiente 'Pinares y la Reserva Natural'; la número 7 'Por la Villa del Libro y su entorno'; la octava 'El arte Mudéjar'; la número 9 'Por el norte del Duero'; y la décima y última propuesta 'En tierra de pan y queso'.