Fachada del Hospital Gómez Ulla de Madrid.
Sanidad confirma un caso de fiebre de Crimea-Congo en Salamanca: un hombre de 71 años con picadura de garrapata
El afectado, un varón de 71 años atendido inicialmente en Salamanca, ha sido trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid bajo aislamiento tras confirmarse la infección por el Instituto de Salud Carlos III.
Más información: Confirmado un caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Salamanca tras sufrir una picadura de garrapata
La Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Castilla y León ha confirmado un nuevo caso de Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC) diagnosticado en la provincia de Salamanca.
El paciente es un hombre de 71 años que se encontraba de estancia temporal en la zona y que acudió al Complejo Asistencial Universitario de Salamanca con un cuadro clínico compatible con la enfermedad.
Tras dar positivo en los análisis de laboratorio, el afectado ha sido trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde permanece ingresado bajo estrictas medidas de aislamiento y protección dada la gravedad de la patología.
La confirmación microbiológica del virus corrió a cargo del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, ubicado en Majadahonda, tras el envío urgente de muestras sanguíneas desde el hospital salmantino.
De forma paralela a la activación del protocolo entre el Ministerio de Sanidad y la Junta de Castilla y León, la Sección de Epidemiología de Salamanca ha rastreado e identificado a todos los contactos estrechos del paciente para someterlos a seguimiento preventivo mediante el control diario de su temperatura corporal.
La enfermedad de Crimea-Congo es una patología infecciosa transmitida principalmente por la picadura de garrapatas del género 'Hyalomma', aunque también puede contagiarse entre personas a través del contacto directo con sangre o fluidos corporales.
Ante este nuevo episodio, las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de extremar las precauciones en el campo mediante el uso de calzado y ropa adecuada, repelentes homologados y la revisión del cuerpo tras las salidas al aire libre, acudiendo a un centro sanitario si se detecta alguna garrapata adherida a la piel.