Una manifestación contra las plantas de biogás en Valladolid.

Una manifestación contra las plantas de biogás en Valladolid. Rubén Cacho ICAL.

Salamanca

El pueblo de Salamanca que se moviliza este sábado para blindar sus ordenanzas frente a una planta de biogás

El colectivo vecinal se plantará ante el Ayuntamiento de Castellanos de Villiquera el 30 de mayo para recabar los 150 apoyos necesarios que fuercen un debate político sobre el proyecto de Biorig Energy.

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La Plataforma Stop Biogás Castellanos de Villiquera ha decidido dar un paso al frente y endurecer su ofensiva contra la planta de biogás que la empresa Biorig Energy pretende instalar en el municipio.

El colectivo vecinal sacará de nuevo las mesas a la calle el próximo sábado, 30 de mayo, plantándose a las puertas del Ayuntamiento entre las 11:30 y las 13:30 horas para intensificar la recogida de firmas.

¿El objetivo? Forzar por ley la convocatoria de un pleno monográfico extraordinario donde se debatan cara a cara las repercusiones de este proyecto sobre la salud pública y el territorio.

Para lograr este examen político, la plataforma necesita el respaldo del 20% del censo del municipio. De momento ya cuentan con unas 60 firmas y confían en que la cita del sábado les dé el empujón definitivo para alcanzar la meta de los 150 apoyos.

No se trata de una protesta aislada: el colectivo lleva en pie de guerra desde principios de año, encadenando una manifestación el pasado 24 de enero, varias charlas informativas en el pueblo y en Salamanca capital, y una marea de más de 1.500 alegaciones ante la Junta de Castilla y León de las que, aseguran, todavía no han recibido ni una sola respuesta.

El malestar vecinal apunta también de forma directa al propio Ayuntamiento de Castellanos de Villiquera.

Desde la plataforma denuncian un "apagón informativo" insostenible por parte del equipo de Gobierno, al que acusan de ignorar o denegar sistemáticamente las peticiones para revisar documentos clave, como la licencia de obra o el informe de compatibilidad urbanística solicitado el 21 de marzo.

Los afectados lamentan que los gobernantes locales prefieran "mirar para otro lado" en lugar de sentarse con ellos a dar explicaciones, y advierten de que seguirán movilizándose el tiempo que haga falta porque, sin información ni debate público, se sienten completamente indefensos.