Diego Mateos paseando la única oreja de la tarde, cortada al tercer novillo.

Diego Mateos paseando la única oreja de la tarde, cortada al tercer novillo. M.M.V.

Salamanca

Un valiente novillero vasco, otro catalán y un gran Diego Mateos remando solo contra el desecho de Adelaida Rodríguez

El novillero salmantino corta la única oreja de la tarde tras mostrar una torería impropia de su juventud y bordar el toreo de capa, rozando la Puerta Grande en el sexto ante un deslucido encierro falto de fuerza y transmisión.

Más información: De la saña del calor al delirio de las orejas: la tarde redonda del 'no hay billetes' en la Plaza de Toros de Salamanca

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Tarde de novillada con picadores en el coso de la carretera de Fuentesaúco, enmarcada en el ciclo de la Virgen de la Vega. El paseíllo arrancó con los sones del emotivo 'Salamanca Tierra Mía' seguido por el Himno de España, marcando el pulso de una afición dispuesta a apoyar a los espadas del futuro.

Sin embargo, el encierro del hierro de Adelaida Rodríguez, deslucido, flojo y sin transmisión, condicionó el devenir de la función, con el atractivo del cartel de ver a un novillero de la capital del País Vasco y a otro de la capital de Cataluña, ambas ciudades hoy sin corridas de toros pese a su gran historia de tradición taurina.

Pedro Andrés, de Vitoria, dejó clara su disposición desde el primer segundo marchándose a la 'porta gayola'. La suerte resultó temeraria al soltar el capote apurado antes de que el utrero terminara estrellándose contra el burladero del 1 y partiéndose el pitón, siendo devuelto a corrales.

El novillero vitoriano Pedro Andrés resulta cogido tras ejecutar una porta gayola al primero de la tarde.

El novillero vitoriano Pedro Andrés resulta cogido tras ejecutar una porta gayola al primero de la tarde. M.M.V.

Salió en su lugar el primer sobrero, 'Cigarrero', y el alavés no lo dudó: volvió a la boca de toriles a porta gayola, ejecutándola esta vez muy ceñida pese a la peligrosa lentitud del animal.

Tras rozar la cogida en los primeros compases y rodar por el albero, basó su faena de muleta en la firmeza.

Frente a un novillo noble pero inválido —que acusó caídas continuas al más puro estilo Jiménez Fortes—, Pedro Andrés le extrajo algún natural de calidad.

Arrimó 'el litu' en el tramo final, encajando un derrote en mal sitio que a punto estuvo de costarle un disgusto. Expresó la rabia torera con un "joder" al pinchar dos veces antes de la estocada baja. Palmas.

Pedro Andrés citando al toro con la muleta.

Pedro Andrés citando al toro con la muleta. M.M.V.

El catalán Mario Vilau demostró un valor seco y muchas ganas de agradar en el segundo de la tarde, de nombre 'Hila Mucho', al que recibió con una vibrante larga cambiada de rodillas en tablas.

Tras tomar bien las varas el astado y brindar Vilau al matador Antonio Barrera, inició la faena de muleta de rodillas en los medios con un pase cambiado y derechazos de mucho mérito.

Pese a que el pasodoble llegó tarde y mal por parte de la banda —provocando las protestas de la grada—, Vilau se mostró muy "en novillero", metiéndose entre los pitones de un animal que acabó rajado y pasando solo por obligación.

Se pasó las bernardinas a milímetros de las taleguillas antes de dejar un estoconazo trasero de efecto fulminante. Escuchó una ovación tras petición.

Brindis del novillero Mario Vilau al matador de toros sevillano, Antonio Barrera.

Brindis del novillero Mario Vilau al matador de toros sevillano, Antonio Barrera. M.M.V.

La gran nota de la tarde llegó en el tercero, donde el salmantino Diego Mateos dejó patente que aquí hay torero. Recibió al astado a porta gayola, saliendo airoso aunque arrollado al recoger el capote.

Empuñando su peculiar capote de vueltas blancas —el mismo estilo de capa que luce desde niño en los tentaderos de La Glorieta de la mano de José Ignacio Sánchez—, enjaretó un toreo a la verónica de bellísima factura y unas chicuelinas al paso de mucha soltura.

Tras un buen puyazo de Óscar Alba y la lidia de Raúl Domínguez, brindó al público.

Mateos engranó una faena de empaque, gallardía y una ligazón sensacional a los sones de 'Churumbelerías', sometiendo la difícil embestida de un astado que buscaba la huida a chiqueros. Cobró una estocada desprendida y paseó la primera y única oreja de la tarde.

El novillero Diego Mateos brinda su oreja al publico salmantino.

El novillero Diego Mateos brinda su oreja al publico salmantino. M.M.V.

En el cuarto, tras un vistoso quite por medias verónicas y un brindis a su subalterno, Pedro Andrés volvió a encontrarse con un utrero noble pero apático que salía 'al carnero'.

Pese a que las banderillas caían continuamente —achacado por las cuadrillas al mal material de los rehiletes—, el vitoriano se justificó con oficio y saludó una ovación tras una estocada desprendida.

El quinto, un colorado de menor cuajo pero con más alegría, volvió a sacar la apuesta fuerte de Mario Vilau a porta gayola y largas cambiadas. Sin embargo, el de Adelaida perdió las manos continuamente tras su paso por el caballo.

Chicuelina del novillero catalán Mario Vilau al quinto de la tarde.

Chicuelina del novillero catalán Mario Vilau al quinto de la tarde. M.M.V.

Vilau terminó rodando por el albero tras ser enganchado, arruinándose el trasteo. Mientras el público joven entonaba con guasa el pasodoble de 'El Viti', dejó un pinchazo hondo en el sitio y saludó una ovación.

En el sexto, buscando la Puerta Grande a toda costa, Diego Mateos volvió a hincarse de rodillas en toriles. Lo que vino después fue un monumento al toreo de capa: verónicas mecidas con templo y dos medias de cartel, la segunda 'belmontina'.

Brindó su faena a su subalterno Raúl Domínguez e inició el trasteo en los medios con un pase cambiado por la espalda ligado al natural.

La cuadrilla de Diego Mateos levantando al sexto de la tarde, invalido para la lidia, el presidente no sacó el pañuelo verde.

La cuadrilla de Diego Mateos levantando al sexto de la tarde, invalido para la lidia, el presidente no sacó el pañuelo verde. M.M.V.

Pese a que el presidente mantuvo en el ruedo a un novillo completamente inválido que se caía tras cada tanda, Diego Mateos lo cuidó con una delicadeza y una suavidad primorosas para sostenerlo en el albero, sacando muletazos de oro.

Tras matar de estocada entera, la petición de oreja fue clamorosa, quedando inexplicablemente desatendida por el palco y obligando al salmantino a dar una clamorosa vuelta al ruedo.

Ficha técnica del festejo

Plaza de Toros de Salamanca. Feria de la Virgen de la Vega. Novillada con picadores. Menos de media entrada en tarde agradable. Novillos de Adelaida Rodríguez (el 1º devuelto por fractura de pitón; 1º sobrero), desiguales de presentación, nobles pero rajados, carentes de fuerza y de escasa transmisión para los novilleros:

Pedro Andrés: Palmas y ovación.

Mario Vilau: Ovación tras petición y ovación.

Diego Mateos: Oreja y vuelta al ruedo tras fuerte petición.

Incidencias: Paseíllo a los sones de 'Salamanca Tierra Mía' y el Himno de España. Destacó en varas Óscar Alba en el 3º y en la brega Raúl Domínguez en el 3º y 6º. Las cuadrillas achacaron la caída constante de las banderillas a la mala calidad del material. Fuerte bronca al presidente por negarse a conceder la oreja a Diego Mateos en el sexto de la tarde.