Acto de nombramiento como doctor 'Honoris Causa' de la Universidad de Salamanca al empresario Antonio Huertas.

Acto de nombramiento como doctor 'Honoris Causa' de la Universidad de Salamanca al empresario Antonio Huertas. J.M.A. ICAL.

Salamanca

Antonio Huertas, CEO de Mapfre, honoris causa por la USAL: "El seguro es el ejercicio de solidaridad más sofisticado"

El presidente de Mapfre y de Alumni-USAL ingresa en el Claustro de Doctores arropado por Alfonso Fernández Mañueco y María Guardiola

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La Universidad de Salamanca se ha vestido con sus mejores galas este miércoles para revivir un ritual que late con fuerza desde hace ocho siglos.

El Paraninfo de las Escuelas Mayores, abarrotado y envuelto en ese aroma a historia y solemnidad que solo desprenden sus muros, ha sido el escenario de la investidura como doctor honoris causa de Antonio Huertas, presidente de Mapfre y de Alumni-USAL.

El acto, guiado por el tradicional ceremonial en latín y presidido por el rector Juan Manuel Corchado, ha trascendido lo estrictamente académico para convertirse en un gran reencuentro institucional.

El calado de la cita ha quedado patente con el respaldo en primera línea del presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y de la presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, orgullosa paisana del nuevo doctor.

Entre los bancos de invitados también compartían confidencias el director y presidente de EL ESPAÑOL, Pedro J. Ramírez, acompañado por la vicepresidenta ejecutiva y editora de Magas y Lifestyle, Cruz Sánchez de Lara, el secretario general iberoamericano Andrés Allamand, el poeta Antonio Colinas y los concejales salmantinos María José Coca y Luis Sánchez Arévalo.

La encargada de romper el hielo y defender las virtudes del candidato ha sido María Ángeles Guervós Maíllo, decana de la Facultad de Derecho y madrina de la investidura.

Guervós ha pronunciado una emotiva laudatio en la que ha recordado que Huertas es, ante todo, un hijo de esta casa.

Recordó aquellas casualidades de la vida que llevaron a un joven recién licenciado en Derecho por la USAL a incorporarse a las filas de Mapfre en 1988, iniciando una brillante carrera profesional que en 2012 le situaría en la presidencia y el cargo de CEO.

Para la decana, el éxito de Huertas, que hoy lidera una corporación con 52.000 asociados en todo el mundo y cuenta con la Medalla de Oro de la ciudad de Salamanca, no se entiende sin sus cualidades humanísticas únicas y su carácter humilde, sencillo y humano.

Guervós ha elogiado su compromiso social continuo, reflejado en el fomento del empleo y la retención del talento, así como su valiosa aportación en foros como la Fundación Consejo España-Brasil o Fedea.

Ha hecho especial hincapié en su vocación de servicio público y en cómo ha transformado estratégicamente la asociación Alumni-USAL, convirtiéndola en un espacio de reflexión y debate que sirve de referencia para el presente y futuro de la institución.

Cuando llegó el momento de tomar la palabra, Antonio Huertas se ha subido al estrado desbordando gratitud hacia su Alma Mater, reconociendo lo especial que resulta este reconocimiento precisamente en un año que conecta de forma tan estrecha a dos mundos.

El presidente de Mapfre ha hilado un discurso valiente y de hondo calado social, donde ha defendido la urgencia de rescatar una economía ética al servicio directo de las personas.

Para armar sus argumentos, Huertas ha viajado cinco siglos atrás para reivindicar la vigencia de la Escuela de Salamanca y el legado de pensadores como Francisco de Vitoria, quien con su derecho de gentes abrió la vía al derecho internacional moderno, o Domingo de Soto y Luis de Molina.

Ha recordado que estos teólogos ya advirtieron que cuando se trata de bienes de extrema necesidad, el comercio no puede florecer a costa de la vulnerabilidad del comprador, calificando la inflación y el abuso económico como el castigo más devastador e injusto para los más humildes.

Conectar aquella doctrina humanista con el siglo veintiuno ha sido el gran acierto de su intervención.

Huertas ha defendido que el desarrollo real debe entenderse como la expansión de las comunidades humanas y que la prosperidad general solo nace del esfuerzo de todos y la recompensa de cada uno, siempre bajo el amparo de una ley equitativa.

Con los ojos puestos en la comunidad iberoamericana, ha sentenciado que "la educación es siempre la primera barrera contra la vulnerabilidad de la población".

En este punto, el nuevo doctor ha roto una lanza en favor de su propio sector, afirmando que el seguro es el heredero ético directo de los principios de la Escuela de Salamanca porque actúa en las economías libres defendiendo el derecho a la certidumbre de las familias. Sentenciando que"el seguro es el ejercicio de solidaridad más sofisticado"

Ha puesto sobre la mesa las cifras de una asimetría inaceptable que maneja Mapfre Economics, alertando de que la brecha de protección en Iberoamérica supera los 315.000 millones de dólares, un abismo de seguridad que desprotege a millones de hogares.

Para honrar el mandato moral de los maestros salmantinos y su legado en Iberoamérica, ha propuesto cinco retos urgentes: garantizar educación de calidad, proteger frente al cambio climático, lograr la inclusión digital, usar el seguro como entrada a la economía formal y anticiparse al rápido envejecimiento demográfico de la región.

Asimismo, ha tenido un cariñoso recuerdo para sus antecesores, señalando que José Manuel Martínez Martínez comprendió que una gran corporación debe actuar como un ciudadano plenamente integrado en Iberoamérica y que Esteban Tejera Castelo demostró que el rigor debe ser intachable para operar como un escudo social y una institución solidaria altamente confiable.

El broche de oro de las intervenciones lo ha puesto el rector, Juan Manuel Corchado, quien ha definido a Huertas como un ilustre embajador de la Marca España y un magnífico abanderado del Estudio salmantino.

Corchado ha alabado que, en un momento en el que los mercados parecen deshumanizados y caminan desvinculados de la realidad social, el nuevo doctor haya mantenido firme el timón de la responsabilidad y la sostenibilidad, lo que supone una actualización perfecta de las teorías del precio justo de la Escuela de Salamanca.

El rector ha ensalzado de manera muy especial el empeño de Huertas por revolucionar Alumni, logrando que deje de ser una simple asociación de antiguos alumnos para transformarse en una red internacional de talento y pertenencia.

Ha aplaudido su labor como el gran catalizador de un cambio de paradigma necesario, recordando que la universidad no puede ser una isla ni la empresa un extraño en los campus.

Gracias a esa implicación, ha concluido Corchado, la Universidad de Salamanca ha fortalecido sus canales de retorno, permitiendo que la experiencia de sus egresados más ilustres se convierta en magisterio vivo para los estudiantes de hoy.

La ceremonia ha contado con el respaldo de todo el equipo de gobierno de la universidad, representados por los vicerrectores María Rosario Arévalo, Javier González Benito, José Miguel Mateos Roco, Federico Bueno de Mata, Marta Gutiérrez Sastre y Matilde Olarte, junto al secretario general Alfredo Ávila, además del exrector Daniel Hernández Ruipérez y los rectores de la Universidad de Extremadura y CUNEF.

El solemne encuentro ha bajado el telón de la forma más emocionante posible, con las voces del Coro Universitario inundando el Paraninfo al compás del Gaudeamus Igitur bajo la batuta de Sara Escuer Salcedo.