Apertura de la primera Comunidad Práctica de Ciudades Circulares, en el marco del proyecto United Circles,
El éxito de la economía circular en Salamanca: de las tuberías inteligentes a la creación de bioenergía
La ciudad lidera el Hub de Innovación United Circles, donde transforma residuos en hidrógeno y bioproductos mientras bate récords históricos en la renovación de su red de abastecimiento.
Más información: Salamanca reúne a 120 expertos internacionales para revolucionar la biotecnología agroalimentaria
Salamanca se ha convertido hoy en el epicentro europeo de la sostenibilidad con la apertura de la primera Comunidad Práctica de Ciudades Circulares.
En un acto celebrado en el Centro Internacional del Español, el alcalde Carlos García Carbayo, acompañado por expertos de Aqualia y la campeona olímpica Theresa Zabell, ha detallado cómo la ciudad ha pasado de gestionar el agua a liderar una red de innovación que une a 41 entidades de 14 países distintos.
Salamanca como modelo de una ciudad que puede aprovechar cada gota de agua y cada gramo de energía.
Los resultados de este esfuerzo inversor ya se sienten en el día a día de los salmantinos. Carbayo anunció que, entre 2023 y 2027, la ciudad vivirá una renovación de infraestructuras sin precedentes, superando el récord histórico del mandato anterior al cambiar más de 21 kilómetros de tuberías en más de 100 calles.
Pero la mejora no es solo estética o de obra civil; bajo el suelo de Salamanca trabaja un "ejército" tecnológico. Gracias al Sistema de Gestión Activa de Presiones (GAP), la detección acústica de fugas y la telegestión del riego en zonas verdes, la ciudad ha ahorrado desde 2017 más de 20 millones de metros cúbicos de agua.
Para entender la magnitud de esta cifra, es el equivalente a lo que consume toda la ciudad durante catorce meses.
La estrategia de la ciudad va mucho más allá de evitar pérdidas. A través del proyecto United Circles, que cuenta con un presupuesto de 7,5 millones de euros, Salamanca lidera un Hub de Circularidad donde las depuradoras se transforman en 'biofactorías'.
En colaboración con socios como la Universidad de Salamanca, Mirat o FCC Medio Ambiente, se están desarrollando quince tecnologías innovadoras para obtener bioproductos como fertilizantes y celulosa, además de bioenergías como hidrógeno, pellets y biometano.
Este avance no solo reduce la dependencia energética, sino que mejora la calidad del aire, que ya es una de las mejores de España según la Agencia Europea del Medio Ambiente.
Este modelo de "economía verde" es, en palabras del alcalde, la mejor forma de retener el talento joven y atraer inversiones. Con proyectos como el Puerto Seco y el impulso de la industria biosanitaria, Salamanca se presenta como una ciudad moderna y atractiva para invertir.
Como concluyó Carbayo, la clave del éxito salmantino reside en el "diálogo constante entre instituciones, universidad y vecinos", logrando que la innovación tecnológica no sea algo abstracto, sino una herramienta real para mejorar la salud y la calidad de vida de cada ciudadano.