María Caamaño Múñez ICAL
Fallece a los 13 años María, la 'princesa guerrera' que fue ejemplo para el Papa Francisco y la selección española
María Caamaño Múñez, la niña salmantina que durante años luchó contra el sarcoma de Ewing, un cáncer raro y especialmente agresivo en niños y jóvenes. Su historia movilizó a todo un país. “Seguid sonriendo, y ahora con más fuerza aún por ella. Sin investigación no hay vida”, afirma su familia.
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Adiós María, adiós a la princesa que convirtió su lucha contra una maldita enfermedad en una esperanza.
María Caamaño Múñez, la niña salmantina de 13 años que durante años luchó contra el sarcoma de Ewing, un cáncer raro y especialmente agresivo en niños y jóvenes. Su historia movilizó a todo un país.
El mensaje de su familia a primera hora de la mañana, cargado de dolor y ternura, ha sido el reflejo más íntimo de esta despedida.
“Hoy no es M4RÍA quien os escribe, hoy os escribimos su equipo titular”, comienza un texto que rápidamente se ha difundido entre miles de personas. En él relatan cómo la pequeña “ha estado luchando mucho, hasta el último segundo”, hasta que finalmente “desde esta mañana, M4RÍA ya está descansando”.
Un final que llega tras 2.392 días de batalla constante, pero siempre de cariño y una fuerza que desbordaba su edad.
Pero incluso en la despedida, el mensaje deja una consigna clara, casi como un legado: “Seguid sonriendo, y ahora con más fuerza aún por ella. Sin investigación no hay vida”. Una frase que resume lo que era María.
María junto al papa Francisco en 2025
Fue el rostro visible de la lucha contra el cáncer infantil en España. Diagnosticada de sarcoma de Ewing, llevaba más varios años sometiéndose a un tratamiento experimental en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús.
La Sonrisa de María
Su iniciativa, ‘La Sonrisa de María’, impulsada junto al torero Gonzalo Caballero, logró recaudar fondos para la investigación oncológica y apoyar a familias en situaciones similares.
A través de eventos que combinaban sus pasiones, la tauromaquia, el fútbol y la música, consiguió algo poco habitual: transformar el dolor en acción solidaria.
Su popularidad se disparó tras protagonizar uno de los momentos más simbólicos del deporte reciente, levantar la Eurocopa junto a la selección española en 2024 en Cibeles.
María con la selección española
Desde entonces, la “princesa futbolera guerrera” se convirtió en un símbolo de superación. También tuvo la oportunidad de vivir otro momento inolvidable al conocer y abrazar al papa Francisco en el Vaticano en febrero de 2025.
Fue premiada por su compromiso social por la Junta de Castilla y León, pero sobre todo por valores que trascendían cualquier galardón.
Las reacciones a su fallecimiento no se han hecho esperar. El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, expresó públicamente su pesar: “El cielo tiene ahora la sonrisa más bonita. María, ejemplo de superación, valentía y fuerza a pesar de su corta edad, nos ha dejado y no existen palabras para expresar tanta tristeza”.
María se va, pero deja algo difícil de borrar. DEP. Aunque como afirma su familia, su partido no termina aquí. Su sonrisa será imborrable.