Salamanca

Un libro aborda ‘La fuga del Monte Ezcaba’

10 mayo, 2018 08:21

El 22 de mayo de 1938 se produce la mayor fuga de presos de una cárcel española, la Prisión Central de Pamplona, ubicada en el Fuerte de San Cristóbal. Tristemente famosa por las duras condiciones que tenían que soportar los reclusos. Fueron un total de 795 presos fugados y un total de 221 los asesinados. Unos por Consejo de Guerra, fusilados en el mismo Fuerte de San Cristóbal. Otros, asesinados en el Monte Ezcaba y enterrados en fosas comunes, fosas que actualmente están siendo exhumadas.

Once salmantinos esperan a ser exhumados e identificados. Se trata de Lucas López Acosta, de Villavieja de Yeltes; Ángel Fraile Sánchez, de Pelayos; Gregorio Tejedor García, de Terradillos; Gabriel González Carreto, de Vistahermosa; Ramón Haro Gómez, de Encinas de Abajo; Emiliano Pizarro Pereira, de Villar de Ciervo; Domiciano Reyes Sánchez, de La Maya; Patrocinio Sánchez Vicente, de Golpejas; Ángel García Jiménez, Francisco González Borrego y Manuel Muñoz González, de Salamanca capital.

Este jueves se presenta en Salamanca el libro que recoge su historia, ‘La fuga del Monte Ezcaba’, de Fermín Ezkieta. Será a las 19:00 horas en el Centro Documental de la Memoria Histórica, en la plaza de Los Bandos, con entrada libre.

Solamente lograron escapar y pasar a Francia tres personas, una de ellas fue el salmantino, Valentín Lorenzo Bajo, de 36 años, hijo de Domingo y Josefa, jornalero, secretario de la Sociedad de Trabajadores, casado con Sabina Lorenzo. Antes de terminarse la Guerra Civil volvió a la zona republicana. Cuando ya era inminente la derrota en Cataluña tuvo que conducir una columna de 2.000 prisioneros hasta Figueras y después exiliarse a Francia (07/02/39), donde conoció el régimen de los campos de concentración en Argelès-sur-Mer (Pirineos Orientales). Luego se enroló en una compañía de trabajadores en Meyssac (Corrèze) y más tarde fue obligado a integrarse en un cuerpo de trabajadores para la Alemania nazi (14/04/43), pero le alcanzaron los efectos de un bombardeo inglés en Burdeos (17/05/43) y tuvieron que amputarle una pierna. Se asentó en esta ciudad, donde pudo rehacer su vida familiar hasta que murió en 1986

Fermín Ezkieta Yaben

Nacido en Pamplona en 1956. Licenciado en Derecho, ha trabajado desde 1983 como secretario municipal, combinado con algunos años en que trabajó en Cooperación al Desarrollo, entre otros lugares en Nicaragua (1990), y en Bolivia (1988) con la Agencia Española de Cooperación Internacional, así como en el Centro de Recurso Ambientales de Navarra (2005), en el Plan de Movilidad Sostenible de la Comarca de Pamplona.

Desde hace más de diez años investiga sobre la fuga del Fuerte de San Cristóbal, en el monte Ezkaba, junto a Pamplona, en mayo de 1938. En ello se aúnan dos pasiones: la historia y el senderismo, la fascinación por la mayor fuga carcelaria en la historia europea y tratar de responder a la pregunta sobre qué senderos hubieran debido tomar los escapados caso de contar con guías que les orientasen hacia la frontera. Más tarde se fueron añadiendo más aspectos: ¿quiénes eran estos fugados, cuales sus rostros, sus vidas? ¿Dónde quedaron los 206 ejecutados en su huida? El texto trata de responder a muchas de estas cuestiones.

Actualmente colabora con la Sociedad Aranzadi en el proceso de localización de estas fosas, así como en el intento de identificación de los restos de los cuerpos localizados (43 hasta el momento en nueve diferentes fosas), cotejándolo con ADN de familiares, como ya ha ocurrido en algún caso, y que es una de las motivaciones para realizar estas charlas en los lugares de origen de la mayoría de los fugados.