Paseíllo de la clase práctica celebrado ayer en Palencia por su escuela taurina

Paseíllo de la clase práctica celebrado ayer en Palencia por su escuela taurina Natalia Calvo

Palencia

Tarde taurina entretenida en la Feria Chica de Palencia

Los seis novilleros brindaron una buena tarde de toreo, pero exagerada en premios. Los novillos de Bañuelos y de Conchi Quijano dieron un juego excelente

5 junio, 2023 14:28

Diez orejas se repartieron los seis novilleros actuantes, todos de la escuela palentina, en una tarde casi veraniega, aunque aguada en el último novillo. El público, (muchos jóvenes y niños) que aprovecharon la entrada libre para acudir en buen número al coso de Campos Góticos, buscaron refugio en la grada cubierta.

Abrieron paseíllo tres chavalines que, sin duda, serán aspirantes a la Escuela Taurina de Palencia en su momento. La afición está presente en la capital palentina y en sus pueblos por la excelente labor de su escuela taurina.

Juan Alonso abrió festejo con un eral terciado de Bañuelos que fue noble y bravo en la muleta del de Venta de Baños. Hizo un recibo capotero muy garboso y toreó con ambas manos de forma ortodoxa, aunque los mejores pasajes llegaron con la zurda. Mató de trasera en el segundo intento y paseó una oreja. El novillo fue aplaudido en el arrastre.

Alejandro González, que venía de ganar el certamen de Ampudia, estuvo en novillero y muy variado con un eral castaño, muy abanto y escaso de fuerzas. Desde las largas cambiadas hasta los muletazos sentidos por ambos pitones gustó el vallisoletano que fue arrollado sin consecuencias. Los naturales tuvieron mucha enjundia. Pasaportó al eral de un estoconazo tras pinchar. Le pidieron con fuerza las orejas que las paseó sonriente. Palmas al novillo de Baluelos.

A portagayola se fue Adrián Gabella para esperar airoso al novillo de Conchi Quijano, que fue abanto y deslucido en el capote. El de Benavente mostró sus cualidades ante un novillo con mucha clase, aunque con poca fuerza. Destacar una excelente tanda con la derecha. La estocada trasera y los golpes de verduguillo enfriaron la cosa. Cosechó una oreja. El eral fue ovacionado.

Ruiz de Velasco sorteó otro buen novillo de Bañuelos, al que toreó por ambos pitones; un eral noble y con clase que tuvo muerte de bravo. El madrileño debió aprovecharlo mejor. Destacar una tanda con la derecha. Mato de trasera y caída y fue premiado generosamente con los dos apéndices. El novillo fue ovacionado.

Antes del quinto eral, se pidió una ovación para el director y los profesores de la escuela taurina, algunos de ellos actuantes. También se mencionó y se dio una fuerte ovación al maestro palentino, Félix López “El Regio” que, aunque ausente, se recordó el 50 aniversario de su alternativa.

Eduardo Rodríguez se estrenaba en un festejo con muerte. Se le notó por su aceleración las ansias de triunfo. Estuvo más por los aires que por el albero, pero es normal porque eso indica las ganas de querer ser torero. El santanderino sorteó el mejor eral de la tarde; un novillo bravo y encastado, de Conchi Quijano, y de preciosa lámina, que desbordó al principiante. Le enjaretó algunos lances y estuvo muy decidido. Acertó con los aceros y paseó sonriente dos orejas generosas cuando el cielo estaba en plena amenaza. Las mulillas dieron la vuelta al ruedo al buen eral.

Y llegó el aguacero con el novillo de Conchi Quijano que sorteó Alejandro Chávarri. El limeño estuvo firme y actuó con mucha torería a un novillo que tuvo casta, pero que fue a menos. Lo esperó en la puerta de chiqueros y luego le recetó dos largas cambiadas. Con la franela lo toreó por ambos pitones, destacando con la mano derecha. Estuvo acertado con la espada y el palco le obsequió con dos orejas. Palmas al novillo de la ganadera palentina.

En definitiva, tarde entretenida de toreo, donde daba gusto ver a tanta gente joven y niños pululando por los tendidos. Buena iniciativa de la organización celebrando esta clase práctica que ha dejado buenas sensaciones.

Les ofrecemos una amplia galería de fotos de nuestra colaboradora Natalia Calvo, que aguantó estoica la lluvia hasta el último momento gracias al “capotazo” que le echó el banderillero riosecano Herminio Jiménez, más conocido por “Hermi”, quien por cierto colocó un par en lo alto que fue muy aplaudido.