Marina Benavides en la ludoteca junto a los pequeños.

Marina Benavides en la ludoteca junto a los pequeños. Fotografía: Universidad de León.

León

Marina crea una nueva ludoteca en su pueblo de León gracias a una beca: “Es un espacio para que los niños disfruten”

La joven cursa el Grado en Educación Primaria en la Facultad de Educación de la Universidad de León.

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Marina Benavides, que cursa el Grado en Educación Primaria en la Facultad de Educación de la Universidad de León (ULE), ha puesto en marcha este verano un proyecto que lleva el nombre de ‘Verano con raíces’.

Una iniciativa que ha sido posible gracias a una de las becas Ralbar 2026 que impulsa la institución académica.

“El principal objetivo era crear un espacio de ocio para los niños del pueblo durante el verano en el que realizar actividades variadas, divertidas y adaptadas a sus diferentes edades”, apunta Marina.

La joven ha afirmado que para ella “también era importante fomentar el arraigo al pueblo, a sus raíces”.

El proyecto comenzó su desarrollo en el mes de julio y va a prolongar sus sesiones hasta finales de agosto, de lunes a viernes entre las 11 y las 14 horas, con una ludoteca en la que se realizan diferentes juegos, manualidades y actividades deportivas.

También muchas propuestas relacionadas con el pueblo y su entorno, lo que hace posible que los niños de entre 6 y 12 años compartan tiempo juntos.

Satisfacción por aportar algo a su propio pueblo

Marina Benavides comenta que hasta el momento su ludoteca ha realizado “juegos tradicionales, manualidades, excursiones al río, visitas a una plantación de lúpulo, e incluso una exposición de fotografías antiguas, que ha gustado mucho”.

Reconoce que a veces se ha encontrado con más dificultades de las esperadas para conseguir gente que quisiera participar y medios o materiales, pero afirma estar “muy agradecida a la Junta Vecinal de Villamor de Órbigo por su colaboración, así como a las familias y a los niños y niñas que están participando”.

También agradece a la ULE y al programa Ralbar “la oportunidad de poder llevar a cabo este proyecto tan bonito”.

Por todo ello, la valoración que hace María Benavides de las becas Ralbar es muy positiva. “Me parece una iniciativa muy interesante porque permite a los estudiantes poner en práctica lo aprendido y, al mismo tiempo, aportar algo a los pueblos. En mi caso, me ha gustado especialmente poder realizar el proyecto en mi propio pueblo y crear un espacio de ocio para los niños durante el verano”, afirma.

Como pequeña propuesta de mejora, señala que “sería interesante tener más oportunidades para compartir experiencias con otros participantes de Ralbar, incluso de otros años, ya que podría servir para ayudarnos entre nosotros y conocer otras formas de llevar a cabo los proyectos”.

Sexta edición de un programa de éxito

El ‘Programa Ralbar’ permite a estudiantes de la ULE la realización de prácticas extracurriculares estivales en municipios rurales de la provincia de León, para la ejecución de proyectos de dinamización territorial que contribuyan a activar estos espacios social, económica o culturalmente, en colaboración con empresas, entidades o instituciones locales.

La convocatoria de esta sexta edición fue realizada a través del Vicerrectorado de Inclusión, Igualdad y Proyección Social, contando como en las anteriores con la colaboración con la Fundación Banco Sabadell, que hace posible que esta interesante iniciativa se haya consolidado.

Desde su primera edición en 2021, RALBAR ha hecho posibles 74 experiencias de aprendizaje, que han impulsado decenas de proyectos transformadores. En esta sexta edición se presentaron 21 solicitudes, de las que finalmente se seleccionaron 13 para recibir las becas para prácticas en este verano.