Cultivos experimentales instalados en los centros educativos.
Descubren en León una nueva especie de algo microscópica: participan más de 100 estudiantes de seis institutos
En un proyecto desarrollado por investigadores de la ULE y estudiantes de secundaria.
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Un proyecto educativo y científico que ha sido coordinado por la Universidad de León (ULE), en colaboración con la Universidad de Leoben (Austria) y de Lorraine en Francia, ha permitido alcanzar un gran hallazgo.
Han descubierto una nueva especie de diatomea, un alga microscópica, hasta ahora desconocida para la ciencia.
El hallazgo, recientemente publicado en la revista científica PhytoKeys, se produjo en el marco del proyecto europeo CiDIA-micro, una iniciativa de ‘ciencia ciudadana’ centrada en el estudio del impacto de los materiales biodegradables en ecosistemas acuáticos.
La nueva especie ha sido denominada Craticula scientiacivica, un nombre que hace referencia al carácter participativo de la investigación y al papel desempeñado por el alumnado de Secundaria que colaboró en el proyecto.
La investigación ha sido coordinada por Ángela Taboada, investigadora principal del proyecto CiDIA-micro, y desarrollada en el Laboratorio de Diatomología de la ULE, dirigido por el profesor Saúl Blanco. El trabajo se llevó a cabo en el Instituto de Medio Ambiente y Cambio Global de la ULE (IMACG).
El estudio ha sido liderado por Jennifer Moyón, con la colaboración de las investigadoras María Borrego-Ramos y Adriana Olenici, y ha contado con financiación de la alianza universitaria europea EURECA-PRO.
Más de un centenar de estudiantes
En total, 111 estudiantes y siete docentes de seis institutos de la provincia de León participaron activamente en esta experiencia científica, colaborando en el montaje de los experimentos, la toma de muestras y el análisis de resultados.
Los alumnos trabajaron con comunidades de algas recogidas en la laguna de Sentiz, situada en el municipio leonés de Valdepolo, que posteriormente fueron cultivadas en acuarios instalados en varios centros educativos para estudiar la respuesta de estos organismos a distintos tipos de materiales biodegradables.
Fue precisamente en uno de estos acuarios, donde apareció la nueva especie, caracterizada por una morfología singular que permitió diferenciarla de otras especies del género Craticula.
Hallazgo relevante
Aunque apenas miden unas micras, las diatomeas desempeñan un papel esencial en los ecosistemas acuáticos, formando parte del fitoplancton y contribuyendo de manera decisiva a la producción de oxígeno y al funcionamiento de las cadenas tróficas.
El descubrimiento de nuevas especies permite ampliar el conocimiento sobre estos microorganismos y comprender mejor su respuesta frente a cambios ambientales y contaminantes emergentes, como los materiales biodegradables.
Además de su relevancia científica, el proyecto pone de manifiesto el potencial de la ciencia ciudadana y de las iniciativas educativas para contribuir al conocimiento científico real.
En este caso, la colaboración entre investigadores y alumnado no solo ha permitido avanzar en el estudio de la biodiversidad microscópica, sino también acercar el método científico a las aulas y fomentar vocaciones científicas entre los jóvenes participantes.
Agradecimientos
El equipo investigador quiere agradecer especialmente la implicación y colaboración de los centros educativos participantes y de su profesorado, cuya participación activa ha sido fundamental para el desarrollo del proyecto y para la consecución de este hallazgo científico.
Los centros han sido el IES Claudio Sánchez Albornoz (León), IES Ordoño II (León), IES Juan del Enzina (León), IESO La Pola de Gordón (Pola de Gordón), IES Ramiro II (La Robla) e IES Río Órbigo (Veguellina de Órbigo).