La Diputación entregó la distinción de Hijo Adoptivo de la Provincia a Fernando Ónega

La Diputación entregó la distinción de Hijo Adoptivo de la Provincia a Fernando Ónega Peio García ICAL

León

Fallece el periodista Fernando Ónega: esta es la relación de amor que mantenía con León y su provincia

A través de sus cartas radiofónicas, especialmente en La Brújula de Onda Cero, el periodista dedicó innumerables minutos a ensalzar la cultura, el paisaje y el carácter de la provincia, actuando como un embajador incansable en los medios nacionales.

Más información: Muere Fernando Ónega, autor del “puedo prometer y prometo” de Suárez y gran cronista de la Transición, a los 78 años

Publicada

El periodismo español viste de luto tras el fallecimiento este martes de Fernando Ónega a los 78 años.

El veterano comunicador, padre de Sonsoles, nacido en Mosteiro (Lugo) en 1947, no solo deja tras de sí el legado de ser una de las voces fundamentales de la Transición y el autor de los discursos más icónicos del abulense Adolfo Suárez, sino también un vacío profundo en la provincia de León, tierra que lo acogió como a uno de sus hijos más ilustres.

Aunque gallego de nacimiento, la relación de Ónega con León trascendió lo profesional para convertirse en lo que muchos han denominado una auténtica "historia de amor".

A través de sus cartas radiofónicas, especialmente en La Brújula de Onda Cero, el periodista dedicó innumerables minutos a ensalzar la cultura, el paisaje y el carácter de la provincia, actuando como un embajador incansable en los medios nacionales.

Este compromiso se materializó en diversos honores que Ónega portaba con orgullo, ya que era pendonero de Honor, distinguido por la Asociación de Pendones Reino de León.

Guirrio Honorífico, reconocimiento otorgado por el Antruejo de Llamas de la Ribera.

Y, sobre todo, hijo Adoptivo de la Provincia, que es el máximo reconocimiento que recibió de la Diputación de León.

Fue en febrero de 2018 cuando la relación entre el periodista y la provincia alcanzó su momento más alto institucional. En un acto cargado de emotividad en el Palacio de los Guzmanes, Ónega recibió el título de Hijo Adoptivo, una distinción que había sido aprobada por unanimidad por todos los grupos políticos meses antes.

"León no es solo un lugar en el mapa para mí, es una parte esencial de mi geografía sentimental", llegó a reconocer el periodista en sus intervenciones.

Aquel día, arropado por su familia —mujer, hijos y nietos—, Ónega firmó en el libro de honor de la Diputación bajo la mirada de la Corporación provincial y el alcalde de la ciudad, sellando un compromiso que mantuvo vivo hasta sus últimos días. Su presencia habitual en los pueblos y actos culturales de la provincia lo convirtió en un vecino más, alguien que supo entender y explicar la esencia leonesa al resto de España.

Un legado de cercanía

La noticia de su muerte ha generado una cascada de reacciones en la provincia, donde se recuerda al analista político lúcido y sereno y al hombre que utilizaba sus medios para poner en valor el patrimonio leonés.