Una imagen de una edición anterior del Sonorama Ribera en la Plaza del Trigo de Aranda
Cuenta atrás para Sonorama Ribera: el festival que deja 30 millones de impacto económico y 40.000 asistentes diarios
El cartel cuenta con cerca de 200 artistas y vuelve a situar a Aranda de Duero en el mapa.
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Aranda de Duero (Burgos) volverá a convertirse durante cinco días en el epicentro de la música con una nueva edición del festival Sonorama Ribera 2026.
Este evento de referencia en España reunirá a más de 200 artistas entre bandas y DJs y espera recibir alrededor de 40.000 asistentes diarios, consolidándose como uno de los principales eventos culturales del verano y como un motor económico para la comarca, con un impacto que ronda los 30 millones de euros.
Sonorama Ribera celebra este año su vigésimo novena edición y ya calienta motores para su trigésimo aniversario.
Una fecha que promete ser muy especial. Su director, Javier Ajenjo, no se imaginaba hace casi treinta años cómo iba a evolucionar, y se muestra cada día más orgulloso de seguir celebrando este evento, que, tras casi tres décadas a las espaldas, “sigue aprendiendo, innovando y escuchando al público” para conservar su esencia.
“El objetivo no es tener un festival más grande, sino un festival mejor. Creo que hemos entendido lo que nos pedía nuestro público, y a día de hoy estamos cerca de tener ese festival que, de alguna manera, soñábamos hace casi 30 años cuando empezamos”, afirma Ajenjo.
Para él, este festival tiene que ser “inclusivo, cómodo dentro de la dimensión de la gente que viene, contar con una acampada maravillosa y compartir con el pueblo de Aranda escenarios, emociones, vivencias y convivencia”.
No importan los años que pasen, Ajenjo siempre asegura que Sonorama Ribera está “empezando”, y es algo que sorprende a la gente después de tantos años y ya siendo un evento consolidado en España.
“Hay que tener un poco ese espíritu y mirar alrededor y seguir aprendiendo de un montón de festivales. Seguir innovando, seguir luchando, seguir uniendo los diferentes estilos de música que conforman la identidad de un festival”, añade.
Para la organización de Sonorama es todo un orgullo ver cómo padres e hijos comparten afición por las bandas y esto convierte a Sonorama en un “festival absolutamente diferente a cualquier otro”.
“Sonorama no existiría sin Aranda”
A punto de soplar las 30 velas, pero sin dejar de mirar al futuro. En cinco años, Javier Ajenjo se imagina un festival “todavía mejor” y muy cuidado, con unos objetivos cumplidos en cuanto a sostenibilidad, inclusión y buscando mejorar cada año.
Eso sí, siempre en Aranda de Duero. El festival ribereño comenzó en tierras burgalesas y ahí tiene que seguir. Su director lo tiene muy claro, porque en su opinión “Sonorama no existiría sin Aranda, y de alguna manera Aranda sería difícil de imaginar sin Sonorama Ribera”.
En este punto, destaca el impacto que tiene esta fiesta de la música en la comarca, ya que permite crear cientos de puestos de trabajo, y en el futuro se imagina un festival que sigue ayudando a la economía de la comarca.
“En cinco años nos imagino sintiéndonos orgullosos del pueblo en el que hemos nacido, crecido y seguimos viviendo y luchando, porque eso significará que estamos vivos, teniendo un cartel ecléctico y maravilloso, cumpliendo sueños y trayendo a artistas internacionales de esos que parecían imposibles”.
También quieren seguir presumiendo de una labor que llevan realizando desde sus inicios: dar voz a bandas emergentes, para que en un futuro puedan regresar a Sonorama como cabezas de cartel.
Este año se produce uno de esos fenómenos. El sábado 8 de agosto, una de las bandas cabeza de cartel será precisamente el grupo burgalés La Maravillosa Orquesta del Alcohol (M.O.D.A).
Ajenjo recuerda con cariño sus inicios en Sonorama Ribera, y este año tocarán ante 45.000 personas. “Es una misión cumplida por su parte y por la nuestra, y sobre todo una misión de esfuerzo y de trabajo. Nosotros lo único que hacemos es poner una plataforma para que las bandas salten, y estamos encantados de que lo hagan”, subraya.
Impacto sobre el territorio
De acuerdo a los datos recogidos por la Universidad de Burgos (UBU), el impacto económico de Sonorama Ribera ronda los 30 millones de euros, y el impacto mediático en torno a los 95 millones.
Ajenjo recuerda que esto no es cuestión solo de cinco días de trabajo, sino de 365 días, “de trabajar para que los pueblos no se mueran”. “Tenemos que estar en el mapa mental de la gente y eso es algo terriblemente difícil de conseguir”, apunta.
“El impacto económico ronda los 30 millones de euros y esto habla mucho de lo que supone no solo un festival como Sonorama, sino todo lo que se hace a nivel cultural en nuestra provincia y comarca”, continúa el director del evento.
“Es una cuestión de tener una conciencia de industria cultural y de que, a través de la cultura, se puede conseguir el desarrollo de los pueblos”, añade.