Monasterio de San Pedro de Arlanza, en Hortigüela (Burgos)

Monasterio de San Pedro de Arlanza, en Hortigüela (Burgos) ICAL

Burgos

El pueblo medieval, escenario de películas, cuyo monasterio del siglo X acaba de ser declarado Conjunto Histórico

La decisión, impulsada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, supone un espaldarazo definitivo para uno de los enclaves históricos más importantes de toda Castilla y León.

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El pequeño municipio burgalés de Hortigüela, con apenas 103 habitantes en 2025, acaba de entrar oficialmente en el mapa del patrimonio cultural más protegido de España.

El Consejo de Gobierno de Castilla y León ha aprobado la declaración del Monasterio de San Pedro de Arlanza y la Ermita de San Pelayo como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Conjunto Histórico.

La decisión, impulsada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, supone un espaldarazo definitivo para uno de los enclaves históricos más importantes de la provincia de Burgos y de toda Castilla y León.

Situado en la comarca de la Sierra de la Demanda, Hortigüela conserva uno de los conjuntos monumentales más vinculados al origen del condado castellano y a la figura de Fernán González.

El nuevo reconocimiento BIC protege conjuntamente el histórico Monasterio de San Pedro de Arlanza y la Ermita de San Pelayo, dos inmuebles separados por el paisaje del valle del Arlanza pero unidos por siglos de historia.

La delimitación aprobada busca preservar las visuales y el entorno natural de ambos monumentos, permitiendo comprender la conexión histórica, religiosa y territorial que mantienen desde hace más de mil años.

El conjunto monumental está considerado uno de los ejemplos más antiguos del arte románico en Castilla y León.

El monasterio, levantado junto a un meandro del río Arlanza dentro del Parque Natural Sabinares del Arlanza-La Yecla, tiene sus orígenes en el siglo X.

En 1080 comenzó la construcción de un nuevo templo románico con tres naves, ábsides semicirculares y una estructura monumental que convirtió al cenobio en uno de los grandes referentes religiosos de Castilla.

Entre sus espacios más destacados sobresalen la sala capitular, que llegó a albergar valiosas pinturas tardorrománicas, la torre medieval y la cámara funeraria donde fueron enterrados Fernán González y su esposa.

Durante los siglos XV al XVII el monasterio vivió importantes reformas arquitectónicas, especialmente tras su integración en la Congregación de San Benito de Valladolid.

Una ermita rodeada de leyenda

La Ermita de San Pelayo, situada en un cerro al sur del monasterio, conserva restos prerrománicos y elementos arquitectónicos de diferentes épocas entre los siglos XII y XVIII.

Destaca especialmente su ábside con bóveda de casquete sobre pechinas y la reutilización de sillares romanos.

Además, en su entorno existe una cueva prehistórica ligada a las leyendas recogidas en el poema de Fernán González.

Tras la exclaustración de 1809 y la posterior venta del monasterio, el conjunto sufrió décadas de deterioro agravadas por un incendio en 1894.

A comienzos del siglo XX se descubrieron las pinturas de la sala capitular y, desde finales del pasado siglo, diferentes proyectos de restauración han intentado frenar el deterioro de uno de los grandes símbolos patrimoniales de Castilla.

El enclave conserva además restos de infraestructuras históricas como la cerca perimetral, un antiguo acueducto con sistema de sifón y vestigios de un molino medieval junto al azud.

Hortigüela, historia de cine en Burgos

Más allá de su patrimonio medieval, Hortigüela también forma parte de la historia del cine. En 1966, el director Sergio Leone eligió esta zona para rodar escenas de la película El bueno, el feo y el malo, protagonizada por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach.

Concretamente, entre Hortigüela y Covarrubias se filmó la célebre batalla del puente Langston, una de las secuencias más recordadas del western europeo.

La declaración como Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico supone un importante impulso para el turismo cultural en la comarca del Arlanza.

El reconocimiento no solo protege legalmente el enclave, sino que también refuerza el atractivo turístico de Hortigüela, un municipio que busca convertir su patrimonio histórico, natural y cinematográfico en motor de desarrollo rural y atracción de visitantes.