Josi, el pescadero burgalés, posa durante su estancia en el programa de Telecinco

Josi, el pescadero burgalés, posa durante su estancia en el programa de Telecinco Cedida

Burgos

Josi, el pescadero burgalés que ha conquistado la tele, tiene claro el destino de los 5.000 euros: “Me veo en un reality"

A sus 28 años, y tras dejar un puesto fijo en Mercadona, ha conseguido convertirse en uno de los concursantes más queridos del programa mientras, al mismo tiempo, mantiene en pie un pequeño negocio en su pueblo.

Más información: Josi, el pescadero de un pueblo de Burgos que dejó Mercadona y que ha conquistado la tele: “La mejor experiencia de mi vida”

Publicada
Actualizada

Es José Ignacio Ruiz Sobrado, aunque casi nadie le llama así. Para todos es Josi, el pescadero de Villarcayo (Burgos) que en las últimas semanas se ha colado en los televisores de media España gracias a su paso por el concurso ¡Allá tú!, presentado por Juanra Bonet.

A sus 28 años, este burgalés ha conseguido convertirse en uno de los concursantes más queridos del programa mientras, al mismo tiempo, mantiene en pie un pequeño negocio en su pueblo.

Porque antes de la televisión está su proyecto de vida, la Pescadería de Josi, el único establecimiento de pescado fresco de Villarcayo y que montó después de dejarlo todo en Mercadona.

El paso de Josi por el programa no fue cosa de un día. Durante tres semanas completas vivió entre viajes, grabaciones y convivencia con el resto de los concursantes.

Cada lunes salía de casa rumbo a Bilbao para coger un avión. Desde allí viajaba para grabar los programas y regresaba los viernes, justo a tiempo para pasar el fin de semana en Villarcayo y atender su negocio.

En total, participó en 32 programas grabados antes de que llegara su momento en el centro del plató, el día en el que un concursante se juega el premio.

“Ha sido una experiencia brutal. Se lo recomiendo a todo el mundo”, cuenta. “La gente es encantadora: desde producción hasta maquillaje, peluquería o los trabajadores del hotel. Al final pasas 24 horas al día con personas de toda España y se crea un ambiente muy bonito”.

Su último programa fue también el más intenso. La partida comenzó cuesta arriba y pronto desaparecieron algunas de las cajas con premios más altos.

Aun así, el pescadero burgalés consiguió mantenerse en pie durante buena parte del juego. El momento más delicado llegó cuando decidió abrir una caja muy especial para él: el número 14.

“Era mi número y no lo quería abrir. Pero en este juego nunca sabes”, confesó durante la partida.

Finalmente, tras aceptar un cambio de caja propuesto por la banquera, el destino quiso que el premio final fuera 5.000 euros. Una cantidad lejos de los 100.000 que estaban en juego, pero que Josi recibió con filosofía.

“No tuve muy buena suerte, pero podría haber sido peor”, admite entre risas a EL ESPAÑOL Castilla y León.

Un concursante especial

Más allá del premio, Josi se convirtió en uno de los participantes más recordados de esta edición.

Su naturalidad, su sentido del humor y su forma de hablar conquistaron tanto al público como al propio equipo del programa.

“Yo creo que la clave es ser como eres”, explica. “Da igual que haya una cámara o cincuenta. Si eres natural, la gente lo nota”.

Su despedida del programa también fue emotiva. Tras su salida, quiso agradecer públicamente al equipo la experiencia.

“Ha sido una de las mejores experiencias que me ha regalado la vida. Gracias por hacerme sentir como en casa”.

La popularidad de Josi explotó especialmente el día de su despedida televisiva. En Villarcayo, cuenta, medio pueblo estaba pendiente del programa. “Ese día se colapsó todo”, recuerda.

Además, uno de los momentos más comentados fue cuando se animó a cantar en el plató. Aunque la actuación no pudo emitirse completa por derechos de autor, un vídeo publicado después en redes sociales ha acumulado casi medio millón de visualizaciones.

“Desde entonces tengo el móvil lleno. Mensajes de gente de toda España que me dice que he sido el mejor concursante o que me van a echar de menos”.

Los 5.000 euros

Mientras tanto, la vida en Villarcayo sigue su curso. Durante las tres semanas de grabaciones una trabajadora se quedó al frente de la pescadería, aunque Josi regresaba cada fin de semana para no perder el contacto con el negocio.

Ahora toca ponerse al día… y decidir qué hacer con el premio. La respuesta la tiene clara y es tan sincera como ha demostrado: invertir en su propio proyecto.

“Los voy a ahorrar”, dice con naturalidad. “Abrir la pescadería fue un desembolso importante y siempre hay cosas que mejorar o comprar”.

Después de probar la televisión por primera vez, Josi no descarta repetir experiencia. De hecho, ya avisa entre bromas. “Yo me apunto a todo lo que salga, es más me veo en un reality”.

Si depende de él, no será la última vez que se le vea en pantalla. Este joven burgalés ha demostrado que la autenticidad sigue siendo el mejor guion para triunfar en televisión, aunque sea entre pescados.