Carlos Sainz, en una entrevista con EL ESPAÑOL

Carlos Sainz, en una entrevista con EL ESPAÑOL Rodrigo Mínguez - EL ESPAÑOL

Ávila

El pueblo español donde Carlos Sainz se refugia: tiene un puente romano y un impresionante palacio del siglo XVI

Allí, según testimonios de vecinos del municipio, el piloto pasa “gran parte del año”, disfrutando de la desconexión y la privacidad que ofrece esta localidad.

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Hablar de Carlos Sainz es hacerlo de una de las grandes leyendas del automovilismo español.

El piloto madrileño, bicampeón del mundo de rallies y ganador de varios Rally Dakar, ha construido una trayectoria marcada por la velocidad y la pasión por el deporte. Incluso se habló de ser presidente del Real Madrid, aunque ya ha tirado la toalla.

Nacido en Madrid el 12 de abril de 1962, en el seno de una familia acomodada y siendo el menor de cuatro hermanos, desde muy joven mostró una enorme inquietud deportiva.

Antes de convertirse en una referencia del motor, practicó esquí, tenis, fútbol, squash, atletismo e incluso boxeo. Está claro que lo deportivo es lo suyo.

Aunque Madrid ha sido siempre su residencia habitual, existe un rincón de España donde el piloto encuentra la tranquilidad lejos del ruido mediático y la presión de la competición.

Ese lugar es Cebreros, un municipio de la provincia de Ávila que, desde hace décadas, se ha convertido en el refugio personal del campeón y de toda su familia.

El campeón adquirió hace años una espectacular finca en Cebreros conocida como La Piñonera.

Se trata de una propiedad privada de 230 hectáreas rodeada de naturaleza, viñedos y paisajes característicos de la Sierra de Gredos.

Allí, según testimonios de vecinos del municipio, el piloto pasa “gran parte del año”, disfrutando de la desconexión y la privacidad que ofrece esta localidad abulense.

Parte de la finca está ocupada por viñedos de uva garnacha que comparte con su amigo y socio, el reconocido enólogo Telmo Rodríguez.

La relación de Sainz con Cebreros va mucho más allá de una simple residencia vacacional.

El expiloto guarda un vínculo muy especial con este pueblo, hasta el punto de haber celebrado allí algunos de los momentos más importantes de su vida familiar, como las bodas de sus hijas Blanca y Ana Sainz.

No resulta extraño que el madrileño haya elegido este enclave para escapar del ritmo frenético de la capital. Cebreros combina historia, patrimonio, naturaleza y tranquilidad, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan desconectar.

Cebreros pertenece a la comarca de Burgohondo-Cebreros-El Tiemblo y cuenta con una superficie de 137,47 kilómetros cuadrados.

Según los datos del INE de 2025, tiene una población de 3.345 habitantes (y en aumento), una cifra que refleja el carácter tranquilo y acogedor de este municipio situado entre montañas y rodeado de naturaleza.

El pueblo destaca por su importante patrimonio histórico y artístico. Uno de sus monumentos más representativos es la iglesia de Santiago Apóstol, declarada Bien de Interés Cultural en 1991. También sobresalen la ermita de Valsordo, la ermita del Cristo de la Preciosa Sangre y la tradicional picota o rollo de justicia, situada en la parte baja del municipio y desde donde se obtienen impresionantes vistas del valle del río Alberche.

Sin embargo, dos de sus mayores joyas patrimoniales son su histórico puente medieval y el majestuoso palacio renacentista que aún hoy recuerdan el esplendor de épocas pasadas.

El puente romano que sigue siendo símbolo del municipio

Uno de los lugares más emblemáticos de Cebreros es el puente de Valsordo, una construcción histórica que muchos visitantes relacionan con el legado romano de la zona.

Este puente de piedra, situado en un entorno natural privilegiado, constituye uno de los rincones más fotografiados del municipio y una parada obligatoria para quienes recorren la provincia de Ávila.

La estructura conserva el encanto de las antiguas infraestructuras tradicionales y se integra perfectamente en el paisaje serrano.

Rodeado de vegetación y caminos rurales, transmite una sensación de calma difícil de encontrar en otros destinos turísticos más masificados.

Para Carlos Sainz, acostumbrado durante décadas al estrés de la competición y los viajes constantes, lugares como este representan precisamente lo que busca en Cebreros: paz, naturaleza y desconexión.

El impresionante palacio del siglo XVI

Otra de las grandes joyas de Cebreros es el palacio de El Quexigal, un espectacular edificio de estilo renacentista declarado Bien de Interés Cultural en 1992.

Construido en el siglo XVI, este histórico enclave llegó a recibir la visita de importantes monarcas españoles como Alfonso XI, Felipe II, Felipe IV, Carlos II y Carlos IV.

El conjunto destaca por su valor arquitectónico y por la relevancia histórica que tuvo durante siglos.

Su presencia aporta aún más atractivo cultural a un municipio que sorprende por la cantidad de patrimonio que conserva pese a su tamaño.

Además, Cebreros también es conocido por ser la localidad natal de Adolfo Suárez, presidente del Gobierno entre 1976 y 1981

El municipio alberga un museo dedicado a su figura y a la Transición española, uno de los espacios culturales más visitados de la zona.

Más allá de su patrimonio histórico, Cebreros ofrece numerosos atractivos vinculados al turismo rural y natural. Sus paisajes, rutas de senderismo y viñedos han convertido al municipio en un destino cada vez más apreciado por quienes buscan escapar del bullicio urbano.

Incluso la Agencia Espacial Europea instaló allí en 2005 una estación de seguimiento de satélites de espacio profundo, un detalle que demuestra la singularidad estratégica y geográfica del lugar.

No es casualidad que Carlos Sainz haya encontrado en este rincón de Ávila su refugio perfecto.