Mario Hernández Esgueva junto a sus maquetas.
Mario (29) y su inmenso tesoro en miniatura con impresión 3D en un pueblo de Ávila: “La gente alucina”
“Cada modelo es único”, apunta un joven que realiza auténticas joyas artesanales dedicadas al ámbito agrario a través de la impresión 3D.
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Mario Hernández Esgueva es un joven abulense, de 29 años, que es mecánico ferroviario, pero que tiene un hobby: fabricar auténticas joyas en forma de maquetas que están dedicadas al mundo agrícola.
Sobre todo, los tractores. Comenzó a diseñarlos cuando solo tenía nueve años y ha ido evolucionando para dominar el mundo de la impresión 3D y hacer auténticas obras de arte con la artesanía en el centro de todo.
Este periódico descubre su gran colección de piezas y charla con él. Quiere continuar con su pasión y aprender nuevas técnicas para elaborar, aún, piezas de mayor calidad para exhibir en las diferentes exposiciones que organiza.
Tiene un don y sabe explotarlo.
Una de las joyas hechas por Mario.
La vida de Mario
“Me defino como una persona creativa y autodidacta a la que le gusta aprender cosas por su cuenta para poder fabricar mis modelos. Me encanta la tecnología. Soy una persona activa que no para”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Mario Hernández Esgueva.
Con solo 29 años, nuestro protagonista vive en Horcajo de las Torres (Ávila). Cuenta con dos FP de grado medio en Mecánica y Mantenimiento y con un FP de grado superior en Mecatrónica Industrial.
De profesión mecánico ferroviario, es amante de hacer deporte, de salir en bici de montaña y, como no podía ser de otra forma, de sus maquetas. Un tesoro en miniatura.
“Cuando era pequeño, siempre me gustó el campo y su maquinaria agrícola ya que en el pueblo hay mucha agricultura. Sin embargo, no desciendo de familia de agricultores, que llama mucho la atención”, explica.
Sin embargo, en sus maquetas, este mundo está muy presente. Con solo nueve años comenzó a fabricar sus modelos para jugar con ellos.
Sus maquetas
“Empecé con nueve años haciéndome las maquetas para jugar con ellas. Usaba materiales domésticos como el cartón, el celo o materiales reciclados. Todo me valía: las pinzas de la ropa, o las cajas de táper de plástico. Siempre me encantaron los tractores”, confiesa.
Fabrica modelos agrícolas, aperos como vertederas, cultivadores y también maquinaria como los citados tractores, cosechadoras, y tiene algún modelo de radiocontrol. Todo creado desde cero.
Una de las maquetas elaboradas por Mario.
“Tengo dos formas de trabajar. Empecé a fabricarlas sin escala, a ojo, a partir de fotos del modelo real. El material usado era madera y otros reciclados. Hoy en día trabajo en escala 1:32. El modelo real lo diseño e imprimo en 3D con resina”, nos explica.
Dependiendo de la complejidad del diseño tarda más o menos tiempo. “Hice un Ebro 160 en escala 1:32 y estuve un mes trabajando, unas 125 horas”, asegura.
Los que lo ven, alucinan
“No es porque lo fabrique yo y me gusten. La gente alucina. Ven los trabajos en exposiciones y les encanta el nivel de detalle que tienen y lo bien que están fabricadas”, apunta el joven.
En la actualidad, todo lo que hace está enfocado al ámbito agrícola. Hace unos años también completó algún modelo de maquinaria de obra, pero ahora se ha centrado en hacer sus figuras con el campo como protagonista.
Mario con alguna de sus piezas.
“Para mí esto es un hobby porque yo tengo mi trabajo como mecánico ferroviario. Pienso que la artesanía, hoy en día, no está valorada. Queremos todo para ya, sin esperar. Los productos artesanales no son como una cadena de montaje. Cada producto lleva muchas horas y dedicación. Cada modelo es único”, insiste.
Él quiere seguir dedicándose a ello como hobby. Con cada modelo que elabora cumple su objetivo que pasa por ser el de fabricar una auténtica obra de arte.
“Mirando al futuro, me gustaría seguir aprendiendo de las nuevas tecnologías para mejorar en los procesos de fabricación. Hasta ahora he aprendido de máquinas de impresión 3D con filamento, de MSLA, con resina y de láser de corte, grabado y plotter de corte. Todo de forma autodidacta”, finaliza.