Las temperaturas podrían situarse claramente por encima de la media en varias comunidades.

Las temperaturas podrían situarse claramente por encima de la media en varias comunidades. Meteored España

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Los meteorólogos coinciden: será un verano más cálido de lo habitual y tormentoso con la llegada del 'superNiño'

Castilla y León se prepara para un estío asfixiante bajo la amenaza de un verano más cálido de lo habitual.

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Tras un mes de mayo que se despide con un extraordinario episodio de calor y temperaturas más propias de la plena canícula que de la primavera, Castilla y León se prepara para afrontar un verano climatológico.

Arranca este 1 de junio bajo la influencia de una atmósfera ya muy recalentada. Aunque a nivel global se habla del impacto de un inminente "superNiño", este fenómeno llegará muy debilitado a la Península Ibérica.

Por lo que la verdadera señal de alarma para la comunidad castellana y leonesa proviene de las previsiones directas del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo.

Los últimos mapas de tendencia de Meteored sitúan a Castilla y León, junto a la vecina Castilla-La Mancha y la Comunidad de Madrid, en el epicentro de las anomalías térmicas de los próximos tres meses.

Se estima que las temperaturas en la región podrían situarse entre 1,5 y 3 ºC por encima de los valores medios históricos para la época estival.

Aunque todavía es pronto para asegurar la llegada de olas de calor con fechas concretas, la tendencia de los últimos años y la inercia del actual domo de calor hacen que sea altamente probable sufrir al menos un episodio de temperaturas extremas en la comunidad.

En lo que respecta a las precipitaciones, el verano en Castilla y León suele caracterizarse por la escasez de lluvias generales y el protagonismo de los aguaceros tormentosos de carácter convectivo.

Para este próximo trimestre, el modelo europeo no muestra una tendencia especialmente definida para el territorio castellano y leonés, a diferencia de lo que ocurre en el área mediterránea o el Pirineo, donde se espera un ambiente más húmedo.

No obstante, la comunidad no quedará totalmente al margen de la inestabilidad; la posible formación de bloqueos atmosféricos en las islas británicas podría favorecer el descuelgue de aire frío hacia el interior peninsular.

Esto, sumado a unas temperaturas marítimas inusualmente altas en el Cantábrico que actúan como "gasolina" para la atmósfera, podría traducirse en episodios puntuales de tormentas intensas y un aumento del bochorno.

Alterando la tónica de un verano que, de base, se perfila notablemente cálido y seco en la mayor parte de las provincias de la región.