Los miembros de las bandas latinas hacen ostentación de los símbolos de su país

Los miembros de las bandas latinas hacen ostentación de los símbolos de su país

Región

El Gobierno niega la existencia de bandas latinas en Castilla y León, "son imitadores", mientras la Justicia le desdice

Tras negarlo el delegado Nicanor Sen, la Audiencia de Valladolid condena a ocho años de prisión a un joven por tentativa de homicidio en una reyerta con machetes y lo relaciona con la banda Dominican Don’t Play (DDP)

Más información: Carnero, tras la grave reyerta de Las Moreras entre bandas latinas: “Son hechos puntuales, pero preocupan”

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La preocupación por los recientes episodios violentos registrados en Valladolid y otras provincias de Castilla y León vuelven a situar a las bandas juveniles en el centro de todas las miradas.

Sin embargo, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad negando de forma tajante la existencia de bandas latinas organizadas en la comunidad.

Curiosamente, el mismo día que ha realizado estas declaraciones se ha conocido una sentencia del Tribunal Superior de Castilla y León que habla de bandas latinas.

“Quiero ser muy claro: Castilla y León no tiene bandas latinas, no existen bandas latinas en Castilla y León”, ha asegurado Sen al ser preguntado por la creciente inquietud social tras varios incidentes violentos registrados en las últimas semanas.

El delegado argumenta que este tipo de organizaciones criminales cuentan con una estructura jerárquica definida, líderes y una actividad delictiva organizada con objetivos concretos, características que —según defendió— “no se dan” actualmente en la comunidad autónoma.

Para el representante del Gobierno, lo que existe son “imitadores de bandas latinas”, grupos juveniles que reproducen símbolos o comportamientos violentos, pero sin el grado de organización criminal que presentan estas estructuras en otras regiones de España.

“Estamos hablando de peleas entre bandas juveniles, por conflictos personales o problemas de pareja”, explicó.

"Pero nunca, jamás, nunca se ha dado un caso de una banda latina en Castilla y León. Hasta la fecha ni han existido ni existen en la actualidad bandas latinas", ha defendido.

Sen insistió además en que Castilla y León sigue siendo “la quinta comunidad autónoma más segura de España” y pidió evitar discursos alarmistas que puedan generar una sensación de inseguridad desproporcionada.

Unas declaraciones que llegan en un contexto sensible en Valladolid, donde la sucesión de agresiones violentas ha incrementado la preocupación vecinal y donde hoy una sentencia habla de Dominican Don’t Play.

La Audiencia Provincial de Valladolid ha condenado a ocho años de prisión a un joven de 22 años por un delito de homicidio en grado de tentativa tras una violenta reyerta ocurrida en febrero de 2024 en la Ribera de Curtidores, junto al río Pisuerga, en la que se emplearon machetes y resultaron heridas dos personas.

La sentencia, dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial el pasado 12 de mayo, considera probado que el acusado participó activamente en la agresión grupal contra dos jóvenes marroquíes, aunque no se ha acreditado que fuera quien empuñó directamente las armas blancas.

Los hechos se produjeron sobre las 22.30 horas del 12 de febrero de 2024, cuando un grupo de entre cinco y diez personas, algunos vinculados a la banda Dominican Don’t Play (DDP), según recoge la sentencia, se encontraba reunido en la zona de Curtidores consumiendo alcohol y escuchando música.

Según recoge la resolución judicial, tras una discusión verbal inicial, tres jóvenes marroquíes regresaron al lugar armados con palos y lanzando botellas, momento en el que varios integrantes del otro grupo sacaron machetes de grandes dimensiones.

Durante la pelea, uno de los jóvenes fue atacado brutalmente con machetes, sufriendo heridas de extrema gravedad en la espalda, hombro y cabeza. La víctima tuvo que ser ingresada en la UCI y sometida a cirugía urgente. Los magistrados consideran acreditado que existió intención de matar, al valorar tanto el tipo de arma utilizada como la violencia de los golpes y la proximidad de las heridas a órganos vitales.

El tribunal concluye que el condenado participó en la agresión “de forma activa”, propinando golpes y respaldando la actuación del resto del grupo armado, lo que le convierte en coautor de la tentativa de homicidio, pese a no haber asestado directamente las cuchilladas.

Además, la Audiencia le impone otros cuatro años de prisión por un delito de lesiones con uso de armas sobre la segunda víctima, que sufrió cortes en la espalda y en las manos durante la reyerta.

La sentencia aprecia la agravante de abuso de superioridad, al considerar que los agresores actuaron en grupo y utilizando machetes frente a tres jóvenes armados únicamente con palos y botellas. Sin embargo, descarta la agravante de alevosía y también que los hechos puedan considerarse un crimen cometido en el seno de una organización criminal, pese a la vinculación de algunos implicados con los DDP.

El condenado deberá indemnizar a la víctima más grave con más de 17.000 euros por lesiones y secuelas, además de asumir los costes sanitarios abonados por Sacyl. También tendrá prohibido acercarse o comunicarse con la víctima durante 16 años.

Otro episodio

Uno de los episodios que más alarma ha causado se produjo durante la madrugada de las fiestas de San Pedro Regalado. Los hechos ocurrieron en torno a las dos de la mañana, coincidiendo con una celebración en Las Moreras, y se saldaron con tres jóvenes heridos por arma blanca.

Entre las víctimas se encontraba un menor de 16 años con una herida en la cabeza, otro joven de unos 20 años herido en el cuello y un tercer menor con lesiones en una mano. Todos ellos fueron trasladados a distintos hospitales de Valladolid y uno de los heridos continúa ingresado en estado grave, aunque fuera de peligro.

La Policía Nacional ya ha detenido a dos jóvenes mayores de edad como presuntos autores de las agresiones y mantiene abierta la investigación.