Atenea Santana (i.), suplente en la candidatura por Valladolid y concejal en Medina del Campo y Claudia Triñaque (d), número tres en la lista de Vox por Segovia.

Atenea Santana (i.), suplente en la candidatura por Valladolid y concejal en Medina del Campo y Claudia Triñaque (d), número tres en la lista de Vox por Segovia.

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Adiós al mito de la juventud de izquierdas en Castilla y León: “Soy joven, mujer y voto a Vox”

Dos candidatas de Castilla y León narran por qué votan a Vox y las razones para ir en las listas electorales del próximo 15-M: “Tanta ideología y prohibición nos ha cansado y hemos abierto los ojos", afirman Claudia Triñaque y Atenea Santana.

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Durante décadas, en España se asumió casi como una ley sociológica que el voto joven tendía hacia la izquierda. Sin embargo, los datos recientes apuntan a un cambio significativo.

Vox se ha consolidado como uno de los partidos con mayor capacidad de atracción entre los nuevos votantes. Según el último barómetro ‘cocinado’ por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de Tezanos, el 27,1% de quienes no tenían edad para votar en las elecciones generales de 2023 y que podrán hacerlo por primera vez en los próximos comicios asegura que optaría por Vox.

Se trata del porcentaje más alto entre las formaciones políticas para este grupo de edad (jóvenes de entre 18 y 20 años). Tras Vox aparece la indecisión, pues un 20,5% reconoce que aún no sabe qué papeleta depositará en la urna.

Este fenómeno no es exclusivo de España. En varios países europeos y occidentales se observa un crecimiento de partidos de ultraderecha entre los jóvenes, lo que ha generado un debate político y académico sobre las causas de este cambio generacional.

En Castilla y León, donde el próximo 15 de marzo se celebran elecciones autonómicas, el fenómeno también se percibe en las candidaturas. Dos ejemplos son Claudia Triñaque, número tres en la lista de Vox por Segovia, y Atenea Santana, suplente en la candidatura por Valladolid y concejal en Medina del Campo. Ambas comparten perfil generacional (treintañeras) y un discurso que refleja algunas de las claves del crecimiento del partido entre los votantes más jóvenes.

El ESPAÑOL Castilla y León habla con ellas para conocer qué lleva a una mujer joven a embarcarse en la fragata verde de Santiago Abascal.

Una de las explicaciones que repiten los jóvenes simpatizantes de Vox es la sensación de haber heredado una realidad más precaria que el prometido.

Claudia Triñaque, de 31 años, trabaja en marketing digital y reside en el municipio segoviano de Riaza, aunque nació en Madrid. Su entrada en política es reciente. Según explica, decidió implicarse al considerar que su generación “debe participar más activamente en las decisiones públicas”.

A su juicio, “muchos jóvenes han comenzado a interesarse por la política antes de lo habitual debido a la preocupación por su futuro”.

“Durante muchos años se nos ha dicho que si estudiábamos, nos formábamos y trabajábamos duro íbamos a tener oportunidades, pero por desgracia la realidad que muchos jóvenes están viviendo es otra”, afirma.

Apunta también las dificultades para acceder a una vivienda, la precariedad laboral o la falta de oportunidades son, dice, “factores que han empujado a parte de su generación a buscar alternativas políticas”.

Ese diagnóstico coincide con el de Atenea Santos, de 33 años, asesora laboral y portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Medina del Campo. En su caso, la política comenzó casi por casualidad cuando el partido se organizaba en la localidad y le propusieron sumarse al proyecto.

Santos sostiene que muchos jóvenes sienten que “las promesas de estabilidad asociadas al estudio y al esfuerzo no se han cumplido”. Según explica, su generación se enfrenta a empleos precarios y a dificultades para emanciparse o formar una familia.

En ese contexto, afirma, “algunos jóvenes buscan propuestas políticas que pongan el foco en cuestiones económicas y laborales más que en debates ideológicos”.

Triñaque explica que esa inquietud se percibe también en los actos de campaña del partido en Castilla y León. “Se está viendo una asistencia enorme, con espacios prácticamente abarrotados”, asegura.

Para la candidata segoviana, ese aumento de participación demuestra que existe un interés creciente por escuchar propuestas políticas distintas a las que han dominado el panorama durante años. “Hay muchísimas personas que quieren escuchar propuestas y que sienten que es el momento de implicarse más en lo que está pasando”, añade.

El discurso del “sentido común”

Otro elemento que aparece en el relato de estas candidatas es el rechazo a lo que consideran una política excesivamente ideologizada.

Triñaque señala que cada vez más jóvenes se acercan a los actos del partido porque consideran que aborda “problemas cotidianos” como el empleo, la vivienda o la seguridad. En los encuentros de campaña, asegura, percibe un aumento de asistentes jóvenes interesados en escuchar propuestas.

Santana utiliza una expresión similar: “sentido común”. Según su visión, “muchos jóvenes sienten cansancio ante lo que interpretan como debates políticos alejados de las preocupaciones reales”.

En este discurso también aparece una crítica al llamado bipartidismo, representado principalmente por el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, a los que Vox acusa de haber gestionado durante décadas los principales problemas económicos y sociales sin resolverlos.

“Yo creo que el bipartidismo está muy alejado de este tipo de debates, pero para nosotros es prioritario. Creo que ese es uno de los motivos por los cuales la gente está empezando a abrir los ojos y está empezando a darse cuenta de que Vox es el único partido que efectivamente tiene como prioridad el tratar este tipo de situaciones”, afirma Atenea desde Medina del Campo en Valladolid.

El feminismo

Uno de los aspectos que más debate genera en torno a Vox es su relación con el feminismo. El partido ha criticado repetidamente las políticas de igualdad impulsadas por gobiernos anteriores y actuales, lo que ha provocado que sus detractores lo definan como una formación antifeminista.

Sin embargo, las propias candidatas defienden una interpretación distinta.

Triñaque sostiene que muchas mujeres jóvenes no se sienten representadas por el feminismo institucional. “El enfoque debería centrarse en garantizar las mismas oportunidades para hombres y mujeres basándose en el mérito individual”.

Santana comparte esta idea y afirma que la igualdad debe ser jurídica y no basada en cuotas. Ambas rechazan las leyes de paridad obligatoria —como las listas electorales “cremallera”— al considerar que pueden primar el sexo sobre la capacidad profesional.

En su discurso también aparece una crítica a lo que denominan “ideología de género”, término utilizado frecuentemente por Vox para referirse a determinadas políticas de igualdad impulsadas por la izquierda.

Triñaque considera que muchas mujeres jóvenes no se sienten representadas por ese discurso. “Muchas veces se centra más en dividir a la sociedad o en enfrentar a hombres y mujeres que en solucionar los problemas reales”, sostiene.

En su opinión, la igualdad debe basarse en el mérito individual: “Las mujeres no necesitamos que nadie nos regale nada ni que nos trate de forma diferente. Lo que necesitamos es que existan las mismas oportunidades para todos”.

Por su parte, para Atenea Santana, la seguridad y la protección de las mujeres deben situarse en el centro del debate público. “Decir que Vox es un partido de hombres es un error”, afirma. “Defender cosas básicas como seguridad o familia no va contra los intereses ni de un hombre ni de una mujer”.

Seguridad e inmigración

Otro de los factores que ambas candidatas mencionan como clave para entender el crecimiento de Vox entre los jóvenes es la seguridad.

Triñaque sostiene que muchas mujeres jóvenes consideran prioritario poder caminar con tranquilidad por su barrio o regresar a casa sin miedo. En su opinión, “los partidos tradicionales han evitado abordar este problema con claridad”.

Santos va más allá y vincula la inseguridad con la inmigración irregular, una posición habitual en el discurso de Vox. En Medina del Campo, asegura, algunos vecinos perciben cambios en determinados barrios que relacionan con la llegada de inmigrantes.

La de Segovia habla claro: “Algo tan básico como poder volver a casa tranquila o caminar por tu barrio sin miedo debería estar completamente garantizado”.

Desde su punto de vista, el debate político ha evitado durante demasiado tiempo abordar este tema con claridad. “Para solucionar un problema el primer paso es ponerle nombre”, afirma.

Este enfoque conecta con una de las principales líneas políticas del partido liderado por Santiago Abascal, que ha convertido el control migratorio y la seguridad en uno de los ejes de su programa.

En comunidades como Castilla y León, el mundo rural también aparece como un elemento central.

La de Segovia menciona el futuro de los pueblos como una preocupación recurrente entre los jóvenes de la región, marcada por el envejecimiento demográfico y la pérdida de población.

Por su parte, la vallisoletana insiste en que muchas decisiones que afectan a municipios como Medina del Campo se toman en las Cortes autonómicas, lo que explica su decisión de aceptar formar parte de la candidatura.

En ambos casos, la defensa de las familias, la natalidad o la vida rural forman parte del discurso político que Vox intenta reforzar en comunidades del interior de España.

El auge de Vox entre los jóvenes no significa necesariamente que toda la generación se incline hacia la derecha radical. Sin embargo, sí indican que el partido de Abascal ha conseguido romper el viejo esquema según el cual la juventud votaba mayoritariamente a la izquierda.

Para Triñaque y Santana, ese cambio responde a una combinación de factores: incertidumbre económica, preocupación por la seguridad, rechazo a determinadas políticas de igualdad y una demanda de respuestas políticas más directas.

El futuro, para ellas, se pinta de color verde. “Me reconforta bastante que se estén dando cuenta y que el sentido y el rumbo de esto sea el camino de Vox”.