Región

Ortega, sobre 'Prodigios': "Fue una actividad legal conforme a los niveles de alerta por el COVID-19 en la Comunidad"

2 marzo, 2021 11:53

El consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega, defendió hoy la legalidad y la seguridad en la grabación del programa televisivo 'Prodigios' y pidió a la oposición desechar “bulos” en relación a que durante la misma se hubiera producido “un reguero” de contagios entre los participantes.

En su comparecencia en las Cortes a petición propia y del Grupo Socialista para explicar las circunstancias derivadas de la grabación del programa 'Prodigios' realizada el pasado mes de enero en el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid, Ortega sostuvo que el evento fue una actividad legal conforme a los niveles de alerta por el COVID-19 en la Comunidad, segura de acuerdo a los protocolos y oportuna para promover la mejor imagen de Castilla y León.

Referente a la legalidad de la grabación, manifestó que el desarrollo de esta grabación, como la de todos los rodajes cinematográficos y televisivos, fue y es perfectamente legal en Castilla y León ya que la norma de espectáculos públicos no ha variado desde el mes de mayo de 2020. “No hacemos nada distinto a lo que hacen los demás”, aseveró.

Además, afirmó que el 14 de enero de 2021 se pusieron a la venta las entradas para las diferentes galas del programa 'Prodigios', si bien, debido al toque de queda, se decidió, de común acuerdo con la productora Shine Iberia, la cancelación de la venta de entradas para las galas y que éstas fueran grabadas sin público, al tiempo que se anunciaba la devolución del importe de las entradas ya adquiridas.

También, aclaró que el cierre de los centros de la Junta por las restricciones afecta solo al público, pero no a la actividad cultural, donde enumeró hasta ocho retransmisiones en directo en las provincias, a la vez que defendió que se cumplió con el protocolo de seguridad para los músicos de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León que participó en la grabación, los empleos y el resto de personal.

Según indicó, hubo un prudente criterio restrictivo, adoptado anticipadamente por la Fundación Siglo y la productora televisiva, en aras a la garantía de la máxima seguridad sanitaria, supervisado por la empresa de seguridad del centro con control de la temperatura para el acceso y desinfección de los espacios por los servicios de limpieza.

Además, aseguró que la ocupación máxima de todas las salas alquiladas por la productora Shine Iberia en el Centro Cultural Miguel Delibes se ajustó a la normativa aplicable en cuanto a aforos y distancia de seguridad, con una ocupación máxima de quince personas y nunca más de 50 personas, cuando este espacio cuenta con 1.800 metros cuadrados de superficie y una altura aproximada de 14 metros. Por otro lado, la ocupación máxima de la Sala Sinfónica durante las grabaciones fue de 136 personas, lo que supone el 7,93 por ciento de su capacidad.

A partir del día 13 de enero, se realizaron test de antígenos a todos los integrantes del programa, incluyendo los miembros de la productora, participantes, orquesta, coros y técnicos, cada dos días hasta el día 21, en el que los test comenzaron a realizarse diariamente dado que comenzaba la fase de producción más importante.

De las pruebas se detectaron un positivo entre el personal de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y otro en el coro Piccolo, pero en ambos casos abandonaron el centro con anterioridad al inicio de la grabación y, por lo tanto, no accedieron a la Sala Sinfónica, detalló.

Además, el director de la orquesta, Salvador Vázquez, abandonó la grabación el día 25 por considerarse contacto estrecho con un positivo. Lo mismo sucedió con dos músicos de la Oscyl: uno, por contacto estrecho durante los ensayos con una persona fuera del ámbito laboral y otro, por contacto estrecho dentro de este ámbito. Ambos permanecieron en cuarentena y dieron negativo.

Una vez finalizadas todas las grabaciones, dos músicos de la orquesta causaron baja el día 1 de febrero por COVID, sin poder determinar el origen del contagio.

Contratos

En cuanto a Ainhoa Arteta, recordó que la propia artista hizo público el contagio, si bien, como nos les aclaró la productora, el miércoles 20 de enero se le realizaron dos test con resultado negativo en ambos casos, si bien el jueves 21 se les informó que debía abandonar el programa por ser un contacto estrecho.

“A quien haya querido dar pábulo a bulos, rumores sin confirmar o a simples maledicencias, solo puedo decirle que esa es su responsabilidad”, anotó ante la denuncia de “reguero de contagios”, para defender la oportunidad de la grabación por su audiencia en televisión y la potenciación de talentos.

También, relató los tres contratos, uno de patrocinio por valor de 428.253,13 euros que la Fundación Siglo abona a Shine Iberia, un contrato de alquiler de espacios en el Centro Cultural Miguel Delibes por parte de Shine Iberia, en función del cual ha de abonar a la Fundación Siglo un importe de 311.475,59 euros y un contrato de prestación de los servicios de la OSCYL, del coro Piccolo y del director de la Orquesta, durante los ensayos y la grabaciones, por el que Shine Iberia abona a la Fundación Siglo el importe de 116.777,55 euros.

Por último, pidió que se descarte “complot de coacciones y amenazas deliberadas” a los trabajadores de esta fundación para forzar su mano y apoyar bajo amenaza una declaración o un comunicado que pueda favorecer arteramente su posición o interés político en relación al desarrollo de los ensayos y las grabaciones del programa Prodigios, a la vez que concluyó con el ofrecimiento de mano tendida para que la cultura y el patrimonio sean proyectos de Comunidad.