Región

Mediador sanitario, solución dialogada a conflictos internos sin llegar al Juzgado

19 mayo, 2018 10:15

La Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León ha puesto en marcha un plan para gestionar los conflictos internos mediante la mediación. Tras un periodo de formación desde el pasado mes de noviembre, los mediadores sanitarios se encuentran en los hospitales desde abril. En Salamanca hay una persona para Atención Especializada, otra para Atención Primaria y una tercera en emergencias. Fonsi Madrid, la encargada de mediar en los conflictos del hospital, explica cuál es su cometido y cómo puede ayudar a sus compañeros.

La mediación es un procedimiento alternativo a la resolución de conflictos para que no lleguen hasta la vía judicial. En el ámbito sanitario, para los conflictos internos, entre trabajadores, para que ambas partes busquen una solución. “No me tienen que convencer unos u otros, el mediador es una parte neutral para que ambos y ambas se pongan de acuerdo, no para dar o quitar razones. No somos juez ni árbitro, no imponemos, las soluciones las ponen las partes encauzadas por nosotros”, aclara.

Por tanto, la mediación sirve para solucionar conflictos interpersonales o de intereses, disfunciones que provocan un mal funcionamiento del servicio o mal ambiente en el trabajo, no sirve para solucionar conflictos laborales, cuestiones administrativas, de competencias u organizativas, ni actuaciones que den lugar a responsabilidad civil, penal o disciplinaria.

El proceso lo puede iniciar una de las partes, pero también alguien que no esté implicado en el conflicto pero acuda a sindicatos o gerencia al detectar que el problema está repercutiendo en la calidad asistencial. “En un lugar con tantos trabajadores como el hospital es normal que haya roces entre compañeros, pero lo importante es poder resolverlos, porque el mal ambiente laboral al final lo paga el paciente, por eso es necesaria la mediación”, argumenta Fonsi Madrid.

Una vez comunicado el problema, si se ve que es mediable, se plantea a las partes, que deben decidir de forma voluntaria si aceptan. También de forma personal, porque en la mediación no valen representantes, ya sean sindicatos o abogados. “Y es importante señala que es confidencial, lo que se dice en la mediación se queda en la mediación, no puedo comentarlo ante nadie, ni ante la gerente del hospital, las notas que tome se destruyen y sólo queda el expediente oficial y además está custodiado”, aclara la mediadora sanitaria del hospital de Salamanca.

La iniciativa ha sido bien aceptada porque en menos de un mes de funcionamiento ya tiene en proceso varios casos de mediación. Mientras, la Consejería de Sanidad está formando a más personas para que en breve puedan pasar de tres a cinco en la provincia charra, de 35 a 50 en el conjunto de Castilla y León.

Una vez terminado el proceso, si las partes llegan a un acuerdo se hace un seguimiento posteriormente para ver que se cumple. ¿Y qué ocurre si no hay acuerdo? “Entonces las partes deberán decidir si llegan a la vía judicial o mantienen el problema, pero si la solución no es efectiva no hay ninguna repercusión para las partes, es un intento de solución, una vía alternativa, no hay nada que perder”, aclara Fonsi Madrid. Porque, como reza el dicho, no se pierde nada por intentarlo.