Región

Diez años esperando el traslado de la fábrica Mirat

29 marzo, 2018 17:54

El final del siglo XX y los inicios del XXI supusieron una expansión urbanística sin precedentes en Salamanca. El sector de la construcción se convirtió en el motor económico de la capital del Tormes y los municipios de su alfoz. Por doquier surgían proyectos de edificios, cientos de viviendas a construir que, al estallar la crisis económica, volaron con la burbuja inmobiliaria.

Uno de esos proyectos, entre los más ambiciosos, comprendía la desaparición de la fábrica de Mirat, en el barrio Prosperidad, para dar paso a nuevos bloques de viviendas, equipamientos culturales y sociales, zonas de ocio e incluso un nuevo campo de fútbol donde durante décadas jugara el Ribert. La fábrica de fertilizantes se trasladaría casi un siglo después hacia el extrarradio de la ciudad, incluso de habló de Babilafuente, aprovechando la fábrica de bioetanol, pero el proyecto se diluyó como el humo que cada día sale de la fábrica.

Proyecto de viviendas de 2008 sobre los terrenos de la fábrica Mirat

Fue en 2008 cuando se comenzó a plantear una gran promoción de viviendas en una zona revalorizada con la puesta en marcha del museo de arte contemporáneo Domus Artium 2002 (DA2), el Centro de Artes Escénicas y Musicales (CAEM), la construcción del nuevo Cuartel de la Policía Local, la nueva sede de la Junta de Castilla y León y el que ahora ya es realidad paso bajo la vía de ferrocarril en la calle Jardines. Además, el Ayuntamiento de Salamanca anunció la construcción de un auditorio al aire libre para 20.000 personas en los terrenos junto al puente Príncipe de Asturias y el instituto Sánchez Fabrés dentro del plan especial de protección de las riberas del Tormes. Pero la crisis fue acrecentándose al mismo ritmo que la imposibilidad de llevar a cabo una operación de 121 millones de euros.

Diez años después, los vecinos de la zona reclaman una solución para evitar la presencia de la fábrica de fertilizantes. Aseguran que 1.300 tonelada de ácido sulfúrico (+/- 2 trailers/mes) se procesan en una zona urbana de Salamanca, además de que 19.500 toneladas de cloruro potásico y 29.609 de sulfato amónico (+/- 13 y 19 trailers/mes, respectivamente) descargan allí. "Cada vez es más patente el anacronismo y la situación irregular de las instalaciones fabriles de Mirat, rodeada de instituciones, colegios, empresas y un vecindario crecientes. La situación urbanística de la zona es muy irregular, con unas instalaciones industriales ubicadas en terrenos calificados como urbanos por las normas urbanísticas", recogía entonces el proyecto, advirtiendo de los peligros de continuar con la actividad industrial.