Región

Nace la Asociación de Personas con Epilepsia de Castilla y León

12 febrero, 2018 13:24

El Centro Multiusos del Colegio de Médicos de Salamanca ha acogido este lunes la presentación oficial de la Asociación de Personas con Epilepsia de Castilla y León (ASPEcyl), surgida en octubre de 2017 como una asociación de ayuda a las personas con epilepsia, promoviéndose por un grupo de personas de Salamanca. Al acto acudieron el delegado territorial de la Junta Castilla y León, Bienvenido Mena; el presidente de ASPE, Jesús Alberto Martín Herrero; y el doctor José Ignacio Calvo Arenillas.

Según la Liga Internacional contra la Epilepsia y el Buró Internacional para la Epilepsia, el día internacional de esta enfermedad tiene lugar el segundo lunes del mes de febrero, de ahí el inicio de la actividad en Salamanca de esta asociación. Una entidad sin ánimo de lucro, con proyección regional, cuya misión es mejorar la calidad de vida de las personas con epilepsia y de sus familias, atendiendo a la defensa de sus derechos y a sus necesidades sanitarias, educativas, laborales y sociales.

En la actualidad, se estima que la epilepsia afecta al 1% de la población, por lo que en Salamanca el número de afectados sería de unas tres mil personas, 24.000 en toda Castilla y León. Tiene una prevalencia de ocho casos por cada mil habitantes, detalló el doctor José Ignacio Calvo. Por ejemplo, en el caso de los niños, dado el desconocimiento general sobre lo que es la epilepsia, el menor puede ser discriminado por los docentes y por sus compañeros, que reaccionan con terror ante una crisis, apartando al niño de la actividad normal. Por eso ASPEcyl quiere luchar contra la desinformación, que conlleva rechazo a que estos niños entren en guarderías infantiles o escuelas.

También hay consecuencias laborales, pues las personas con epilepsia son víctimas de discriminación “a pesar de que en la mayoría de estas personas afectadas de epilepsia ni sus actitudes ni su capacidad para mantener un empleo estable se ven mermadas”. Por eso esta asociación considera necesario luchar contra situaciones de aislamiento y marginación, pues existe la creencia de que los accidentes laborales y las bajas por enfermedad son altas, cuando los datos demuestran que no es así. Sin embargo, su tasa de paro es dos y tres veces mayor que en la población en general.

Por otro lado, la epilepsia repercute en la vida familiar. “El día a día con un hijo con epilepsia está cargado de incertidumbre, lo que origina un estrés constante difícil de controlar”, explicó el presidente de ASPEcyl. Al cuidador principal, que habitualmente es la madre, le supone un desgaste general, que en ocasiones le lleva a dejar de lado sus responsabilidades laborales y sociales para poder dedicarse de lleno a su hijo. De ahí que la asociación se muestre como una red de apoyo externa, para acompañar y normalizar en la medida de lo posible su vida.

ASPEcyl busca “la complicidad y compromiso de los profesionales que más directamente están implicados en la atención, como pueden ser los especialistas médicos y el profesorados, entre otros, con el fin de caminar de la mano”, destacó Jesús Alberto Martín. “Necesitamos en esta tarea el apoyo de los profesionales de los distintos medios para dar a conocer con rigor aquello que necesitamos y las soluciones que proponemos”, añadió.