Encuentro de amigos en el FIC de Guijuelo.
FIC Guijuelo: entre amigos, entre jamón y tradición
La inauguración reunió a representantes del sector llegados desde distintos puntos de España. Sin embargo, más allá de los discursos y las fotografías oficiales, lo que realmente definía el ambiente era la cercanía.
Hay lugares donde el tiempo parece avanzar al ritmo de las estaciones. Guijuelo es uno de ellos. Allí, donde el aire de la sierra se mezcla con el aroma inconfundible de los secaderos, la inauguración de la Feria de la Industria Cárnica no es únicamente un acto institucional ni una cita comercial.
Es, sobre todo, un reencuentro entre amigos, como es el caso que me atañe.
La mañana amaneció fresca, con ese cielo castellano que parece recién estrenado. Desde primeras horas, el recinto ferial comenzó a llenarse de rostros conocidos.
Empresarios, ganaderos, trabajadores de los secaderos, comerciantes y vecinos se saludaban con la familiaridad de quienes llevan toda una vida compartiendo oficio y esfuerzo.
No había prisa. Antes de que se abrieran oficialmente las puertas del recinto ferial, ya se escuchaban las primeras risas.
Algunos recordaban ediciones pasadas, otros comentaban la campaña reciente, y más de uno aprovechaba para ponerse al día con amigos a los que apenas ve durante el año. Porque en Guijuelo, la FIC tiene algo de celebración familiar ampliada.
La inauguración reunió a representantes del sector llegados desde distintos puntos de España, así como autoridades locales, provinciales y regionales.
Sin embargo, más allá de los discursos y las fotografías oficiales, lo que realmente definía el ambiente era la cercanía. Entre los pabellones, el ir y venir de visitantes mostraba la fortaleza de un sector que ha sabido evolucionar sin perder sus raíces. Las innovaciones convivían con la tradición.
Las nuevas herramientas para mejorar la producción aparecían junto a productos elaborados siguiendo métodos transmitidos de generación en generación.
Era como contemplar un puente tendido entre el pasado y el futuro.
No es solo un escaparate comercial
Pero si algo destacaba durante la jornada era la amistad. Esa palabra sencilla que a veces queda eclipsada por cifras de negocio y estrategias empresariales.
En Guijuelo, sin embargo, sigue ocupando un lugar preferente entre el grupo de amigos que es amplio. Muchos acuerdos nacen tras un apretón de manos sincero.
Muchas colaboraciones comienzan compartiendo un café o una tapa de jamón. Y muchas relaciones profesionales se transforman con el tiempo en amistades duraderas.
A medida que avanzaba el día, los pasillos se llenaban de conversaciones animadas. Los visitantes degustaban productos que representan el esfuerzo de todo un territorio y, al mismo tiempo, celebraban la buena salud de una actividad económica que constituye el corazón de la comarca.
La feria volvía a demostrar que no es únicamente un escaparate comercial.
Es un punto de encuentro donde se refuerzan vínculos humanos, donde se intercambian conocimientos y donde se renueva el compromiso colectivo con una tradición que ha dado prestigio internacional a Guijuelo.
Cuando la tarde comenzaba a caer, todavía quedaban corrillos conversando junto a los expositores. Las prisas habían desaparecido por completo.
Nadie parecía dispuesto a abandonar demasiado pronto una jornada que, más allá de los negocios, había servido para recordar algo esencial: que detrás de cada producto, de cada empresa y de cada proyecto existen personas.
Una jornada en la que desde el alcalde, Roberto Martín, los concejales , los empresarios como Julián Ramos y Álvaro –que ya huele a empresa-, Víctor el de traje en ‘ciernes políticas’ y Andrés con su nuevo negocio que también apunta, Tita y Juanpe, siempre en el momento oportuno, Rubén y Sergio –pero con gaita y sin tamboril-, y otros muchos chacineros, hicieron de esta inauguración una jornada especial.
Una más en el calendario de las fechas inolvidables.
Y así, entre amigos, entre recuerdos compartidos y proyectos por construir, quedó inaugurada una nueva edición de la Feria de la Industria Cárnica de Guijuelo.
Una cita que sigue demostrando que el verdadero valor de un sector no solo se mide por su producción o por sus ventas, sino también por la capacidad de reunir a quienes creen en él y trabajan cada día para mantener viva una tradición que forma parte de la identidad de toda una tierra, Guijuelo, ¡ay!
Encuentro de amigos en el FIC de Guijuelo.