Opinión

Nuevo año... pero

7 enero, 2021 18:11

Nada nuevo bajo el sol de la política. Mismos y malos actores para una misma y repetida obra de teatro.

Actores más interesados en seguir pisando escenario que en ofrecer una buena actuación.

Más interesados en su caché que en bajar el precio de las entradas.

Más interesados en traernos el peor escenario posible, el guerra civilista del 36, que en tratar de solventar los problemas de la sociedad española del 2021, que los hay y.....

¡Muy graves!



Y luego se preguntan: ¿por qué hay pocos espectadores?



Se suben el sueldo, a pesar de la caída del PIB en un 11,6%, crean o aumentan impuestos (algunos son inexistentes en esa Europa que debería ser un reflejo de algo mejor) otros impuestos afectan a la economía de los menos pudientes, los combustibles que permiten la movilidad y la calefacción y facilitan la alimentación poniendo en jaque económico a familias enteras, la subida del impuesto de matriculación de vehículos que incide, sin ninguna duda, en el envejecimiento del parque automovilístico y con ello el aumento de la inseguridad del tráfico y, sobre todo, afectando a una industria que es -a fecha de julio del 2019- el 9% del empleo y el 8,5% del PIB.



Y lo que hay al final, al fondo, es el índice de la tasa de riesgo de pobreza general que es la séptima más alta de Europa con un 26,1%y ese riesgo ahonda, aumenta en un sector social, el dato más contundente, el 49,7%de los ciudadanos en paro son los que más índice de pobreza relativa representan. Y estos datos son a fecha 2019.

Un año después, con una tasa de paro que no deja de aumentar, 720.000 parados más en 2020 y otros tantos en ERTES, las expectativas no son nada halagüeñas.

Y con este panorama creen que “monarquía sí o no” es el asunto que más preocupa a los ciudadanos españoles.

Preocupa un reinado sí, el que vemos al que nos aboca la gestión principiante -como mínimo- de este gobierno central y también autonómico (otra institución fallida) pero el reinado de “el bicho”.

El coronavirus permanecerá durante años y la vacuna no hará desaparecer el virus.



En otro orden de cosas el otro día un lapsus o no, de Pardo de Vera, “periodista” por llamarla de alguna manera, y cercana a Podemos, dejó caer una cifra: 80.000 muertos, que si se convierte en cierta, sería o debería ser suficiente para que decayera este gobierno; por los fallecidos, por cómo se ha actuado y por el secretismo sobre este fatal número.

Pero hay que hablar de monarquía sí o no y lo más curioso es que hablan aquellos que, con el actual estado de cosas, con un gobierno lo más parecido a una república a saber: (menosprecio a la Corona -Jefatura del Estado- día sí y día también, a la Constitución -la Ley de Leyes- columna vertebral de esta democracia, a la separación de poderes, en definitiva, todos ellos garantes del actual sistema democrático que ha traído a este país el periodo de prosperidad y paz más largo) y con todas estas ventajas y trampas que el bipartidismo y la pandemia ha facilitado no son capaces -estos republicanos de boca ancha y mensaje hueco- de ponerla en valor.

Más bien es al revés, a cada paso, a cada decisión tomada hacen de la Monarquía Parlamentaria la mejor forma de gobierno para la  España actual.



Y por último, tras lo ocurrido en EEUU con el asalto al Congreso, salen los maestros de rodear el Congreso o el Parlamento andaluz, los de no decir “esta boca es mía” a la agresión de Diputados de Ciudadanos, estos salen ahora a criticar lo mismo que ellos promovieron.

Porque creen que las masas que alentaron se iban a parar en eso, en simplemente rodear, si tienen posibilidad de atravesar el corazón de la democracia.