Opinión

Las estrategias de los partidos políticos

14 octubre, 2018 18:10

Cuadragésimo primera semana de 2018 (un servidor regresó a la palestra tras un necesario retiro vacacional), la de la festividad de la Virgen del Pilar, este año sin desfile en la Comandancia de Salamanca el 12 de octubre, pues este año la capital charra acogió los actos nacionales y el pasado domingo tuvo lugar un amplio desfile en la Plaza Mayor. Allí estuvo el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien la noche antes se alojó en un hotel que no paga el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) porque está en terrenos de la Iglesia. Como se entere el presidente Pablo Iglesias, perdón, Pedro Sánchez ‘El ocurrencias’ (la última colocarse junto al rey como si fuese un jefe de Estado), precisamente cuando PSOE y Podemos quieren quitar estos privilegios a la Conferencia Episcopal…

También fue el Día de la Hispanidad, en recuerdo por el 12 de octubre de 1492, cuando Cristóbal Colón pisaba las tierras de un nuevo continente y sin saberlo establecía unas relaciones culturales para la eternidad. Hay quienes consideran que no es motivo de celebración, pues fue el inicio de un genocidio en el continente americano. Una vez más, se equivocan, porque se conmemora el descubrimiento, los puentes tendidos entre ambos mundos (aunque los vikingos llegaran mucho antes allí), no la perversión posterior, que siempre la hubo en todas las civilizaciones y regímenes autoritarios. Casualmente, quienes escriben pintadas contra Colón y berrean a través de redes sociales tienen la misma ideología de personas que también mataron a millones de personas de hambre, represión o venganza. Que en la extrema izquierda también hubo genocidas.

Pero sobre todo era fiesta nacional, y en Salamanca el Ayuntamiento ha colocado la bandera de España más grande, eso sí, la virtual, regresando el debate sobre si mostrar la bandera en balcones, pulseras o lazos es ser un facha. Si a estas alturas de la película hay quien piensa que sentir orgullo por tu país, por los tuyos, por sus logros y sentir algo especial cuando ves la bandera de tu país es ser de extrema derecha y simpatizante del fascismo, es que no ha entendido nada... porque también hay republicanos de derechas y patriotas de izquierdas, y no debería extrañar, el problema es la amalgama de ideas y la confusión que hay en la mayoría de la sociedad.

Durante el 12 de octubre, la plaza del Liceo fue el lugar elegido por Partido Popular y Ciudadanos para reivindicar la unidad de España en estos tiempos convulsos. Lo hicieron casi a la misma hora y con apenas diez metros de distancia. Los hubo que se llevaron pulsera y lazo con la bandera de España y globo de Ciudadanos, como si ya estuviéramos en campaña electoral. Bueno, estamos en la precampaña de la precampaña, el momento de trazar la estrategia que conduzca al éxito.

En el Partido Popular, está asociada la eternamente inminente sucesión de Alfonso Fernández Mañueco como alcalde de Salamanca. Con el presidente del PP, Pablo Casado, centrado en otros frentes, la designación oficial de Mañueco como candidato popular a presidir la Junta de Castilla y León se retrasa. También porque, según comentan fuentes del propio PP bien informadas más allá de Salamanca, a Casado no le ha gustado la primera propuesta de candidato/a para la Alcaldía charra en 2019 y, hasta que no estén todos los candidatos de las capitales, no se ungirá tampoco a Mañueco. Y es que el PP quiere acabar con las quinielas de un plumazo, que la sucesión y el candidato se conozcan al mismo tiempo, sean la misma persona o diferente, para evitar especulaciones que generen desconfianza.

El PP tiene un problema muy importante. Después de casi un cuarto de siglo de Julián Lanzarote y Mañueco, ahora carece de una figura política que destaque sobre las demás. Hay quienes ven al presidente provincial popular y de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, como el candidato idóneo para la Alcaldía de Salamanca, sobre todo en la oposición lo piensan, por experiencia y cargos de gestión desempeñados. Hablando de experiencia, un sabio popular con quien me encontré fortuitamente a principios de semana resumió con una frase lo que acontece en su partido: Mañueco se ha preocupado durante todos estos años de no tener a alguien que le hiciera sombra, rodeándose de pelotas y correveidiles (esos fueron sus dos calificativos) que ahora se encuentra sin nadie que pueda coger el testigo para garantizar estabilidad durante otra época. Y añadió que eso podría pasarle factura en su propia elección como presidente de la Junta, porque sin candidatos con tirón en las municipales, los sobres naranjas también podrían verse resentidos en sufragios de apoyo. Juzguen ustedes si tiene razón o no.

El principal candidato a ser alcalde de Salamanca hasta 2019 es Carlos García Carbayo. De hecho, aparece ya como principal voz municipal en foros que se han organizado para la próxima semana. Así lo percibe también el PSOE, que lleva desde mediados de septiembre atacándole sin cuartel como concejal de Fomento, de Patrimonio y de Contratación. Tres facetas en las que ha recibido palos por todos los lados, por obras chapuceras, retrasos injustificados, escasa ejecución presupuestaria y sentencias judiciales en contra.

Desprestigio de su figura como gestor por si acaso no es sólo alcalde interino (se comenta que Mañueco no dejará su acta, sino que sólo renunciará al cargo de alcalde con una dejación de funciones para que no haya pleno de investidura, el PP no deba someterse a una nueva negociación con Ciudadanos y, aunque esté en minoría en el pleno, utilizarla como arma arrojadiza contra la oposición con un victimismo electoralmente rentable; y si Ciudadanos, PSOE y Ganemos cometieran el error de firmar una moción de censura, serían acusados de buscar sólo el poder, aunque sea por apenas medio año hasta los comicios).

Si finalmente esta forma de sucesión se produce, habrá que ver cómo reacciona Ciudadanos. Esta semana se ha reunido su cúpula para trazar una estrategia, pero por el momento no sueltan prenda. ¿Daría por roto el pacto de investidura Ciudadanos si el PP no somete al nuevo alcalde a un pleno con su correspondiente votación? Su portavoz en las Cortes de Castilla y León, el salmantino Luis Fuentes, aseguró que si llega ese momento, están preparados para tomar las correspondientes decisiones. Pese a la insistencia, no quiso adelantar acontecimientos. En mi opinión, en esta ocasión fundamentada en percepciones personales tras el análisis de diversas actitudes y acontecimientos, darán por roto el pacto y zafarrancho de combate contra el PP hasta mayo de 2019. Tiempo al tiempo.

¿Y el resto? ¿Qué estrategia tiene? Por el momento sólo Ganemos se dedica a recorrer los barrios para intentar ganarse a la calle, como comúnmente se dice ahora en el márketing político. Podemos, en cambio, ha desaparecido de la escena política charra durante los últimos meses, ocupando su espacio Izquierda Unida, con más presencia en comunicados y ruedas de prensa. ¿Irán juntos en 2019? ¿Por separado?

Hablando de compañeros mal avenidos, ¿quiénes otrora juntos en múltiples saraos ahora han traspasado la línea de la enemistad por culpa de diferencias de criterio y opiniones contrapuestas sobre cuestiones de ámbito nacional en su partido? ¿Y quién empieza a pasar de salir en la foto porque ya se siente defenestrado? Pero ya saben, se dice el pecado, no el pecador. La próxima semana, les prometo más madera.