Dionisio Galán Fraile.
Nisio (80), ganadero y afinador de cencerros con 9 cabras: “El campo está mal pagado y los jóvenes quieren otra vida”
El abulense, que lleva toda una vida en el sector, hace un llamamiento a las instituciones para “tomar cartas en el asunto” y que el campo “sobreviva” en el futuro.
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Hay historias que merece la pena que sean contadas. Una de ellas es la de Dionisio Galán Fraile, más conocido como Nisio. Un ganadero y afinador de cencerros que nació en tierras abulenses y que allí vive, en la actualidad, con sus nueve cabras.
Nuestro entrevistado, de 80 años, ha estado toda la vida ligado al campo en diferentes puntos de la geografía española. Por las exigencias del guión no llegó a ir a la escuela cuando era pequeño.
“El campo está mal pagado y los jóvenes quieren otra vida”, señala en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Conocemos la apasionante historia de un hombre que habla desde la humildad y nos cuenta cómo ha sido en el pasado, y es en el presente, su vida.
Su vida
“Me defino como una persona normal, sencilla y a la que le gusta mucho el campo y el ganado. Un hombre trabajador que nació en la Sierra de Gredos de Ávila, en Puente Pinillo y que se crio allí con sus padres”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Dionisio Galán Fraile, más conocido como Nisio.
Tiene 80 años y lleva toda su vida, dedicado al campo y al ganado, como ganadero y como afinador de cencerros. Está orgulloso de su trayectoria vital y recuerda con gran cariño su infancia.
“En Puente Pinillo pasé mi infancia. No teníamos los privilegios que hay ahora. Ni teléfono ni nada. Estábamos en el campo con el ganado y con nuestros padres. Nunca pude ir al colegio porque el pueblo más cercano estaba a siete kilómetros, era El Raso”, nos confiesa.
El abulense afirma que “le hubiera gustado mucho poder estudiar” ya que “era un apasionado de la lectura” pero que “nunca pudo hacerlo por las exigencias del guión”. Leía algún libro que le llegaba y la cartilla para tener las nociones básicas, en cuanto a lectura y escritura se refiere.
El campo
“Estuve en Puente Pinillo hasta los 35 años. Comienzo en la ganadería con solo siete, con mi padre Pedro. Tenía una ganadería familiar. Se jubiló, me casé y arrancamos con una punta de animales de mi suegro y mi padre, todo cabras, de la que me hago cargo”, explica nuestro entrevistado.
Haciendo un repaso a su vida nos cuenta que a los 35 “se marchó a la Finca El Rosarito en Toledo donde contaba con 450 cabras” y donde estuvo hasta que cumplió los 61 años para regresar a tierras abulenses.
“Trasladé las cabras hasta el Paraje de Escalante, una zona rústica y de valor paisajístico ubicada al sur del municipio de Candeleda, en las estribaciones de la Sierra de Gredos. Con 65 años me jubilo y pasé la explotación a mi mujer primero y a mi hijo Javier después. Con 80 años tengo un establo donde sigo atendiendo a nueve cabras”, nos explica.
No se despega de esos nueve animales en tierras abulenses a los que “ha cogido un gran cariño” y son su hobby en su establo, cada día.
Otra imagen de Nisio.
Ganadero y afinador de cencerros
“Desde los 12 años, además de ganadero, me convertí en afinador de cencerros. Es un objeto que no viene afinado y al que hay que dar tono para que suene más claro y fino. Eso lo hago yo con un yunque y un martillo. Influye en los ganaderos para que dicho cencerro se escuche mejor, pero a los animales les da igual”, explica.
Añade que “sus nueve cabras cuentan con un cencerro afinado” en la actualidad y recuerda con nostalgia como, a lo largo de todos estos años, ha conseguido vivir del mundo ganadero.
“El oficio de afinador de cencerros se ha ido perdiendo y es una pena. Antes había muchos. Yo afino los de la provincia de Ávila y también en Castilla La Mancha y Extremadura”, explica.
Sin embargo, en la actualidad y tras años y años de mucho trabajo, nuestro protagonista, de lo que más disfruta, es de sus nueve cabras.
El campo en la actualidad y su futuro
“Dentro del mundo de la agricultura y de la ganadería hay muchas cosas que se están perdiendo. Hago un llamamiento a las autoridades para que tomen cartas en el asunto. El campo está mal pagado y los jóvenes quieren otra vida”, explica.
Añade que la ganadería y la agricultura son dos profesiones “muy esclavas” porque el “ganado no tiene días festivos” y vuelve a incidir en que, en la actualidad, estas dos profesiones “están abandonadas”.
“Yo he vivido del sector primario. En España hay una gran calidad en lácteos, hortalizas y frutas por el clima que tenemos. Que se pierda esto es una pena. Veo el futuro muy complicado para los profesionales del campo en la actualidad”, afirma.
Él, mientras, disfruta del trabajo bien hecho durante años y de sus nueve cabras en el paraje cercano a Candeleda, en la provincia de Ávila.